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Diraya rima con Canalla

-Un momento que le dé la cita.

“A fin de cuentas, es objetivo de la Unidad; alguno tendré que cumplir, vamos, digo yo…”

La pantalla te dice que has sobrepasado el tiempo en inactividad. Que empieces de nuevo. Así que Paso 1: empezar de nuevo. Paso 2: usuario y clave (y no te equivoques, que la última vez hiciste tres intentos para entrar). Cállese, señora, por favor; que como me equivoque es vuelta a empezar. Paso 3: teclear entrar. Paso 4: teclear sobre selección centro. Paso 5: Ahora teclear sobre el centro que tengo que elegir: trabajo en dos del SAS, dentro del mismo Hospital y de la misma Unidad de Gestión. No te equivoques. No me hable ahora, señora. Paso 6: teclear sobre selección unidad. Paso 7. Teclear sobre la unidad que elijas. Se despliega pantallazo. Paso 8: Haz click sobre seguimiento. Otro pantallazo. Se despliegan todos los pacientes previstos para hoy. Paso 9: selecciono la paciente que tengo delante – que está muda, mirando mis avatares informáticos sin atreverse a piar, la pobre mía (complejo de nazi horrible en este momento) -. Se abre una ventana emergente. Lo primero es: Paso 10: hacer click en la pestaña que te pregunta si la paciente – en los dos sentidos de la palabra – asistió o no. Se despliega un menú. Paso 11: Hago click de nuevo para confirmar que sí, que la buena señora – que sigue callada ahí enfrente – ha venido a ver a su especialista a dirayear acerca de su caso. Paso 12: Hago click para solicitar que tengo que verla otra vez para ver qué tal va su problema – ¿De qué iba, a estas alturas? -. Se me abre otra pantalla emergente en la que, entre muchas cosas – a las que por experiencia sé que no tengo que prestar mucha atención – se me pregunta cuándo quiero verla. Por cierto, ¿Cuándo quiero verla? ¡Pero si ya no me acuerdo del asunto! Breve vuelta al mundo clínico a ver si me acuerdo. Dos preguntas. Ya. Sí. Eso, en dos meses. Y cállese de nuevo, señora, que ahora le aclaro las dudas. Paso 13: Me pide el sistema la fecha en la que quiero verla para revisión, ahora que me he aclarado – que menos mal que la mujer es educada, que podría haberse ido hace un rato largando fiesta, con toda la razón del mundo mundial -. Hago click. Paso 14: Ir a la agenda a concretar el día. Paso 15: Seleccionar el día en concreto. Paso 16: Una vez seleccionado, le das al click para aceptar. Paso 17: Una vez aceptado, otro click para guardar. Paso 18: Una vez guardado, te sale una ventana emergente que te pide el OK; das a aceptar. Pero eso es solicitarle la cita al diraya, no concretarla. Para formalizarla, vuelves ahora a la pantalla de inicio y,  paso 19: picas en citar arriba a la derecha y se te abre una maravillosa pantalla emergente, donde consta todo: si ha ido al oftalmólogo o al especialista en Medicina Tradicional China. Si lo has hecho todo bien, tu cita debe constar como solicitud con la fecha en blanco, arriba del todo. Si no estuviera, vuelta a empezar. Paso 21: Seleccionas la cita que has solicitado y Paso 22: Haces click en cargar, abajo – ni que decir tiene que, si usted está hasta el gorro de este post, imagine a mi sufrida paciente y a mí, que he hecho lo mismo dieciocho veces en esta mañana -. Paso 23: Realizado lo anterior, hacer click en profesional / actividad. Suele salir automáticamente el nombre que me pusieron al nacer, aunque a veces no. Depende del sitio. Paso 24. Hace uno click en refrescar y voila! ¡Sale la agenda del día en que quiero ver a la señora! Paso 25. Hago click sobre la hora en que debe venir. Consejo clave: concertar la hora antes de hacer click. Si tiene que recoger niños o llevarlos. Si viene de lejos o no. Si tiene que coger autobuses o no. O si, simplemente, va a hacer frío o mucho calor. Si no, le puede usted informar a la buena señora que tiene que venir a las 8:30 y encontrarte con un morro que raya las baldosas. La educada señora, después del rato de silencio obligado que ustedes han visto me podría decir, con voz bajita: “¿No puede ser un poquito más tarde?” No les digo los pasos necesarios para cambiar la hora. Sería un manifiesto abuso del personal.

¿Hemos terminado? ¡No señor! Tras asignar la hora, hay un click – paso 26 – para asignar definitivamente, y luego nos vamos de nuevo al lado derecho para imprimir – paso 27 -. Sale una maravillosa ventana emergente para confirmar que eso es lo que queremos, darle un papel para el frigorífico – lugar donde la mayor parte de mis pacientes cuelgan sus citas con un imán de esos tan monos que se consiguen por ahí -. Así que nuevo click – paso 28 -, para abrir la última ventana emergente. La que me pregunta qué impresora deseo. Esto debe ser la NASA. Cuidado, no te equivoques. Porque si no, el papelito saldrá en no sé qué impresora de no sé dónde del centro. Así que por fin el click 29 y nuevo voilá! Papel de la cita en mano! Veintinueve clicks. Si todo sale bien. Si no me distrae nadie. Si no me habla nadie. Si no me llama nadie por teléfono.

