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Diraya se cabrea

Queridos y sufridos usuarios del maldito DIRAYA;

Lo hemos conseguido. Hemos cabreado al demonio. Seguid así, que vamos bien. En mi último post “Diraya rima con Canalla”, entre otras cosas, consigo la siguiente respuesta de alguien anónimo:

Anónimo:

“pues quejaros, quejaros ahora que veréis lo que duráis en el convento jajajaja, pero hacerlo con nombre y apellidos.

Me parece fuerte a la vez que gracioso, que el personal que con tanto esfuerzo ha hecho realidad DIRAYA (software galardonado mundialmente) tenga que aguantar comentarios de este tipo, en cambio, la medicridad de algunos profesionales que lo usais no salga a la luz, porque tiene tela los de fallos que tenéis al diagnosticar al paciente…ah, vale, que es culpa de Diraya.”

A lo que he contestado de inmediato:

“Mi nombre es Federico Relimpio Astolfi. Se sabe desde que se entra en el blog. Se conoce mi foto y a qué me dedico. ¿Mediocre? Vea mi perfil. Me gustaría saber su nombre y perfil, ya que insulta, para estar en igualdad de condiciones – veo que bien que lo reserva, a ver si tiene ahora la misma gallardía de hacerlo público -. Segundo, si tiene el valor de repetir lo que ha dicho dando nombre y apellidos, nos vemos con un coloquio en abierto, con twitter en abierto, con gente independiente que diga de nuestros errores de diagnóstico y de vuestros galardones mundiales. Galardones mundiales basados en que no saben nada de esto, de los 29 pasos necesarios para citar a un paciente – si todo va bien -. Y no se sabe porque el régimen que les ha contratado se comporta como una verdadera dictadura. Y ahora, si tiene valor me contesta y me dice cómo se llama y quedamos. Delante de personas independientes. No para pegarnos, por supuesto. Sino para debatir, para exponer argumentos. Porque yo me llamo Federico Relimpio y usted lo sabe. Pero yo no sé aún cómo se llama y dudo muchísimo que tenga el valor de decirme cómo se llama y sus datos de contacto. Tenga usted buenos días, protegido de este régimen. Galardonado y medalleado.”

***

¿Qué hará el paladín o la paladina de Diraya? ¿Aceptará el reto? ¿Se pondrá en abierto delante de un twitter con streaming a aguantar que sus galardones no tienen dos asaltos cuando los confrontas con el mundo real? ¿Dará sus datos como yo doy los míos, a soportar que nos llamen mediocres y lo que haga falta por parte de los paladines de Diraya y de quién haga falta?

¡El loco de Santa Justa retransmite en directo!

Se abre la causa; el pueblo de Andalucía contra la administración andaluza: asunto Diraya… ¿Galardón mundial o pisoteo diario de la dura piel del trabajador público sanitario?

13 thoughts on “Diraya se cabrea

  1. gualter says:

    Por lo que cuentan, el Diraya está falto de eso que se llama "usability" (http://en.wikipedia.org/wiki/Usability). Los pioneros de la informática médica, hacia los años 80, eran los propios médicos y enfermeros. Hackers ellos, trabajaban a menudo con Open Source y hacían útiles programas directamente relacionados con su práctica clínica. Cuando la burocracia, tardíamente, comprendió la importancia política (más que la económica) del control informático, se lanzó de cabeza. Luego la mecánica automática de la economía condujo a esa lógica habitual en que se hace un aeropuerto para pasajeros que no existen, subcontratando a una empresa que sabe de ingeniería, pero que desconoce las condiciones locales donde lo hace y el supuesto proyecto "empresarial" que subyace. Evidentemente, nadie pregunta a los posibles usuarios, ni a los trabajadores. No importa. Ese aeropuerto se cierra y se "descubre" otro que se dice mejor y dará nuevo negocio.

    El troll que ha escrito juraría, por su estilo, que es un informático, practicando su burdo desprecio habitual por los "usuarios". La serie cómica "los informáticos" ("The IT Crowd") da buenas pistas de las relaciones entre los departamentos informáticos y aquellos a los que supuestamente sirven dentro de la empresa. Sociología sencilla, pero elocuente.

    Por lo demás, pretender que la pirámide del sistema por encima de los 40 entienda algo de informática es ignorar cual es su nivel cultural. cada dos días se descubre que un nuevo cargo europeo ganó su diploma por el sistema del corta-pega.

    Mi larga experiencia me dice que creo que sé de que hablo.

