Enhorabuena, María Jesús. A este lado de Despeñaperros, nos has dejado a todos pasmados. Y cuando digo a todos, me atrevería a incluir a tu exjefa. Claro que, de su Susanísima, nunca se sabe. A ver, señora ministra – el trato obliga -, la jugada es de tal calibre que me tiene usted a punto de cambiar la Susanología por la Monterología. Y mira que mi susanismo raya el frikismo. Pero, vayamos por partes. Señora…