
«María Jesús Montero y su época (sanitaria)» es un post muy reciente de este blog (clica aquí). A dicho post, mi compañero y amigo Rafa Carrasco me acaba de replicar con una contribución que merece algo más que la consideración de simple comentario. Recomiendo su lectura íntegra a todos los interesados en la evaluación de la trayectoria de la candidata. Adjunto a continuación el texto íntegro.
Firmado: Federico Relimpio Astolfi, médico y escritor, administrador de este blog.
«Querido Federico, he leído con detenimiento (y casi devoción) como siempre tus últimos artículos publicados y he prestado especial atención al que hacía referencia al pasado de la actual Ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y su relación con la Sanidad Andaluza cómo paso previo a su llegada al gobierno central.
He comprobado con satisfacción la enorme cantidad de comentarios positivos, aplausos y adhesiones que ha tenido dicho artículo y no puedo más, por tanto, que unirme a esa pléyade de seguidores que, al fin y al cabo, lo son del sentido común, de la crítica basada en hechos, del análisis certero de la realidad actual y del pasado que hasta ella nos ha traído y del “llamar a las cosas por su nombre”.
Y dejándome llevar por este entusiasmo que tengo por contar las cosas como son, se me ocurrió permitirme el lujo de mandarte una pequeña colaboración que completara el artículo que dio pie a esta misiva y añadiera alguna visión complementaria a lo dicho.
Pero vayamos al grano, me gustaría añadir a tu artículo que, después de la Consejería de Salud, la señora Montero ostentó el cargo de Consejera de Hacienda y, como todos sabemos, casi todas las inversiones y todos los acuerdos que impliquen algún tipo de cambio en el presupuesto sanitario dependen directamente del visto bueno de Hacienda.
Podríamos decir por tanto, y sin temor a equivocarnos, que los resultados de la nefasta gestión como Consejera de Salud se vieron agravados aun más por las restricciones impuestas más tarde como Consejera de Hacienda.
Los recortes derivados de las medidas de ajuste económico financiero fueron en Andalucía mucho más lesivos para el colectivo médico que en cualquier otra comunidad autónoma. Baste citar, a modo de ejemplo, como se les redujo un cuarto de su sueldo a todos los médicos que tenían contrato eventual en el SAS mientras se les seguía haciendo trabajar como si su contrato fuera del cien por cien.
«…se les redujo un cuarto de su sueldo a todos los médicos que tenían contrato eventual en el SAS, mientras se les seguía haciendo trabajar como si su contrato fuera del cien por cien».
Recordemos también cómo la aplicación del aumento de jornada a treinta y siete horas y media fue mucho más dañina para los profesionales sanitarios que para el resto de los funcionarios públicos en Andalucía. Y por último, recordemos cómo el presupuesto dedicado a la Salud fue durante su mandato el más bajo (con bastante diferencia) de los últimos 20 o 25 años.
«…la aplicación del aumento de jornada a treinta y siete horas y media fue mucho más dañina para los profesionales sanitarios que para el resto de los funcionarios públicos en Andalucía».
En fin, tanto sobre las medidas tomadas como responsable de la cartera de Sanidad como con las que tomó desde su cargo en la Consejería de Hacienda podríamos rellenar muchas páginas, y la mayor parte de ellas estarían dedicadas a los recortes, maltratos y casi me atrevería a decir humillaciones qué infligió al colectivo médico.
Tiempo habrá para ello, de momento me gustaría terminar con una reflexión que me consta es compartida por la inmensa mayoría de los facultativos andaluces:
El paso de María Jesús Montero por el Gobierno de Andalucía ha sido lo peor que le ha pasado a la Sanidad Andaluza en muchas décadas y su ensañamiento con el colectivo médico quedará para los anales como ejemplo paradigmático de la miopía tendenciosa de los malos políticos que priorizan su ascenso al beneficio de los ciudadanos.
Maltratar a los médicos que, no nos olvidemos, son los únicos que pueden garantizar una asistencia sanitaria acorde con el estado del bienestar que todos deseamos solo se le había ocurrido a la actual Ministra de Hacienda, … hasta que llegó Mónica y su Ministerio de Salud, claro.
Pero eso es otra historia, de la que seguro seguirás hablando».
Firmado: Rafael Carrasco Durán, médico. Expresidente del Sindicato Médico Andaluz (SMA).