  2. Federico Relimpio says:

    Gracias por su comentario y su interés. Y, sobre todo, por la luz aportada, siempre bienvenida al problema. Me da usted más argumentos para subrayar que llevamos demasiado tiempo de disfunción de una aplicación que es crucial para tantos usuarios que prestamos servicios públicos esenciales. Me da la impresión de que no hay demasiado interés por establecer los cauces para detectar estas disfunciones y que puedan ser adecuadamente resueltas internamente, sin alcanzar el debate público. Si estos cauces existen, yo no los conozco. Todas las personas consultadas me devuelven un "esto es lo que hay". Por eso estamos aquí. Y ello genera no pocos malentendidos.

  3. Antonio says:

    DIRAYA sombra y luz…, mas sombra que luz. Gran parte del problema es la saturación de red y el almacenamiento centralizado de datos que no permite el trafico fluido, y la otra parte como dices, la mala adaptacion al medio del diseño original, más pensado para consultas externas hospitalarias o urgencias (donde por cierto tampoco lo quieren), que para primaria. En honor a la verdad, lo cierto es que tras 5 años de funcionamiento (o disfuncionamiento), en el 2008 se crearon varias comisiones y subcomisiones de Medicos de Familia, Pediatras y Enfermeros, que coordinados desde el Servicio de Sistemas de Informacion del SAS y en mi caso como representante de SAMFYC emitimos nuestras criticas, opiniones, reformas y propuestas. La realidad es que ninguna de estas se ha tenido en cuenta, salvo la posibilidad de prescribir sin la tarjeta sanitaria fisicamente (y mas pensando en el decreto del copago farmaceutico que en la fluidez de RXXI). Una perdida de tiempo. En mi opinión, es muy difícil cambiar DIRAYA; sería mejor empezar de cero. Pero eso hoy por hoy es imposible

  4. Federico Relimpio says:

    Gracias por su breve y elocuente comentario. Ha puesto en dos palabras el problema en el centro de la diana. ¿Esto se hizo para que lo manejara quién? ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Empleando qué tiempo? Y ese tiempo antes de la introducción de Diraya, ¿En qué se empleaba? ¿Sobraba ese tiempo? Si introducimos los minutos Diraya, ¿Qué tareas dejan de hacerse? ¿Son cruciales o menores? Evidentemente, la estupidez humana es infinita, como usted mismo dice. Y ello es aplicable a varios colectivos, desde la más alta magistratura del Estado – y ya se ha visto – a ocupaciones de desempeño más simple – no menos digno o menos importante -.

  5. Anónimo says:

    Dios mío, este blogs es imposible, si se consulta desde algún dispositivo que no sea un PC, el comentario anterior es mío, unida pena, pero es lo máximo que se puede hacer desde una tablet,después de 5 intentos, bloqueo, recarga, reediccion….

  6. Anónimo says:

    En principio soy enemigo natural de Diraya, lo critico por múltiples motivos, el pricipal por haber ignorado uno de los principales argumentos de la ingeniería del software, el usuario, y no necesariamente porque no sea intuitivo, para un usuario medio claro, peri como dijo alguien la estupidez humana es infinita y la de un medico que hizo la residencia con Franco cabo incansable.

  7. Anónimo says:

    Hola! Yo soy médico, uso el Diraya y al igual que todos tengo mis quejas con el programa. Cuando estuve trabajando en primaria una temporada fueron muchas las veces que se quedaba "colgado" y no podía hacer uso del ordenador buena parte de la mañana. Un día que estaba con unos amigos,uno de ellos estuvo formando parte del proyecto del Diraya en Málaga. Cuando le comenté los fallos del programa él me respondió algo así como que, lo que le extrañaba era que sólo se quedara colgado de vez en cuando y no siempre. Creo que les obligaron a hacer muchas chapuzas… En fin, que aunque yo no me identifique sí que digo que soy médico. Me gustaría saber a qué se dedica esa persona que lo defiende a ultranza el Diraya.

  8. Federico Relimpio says:

    Respeto y acepto tu punto de vista. Pero demasiado, insisto, demasiado hemos sufrido los trabajadores sanitarios comiéndonos el estrés, con la lógica perplejidad de un público que no tenía que comprender por qué un acto médico – en el que se juega uno tanto – tan corto viene a ser recortado aún más por un programejo de uso obligatorio, y apáñatelas. No ha habido un necesario debate. Las bases han callado. Están demasiado asustadas. Sólo los residentes están dando la talla. Es el momento de plantear todo. En abierto. Y abrir cuñas. Con el menor pretexto. Un saludable ¿Por qué? a todo. Desde el punto y hora que asumí poner nombre y apellidos a todo lo que escribo – y retrato, y vídeo, y voz -, ahí estoy. En el pin, pan, pún. Y el que quiera darme, que se identifique primero. Y que luego argumente.

