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La Vida como una Chicotá

La anciana no puede ni caminar. Del brazo de su hija, ha arrastrado los pies hasta el pequeño habitáculo que hace las veces de consulta en el Hospital de Día de Diabetes. Luego, se ha derramado sobre la silla y la mesa.

-¿Cómo se encuentra? – Me he sentido estúpido haciendo la pregunta… ¿No está claro? Pero de algún modo tenía que comenzar uno.
-Fatal – suelta la buena señora por toda respuesta. Puede que porque no tenga más fuerzas para decir otra cosa o porque esa simple palabra lo encierra todo, que más no hay.

Repasa uno la historia clínica. Razones no le faltan a la señora. Muchos años y muchas enfermedades. Mientras uno está ora mirando la pantalla, ora escribiendo recetas, capta por el rabillo del ojo unos viejísimos ojos azules que no pierden puntada de mis menesteres. Me analizan mejor que yo a ella.

-¿Cree usted que habrá mejoría? – Me pregunta al concluir yo mis tareas.
-Vamos a intentarlo, ¿No?
-Y si no, la caja de pino… – Suelta en un suspiro – Ya me va queando poco, gracias a Dios.

Se hacen uno de los silencios en medicina en los que uno siempre se queda con la duda de si es mejor decir algo o callarse. Y si se dice algo, siempre se corre el riesgo de meter un patón.

-Señora, ¿Dónde vive usted?
-Aquí a la vera, en el Tiro de Línea tié usted su casa.
-¿Va usted a ver al Cautivo, en Semana Santa?
-Mis hijas me llevan toavía, sí, mire usté…

Dos segundos más de mutismo. El tiempo para que los dos nos traslademos al barrio en Semana Santa, de noche, lejos de los bullicios del Centro y de la Carrera Oficial. Todavía está uno a tiempo de callarse y no meter la gamba.

-No; que se me ocurre que esto de la vida va por chicotás, como las procesiones. Usted ahora mismo está como los costaleros que llevan al Señor, descansando un momentito. Está agotaíta; ya se le ve. Yo le voy a pedir un favor, señora: no me vuelva usted a hablar de cajas de pinos… Vamos un poco como la Hermandad del Tiro Línea, el Lunes Santo, volviendo poquito a poco al barrio. Sin prisa. Escuchando la banda cornetas. Y ni siquiera sabemos lo que queda toavía pá entrá del tó. Sólo le voy a decir una cosa: vamos a intentar coger fuerzas la siguiente chicotá: de aquí a la siguiente revisión, dentro de quince días, ¿Le parece a usté bien?
-Lo voy a intentar, doctor… No sabe una si le van a fallar las fuerzas.
-Yo le voy a dar un consejo más.
-Diga usté
-Que lo intente hacer con ilusión. La que pueda. Lo que encuentre por ahí. Algo habrá, mujer. Venga de ahí… ¿Recuerda?… ¡A ésta es!

No respondió; sonrió. Más con los ojos azules que con una boca arrugadísima en mil frunces. No sé si el consejo sirvió para algo o se perdió en pura palabrería. Yo, al menos, me quedé mejor. Creo que la medicina es mucho más que la insulina o las pastillas. Pero sigue uno diciendo que está demasiado sentimental para los tiempos que corren.

Eso sí: me prometí que estas vivencias las tendría que escribir. Júzguela cada cual como considere conveniente, según sus valores.

@frelimpio.

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8 thoughts on “La Vida como una Chicotá

  1. Federico Relimpio says:

    Gracias por el interés y la participación. Una buena parte de lo que me ha puesto aquí, a expresar opiniones y a recibirlas, es la incapacidad de encontrar en mi día a día, en mi empresa – que es un servicio público pagado por todos los ciudadanos de mi país para atenderles lo mejor posible -, de un foro donde poner propuestas, sugerencias o inquietudes. Por ejemplo: que la pantalla planta y el atiborramiento informático se come el simple hecho de mirar al paciente cara a cara. El otro día una paciente me preguntó, extrañada: "¿Por qué me mira?" Más me extrañé yo: "bueno, soy su médico y quiero saber qué cara tiene mi paciente… ¿Qué le parece de raro?" Fue su madre la que contestó por ella: "es que ya es chocante que la miren a una… Normalmente los médicos no sacan la cara de la pantalla del ordenador." Todos esos elementos de la "nueva medicina" fueron protagonistas de mi novela K.O.L. Líder de Opinión, escrita para todos los públicos por un médico que pensaba que una medicina moderna tenía que preservar cosas antiguas – realmente, cosas de siempre – sin las que el ejercicio profesional carecía de sentido. Enlace: https://www.facebook.com/KOLRelimpio

  2. Federico Relimpio says:

    Aníbal, encantado de verte en mi casa en la nube. Respecto a la cerve, te he puesto mensaje facebook valorando posibilidades para mañana. Si no, dime para la semana que viene.

