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El Paciente no Tiene Quien le Pregunte

¿Por qué no nos preguntan a los pacientes?

Eso me dijo, la mujer. Estaba indignada, estupefacta. Le estaba yo anunciando mi próximo traslado al Centro de Especialidades y que, en consecuencia, su atención sería continuada por un compañero de excelentes calidades humanas y profesionales.

Pero yo no voy a mis circunstancias. Voy a lo pertinente (o no) de la pregunta de la paciente. O al grado de pertinencia. Quien la formulaba es una mujer de edad media, y conoce el mundo. Nivel cultural alto y buenas relaciones. No puede decirse de ella que te pida la Luna y la cuarta parte de Marte.

Por eso me sorprendió la pregunta, y la pongo en negrilla, en el arranque.

Podemos afirmar sin ambages que la sanidad andaluza vive una etapa convulsa, dentro del momento tenso que vive todo el sistema sanitario occidental, de los Estados Unidos a Grecia, pasando por Dinamarca – con sus grandes diferencias -.

Ni voy a teorizar ni a proponer una solución global, para la que no estoy capacitado.

La especificidad andaluza es el sistema indiscutido de partido único, casi familiar, basado en una estructura clientelar fuertemente enraizada en ciertas provincias. Esto es, obviamente, materia de debate, y no es demostrable científicamente. Como la simpatía o la antipatía, que se intuyen y nada más. Agujeros contables significativos – resultado de la peculiar estructura antes mencionada – no han podido ser demostrados.

Podemos plantear que el Sistema Sanitario Público de Andalucía se ha empleado como elemento propagandístico del régimen: “la mejor Sanidad de España”, que es “la mejor del mundo”. Y quien dijera lo contrario era poco menos que un fascista.

(Lamentablemente, nuestro Sistema Sanitario Público Español no es el mejor del mundo – 19º de Europa según indicadores -. Y el Andaluz no es el mejor del Estado Español – tampoco el peor: se sitúa en la mitad de la tabla -).

Desde hace algunos años, nuestro Sistema Sanitario Público de Andalucía admite la acusación de paternalista, piramidal y burocrático. Son cuatro, los que piensan, en una cúspide muy alejada de la base y de los problemas del día a día, que tratan con cierto cinismo. Se instala así el viejo “todo para el pueblo, pero sin el pueblo”, y se realimentan de encuestas de satisfacción internas apabullantemente halagadoras.

Sobre el particular, me comentó un excargo del ejecutivo andaluz: “tan sospechosa es la falta de satisfacción con el sistema educativo, como la altísima valoración del sistema sanitario. Nadie dentro se cree esas encuestas, que solo sirven para rellenar titulares, especialmente en época electoral”. Lo único cierto es la progresión imparable de la Sanidad Privada en Andalucía, eso sí, reflejo de las carencias de la Pública.

Pero voy a que toda capacidad real del ciudadano de influir en el más mínimo aspecto de los cuidados sanitarios que recibe es mínima o nula.

“¿Qué sabrás tú, de lo complejo que es organizar todo esto?”, parecen decir los mandamases.

Pero sabemos, sí. Sabemos que el Decreto de Garantías es un paripé que se viola a la torera sobre la base de que no hay cristiano – o ateo convencido – con fuerza, dinero o paciencia para confiar en la Justicia. Sabemos que las listas de espera pueden y son violadas a voluntad con venalidad – casos acaban de publicarse -, y que sus cifras son constantemente maquilladas. Sabemos que el Decreto de Libre Elección de Hospital y Médico Especialista no es más que otro paripé para decirle a la población que puede ir a donde le dé la gana, cuando a la hora de la verdad oculta mil trampas para su empleo efectivo. Sabemos que tienen entregadas amplias zonas de la geografía andaluza al concierto con la privada, mientras niegan la privatización, que cómo le llamamos a esto. Y mil cosas más, que no me alcanza el papel, que tendríamos para hacer el Espasa de la ignominia y que se lo lleve Susana a las primarias, si vergüenza tiene.

Pero sabemos más todavía. Sabemos que provincias enteras pueden estar décadas infradotadas y dependiendo de la provincia limítrofe, como es el caso de Huelva, que en buena razón se manifiesta mañana domingo. Y sabemos que, con una primaria casi abandonada y oprimida, centrada la atención en el hospital, se nos imponen modelos de fusiones hospitalarias – que bien vendrán para la superespecialización, sin duda -, pero que, de entrada, resultan en un caos sanitario cuya responsabilidad no reconoce nadie.

huelva

Y que algunos se llevan las manos a la cabeza cuando aparece el primer movimiento de protesta masiva en Andalucía, prolongado en el tiempo. Que quién maneja esto, que qué nuevo fascismo, qué barbaridad. Cuando buena parte vendría facilitado por la adopción de un método adecuado y válido para responder a la pregunta con la que arranca este post. La pregunta de mi paciente ante mi traslado:

¿Por qué no nos preguntan a los pacientes?

P.D. Un fortísimo abrazo mañana a todos los choqueros, que este domingo es de ellos.

Federico Relimpio

 

 

 

@frelimpio

KOL Líder de Opinión: “impactante”, “imprescindible”, “despertando conciencias”, “desde el alma”, valiente” (clicar aquí)

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