  9. Alfonso Pedrosa says:

    Me encanta escuchar cosas sobre Diraya. Porque me parece que es un magnífico ejemplo para observar qué ocurre cuando una innovación tecnológica entra en contacto con la vida real de la gente. Incluso yo mismo he manejado más de una vez la idea del 'estrés informático' para intentar explicar algunas de sus caídas más notorias. Y me gusta este blog. Pero permítanme llamar la atención sobre un hecho: este blog no es la zona de comentarios de cualquier edición digital de un periódico, donde uno se despacha a gusto y se queda más tranquilito después de lanzar algunas ráfagas a todo lo que se mueva, desde el teclado en casita, en plan Call of Duty. Este blog merece un respeto. Por eso mismo prefiero no comentar nada de Diraya ahora (vamos, tampoco es que se vaya a perder la Humanidad ninguna aportación genial): porque no me siento cómodo compartiendo ideas con comentadores anónimos. Así que me apunto a lo de la kedada con twitter y streaming por delante. Buenas noches y buena suerte.

  10. Federico Relimpio says:

    Gracias por la participación y por el ánimo. Verás como en este blog no hay censura previa ni posterior. Este señor publicó lo que quiso, y ahí sigue. Clavado en su sitio. Es mi idea de la libertad de expresión. Hasta ahí llega mi idea del respeto. Sólo que al estar yo identificado y bien y identificado y él/ella con la máscara del anonimato, hay una diferencia de autoridad moral, vamos, digno yo. Gracias de nuevo. TODAS LAS OPINIONES SON BIENVENIDAS.

  11. Anónimo says:

    Querido Federico: el Troll que te ha escrito tamaño comentario no tendrá en la vida las agallas de poner su nombre y apellidos. Es lo que tienen los matones, insultan desde lejos, desde el anonimato, sabiéndose protegidos. Y otra razón: NO TIENE ARGUMENTOS. Y sinceramente, el individuo en cuestión no da ni una sóla razón OBJETIVA que pueda defender su postura. PUNTO UNO: TÚ no atacas a nadie. Simplemente, resaltas una realidad: EL PROGRAMA NO ES INTUITIVO Y ES ENGORROSO, además se cuelga cada dos por tres. Amén de que muchas de sus funciones no están operativas. Que yo sepa, señalar los defectos no es atacar. Se llama "Feed Back". Y un producto defectuoso es un producto defectuoso, otra cosa es que se hayan parado a preguntarnos nuestra opinión. SEGUNDO: Lo de "Galardonado mundialmente"… Permíteme que lo dude. Y mucho. Porque no encuentro los citados premios por ningún sitio. Ni en la página de la Junta. A lo mejor es que soy demasiado torpe. Se dice por algunos mentideros que una versión del programa en cuestión fue rechazada en EEUU, por su baja calidad, y que aquí se ha comprado por una millonada… Pero como no puedo confirmarlo, no haré nuevas menciones al respecto. TERCERO: ¿Esfuerzo por sacarlo adelante, dice? EL ESFUERZO LO HACEN LOS CLÍNICOS. UN PROGRAMA PARA EL CLÍNICO PERO SIN EL CLÍNICO, que obliga a prestarle más atención al programa que al paciente, un paciente que se cabrea, te grita, exige… EL PROGRAMA EN SÍ SI QUE PODRÍA CONSIDERARSE COMO CULPABLE DE MEDIOCRIDAD Y FALLOS DIAGNÓSTICOS, al restar tiempo para hacer de médicos, que es lo que somos. No negaré que de todo hay en la viña del señor, y hay médicos buenos, malos y regulares; pero si el que escribe el comentario conoce algún caso de mala praxis, QUE LO DENUNCIE. También debería denunciar los equipos informáticos obsoletos, que de dos minutos que tenemos para ver al paciente y diagnosticarlo, impuestos por la administración al igual que el CANAYA para ahorrarse dinero, la mayoría se vaya en burocracia y en engorros informáticos. Y que no se hayan tenido en cuenta las necesidades ni opiniones del clínico en su desarrollo.

  12. Anónimo says:

    Felicidades por su honestidad Dr. Relimpio, es imprescindible que las personas como usted hablen alto y claro.

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