  3. Antonioidi says:

    Un médico, un enfermero, son personas que tratan personas, que las respetan y se hacen merecedores de su respeto, en ocasiones me asombra escuchar de compañeros "Es que los pacientes son todos iguales solo quieren…." y hete aqui que resulta que los denominados "pacientes" somos todos , y si me apuran los sanitarios quizás seamos los más recalcitrantes…Vd. y yo disfrutamos de un trabajo absolutamente privilegiado, de nosotros depende ,en importante porcentaje, disfrutar de el y no dejarnos arrastrar por "la pantalla del ordenador" tan útil en ocasiones para esconderse, es mucho más difícil y agotador escuchar al otro, "meternos en su pellejo" que apalancarnos tras la mesa para prescribir o administrar tratamientos, cierto que en ocasiones se hace difícil luchar contra la importancia de las estadísticas que nos califican pero bueno "siempre positivo" como dijo el gran filosofo Van Gaal
    un saludo

  4. Aníbal Fotógrafo says:

    Cuanta razón tienes… Un médico no es un mero funcionario que se dedica a sellar recetas. Hacerle la vida mas bonita, a una señora que se le va, aunque sea ese ratito, es bastante para saber que haces bien el trabajo que te han encomendado, aunque cruzada la línea creo que deja de serlo para convertirse en vocación. Si de camino a casa alguien le da otro buen ratito a la anciana, y cuando llegue su vecina, y así en lo sucesivo, el día se la habrá pasado casi sin darse cuenta. Como los granitos de arena. Un abrazo, y unas cervezas ya.

  5. Federico Relimpio says:

    Estimado amigo y compañero; en primer lugar gracias por la participación. Tu punto de vista era el mío hace un par de años, no más. Es más; a veces resurge por momentos. Pero, fíjate: lo que acabo de contar fueron cosas que me pasaron el jueves 5 de noviembre. Yo ya no teorizo, vivo. Lo cual no te quita la razón en absoluto. En fin, son sólo impresiones de un día. A ver qué da de si la semana que viene. Un abrazo.

  6. Anónimo says:

    Eso está muy bien. El problema es que hoy en día, ese concepto del médico HA MUERTO. Ahora, todo se centraliza en el coste, en tiempos de consulta mínimos, en mordazas, cortapisas, sueldos de risa por vértelas con lo peor de las miserias humanas… Somos los mejores y los más baratos. Y el "usuario" no nos ve como médicos, sino como meros engranajes del sistema. Un funcionario tras una mesa de escritorio, dispensador de recetas y escriba diligente. Y a veces, como un saco de boxeo sobre el que descargar todas sus iras y frustraciones. Yo, más que un cura o un profesor, me veo como un soldado de trinchera, intentando sobrevivir.

  7. pity saint James says:

    Ayer hablaba con unos amigos que me preguntaban sobre si era conveniente o no que su niña estudiara medicina y mi respuesta creo que les convenció definitivamente para decir que sí: somos profesionales integrales que cuidamos del cuerpo y del Alma, más que los curas, los profesores, sin menospreciar a nadie. Todos somos importantes y formamos parte de un engranaje social y todos tenemos nuestra misión y función en la vida pero lo nuestro, lo nuestro es lo mejor. Somos los mejores: los médicos. Y yo me siento orgullosa de decirlo y gritarlo a los cuatro vientos. Lo único que es malo es aquello que nos rodea sumergiéndonos en un maremagnum de papeles, dirayas, recetas electrónicas y objetivos para conseguir hacernos trabajar a nosotros para trabajar ellos menos pero asegurar su puesto, designado a dedo…esa burocracia innecesaria, estúpida y maléfica que a veces nos contamina a todos. Pero en esencia, eso, que tú has escrito, es SER MEDICO

  8. isabel relimpio says:

    Me gusta la idea! En vez de etapas… chicotas!!,Cuestion es de pensar en alguna q te emocione para levantarte con mas fuerza!!

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