¿Cuánto hemos tardado? Depende. Los virgueros, segundos. Tienen ustedes que verlos con el ratón. Da gloria verlos. Yo soy para esto un turpin de los bosques, como dice mi hermano. Y como se me cuelgue el sistema en cualquiera de los pasos – algo particularmente frecuente – a rebotarlo todo y a freír monos – forma fina de decirlo – la historia digital -. Cuando, al final de todo esto, la pobre mujer me dice: “doctor Relimpio, ¿Y lo mío a qué se debe?”, tengo que reconocerme una sacudida de horror. ¿Qué demonios era lo suyo, señora? Mientras intento recomponer en la frágil memoria lo que me acaba de decir la paciente, miro los papeles acumulados en la carpeta y la cara nerviosa de mi auxiliar. “Cuatro”, dice sucinta, para referirse al número de pacientes en espera. Aún me entra la risa tonta cuando pienso que mis heroicos compañeros de Atención Primaria hacen lo mismo con la mitad o menos de tiempo por paciente. Sale al final mi sufrida paciente y, mientras entra la siguiente, no puedo sino repetir internamente mi mantra particular: “diraya canalla, diraya canalla, diraya canalla…

17 thoughts on “Diraya rima con Canalla

  1. Federico Relimpio says:

    Pues no paréis, por Dios.. No paréis de repetirlo hasta que una voz al unísono destruya los ordenadores centrales. Hasta que se enteren de que no se informatiza sobre las coronarias de los trabajadores.

  2. Putolitico says:

    Los jeroglíficos egipcios son más fáciles de interpretar que este invento del maligno llamado diraya

  3. Federico Relimpio says:

    Si no nos escuchan ni nos valoran, votaremos en consecuencia. Gracias por opinar. Siempre vale, siempre merece la pena.

  4. Anónimo says:

    Dr. Jiménez: Diraya, la Diraya, que es una palabra árabe que significa sabiduria, es un sistema nefasto para la consulta de Atención Primaria, que es la que conozco, en la que estoy esclavizado, y lo es porque no resuelve ningún problema para los pacientes, es una tarea de titanes acceder a las consultas antiguas, solo se muestran en pantalla las diez últimas, desconocemos o podemos desconocer datos que otros medicos incluyeron, si se pretende hacer nun mínimo estudio epidemiologico, es imposible pues no podemos usar los datos, posiblemente los usen en donde sea para exponerlos en Honolulu con el dinero de todos, el sistema basado en dos superordenadores que lo memorizan todo en espejo es una locura, el atasco de datos que tiene que haber en esos dos monstruos deebe ser fenomenal y me da la impresión de que todos esos clics que hay que hacer es para ralentizar al profesional y que así los datos lleguen más poquito a poco, pero con el maravilloso tiempo de que disponemos en la consulta de Atención Primaria eso no es un problema (creo que piensan eso). En fin a lo mejor no he dicho lo que quería decir o no me he explicado, asi que lo resumiré: ESTOY HARTO DE LA DIRAYA.

  5. Federico Relimpio says:

    Gracias por el interés y la participación. No me queda claro si escribe con sarcasmo o realmente quiere decir lo que escribe.

  6. Anónimo says:

    Creo que os equivocais todos y en todo. Diraya es mucho más de lo que estais hablando.

    Es una herramienta excelente para la atención primaria y espacializada. Acortando mucho los tiempos de espras y aportando al profesional herramientas potentes y una historia de salud única del mismo.

    NO HAY MÁS CIEGO DEL QUE NO QUIERE VER…

  7. Federico Relimpio says:

    Excelente contribución y gracias, María José. No creáis que este post no me ha generado críticas en mi entorno íntimo ("¡Los trapos sucios se lavan en casa!"). He querido resolver en un nuevo post ( http://tontosantajusta.blogspot.com.es/2013/02/bloguear-deslealtad-de-empleado-o.html ), en el que intento exponer que, ante la cerrazón y falta de mecanismos de retroalimentación de la empresa en la que trabajamos, la salida en conciencia es poner el ventilador. No es un minuto. Es más. Depende de si el sistema se cuelga o no. Un minuto es con un virguero y en condiciones óptimas. Pero un minuto ocupado por Diraya, insisto, en un acto médico de AP que, como mucho consta de siete minutos es una frivolidad y una irresponsabilidad. Es preciso hablar de eso. Es preciso colocarlo en el centro del debate. Ahí está la Salud del ciudadano. Ahí está la Salud laboral de los profesionales. Toca. Toca ahora y urgentemente hablar del problema. Gracias por el interés.

  8. María José says:

    Es hora de proponer insumisión. Es hora de decir que no puede ser que sea un objetivo para la empresa que tú pierdas el valioso tiempo que no tienes como médico para ver a tu paciente, en casi treinta golpes de ratón para dar una cita. Existen muchos registros en Diraya absolutamente ineficientes, por ejemplo, el proceso de diabetes, que no permite modificar el motivo de consulta y obliga a abrir todas y cada una de las hojas de historia incluidas cuando buscas un dato registrado, o la aplicación de Diraya Urgencias, que para registrar exactamente los mismos datos en la historia de un paciente necesita 16 cliks de ratón más que Diraya primaria y encima impide el acceso a algunos datos y recursos (analíticas, vacunas)
    Pero a los profesionales no se nos ha escuchado cuando lo comunicamos y la única respuesta es: "¡pero si es sólo un minuto!. Pero atendemos a los pacientes en un contexto crónico de falta de minutos dramática y ahora, con los recortes y menos profesionales para la misma carga asistencial, el problema es aún más grave.
    Resistencia pasiva constructiva. No asumamos esos objetivos. Hagamos lo mejor para el paciente y lo más sensato. Es hora de dejar de hacer lo inútil y lo ineficiente. Por los pacientes y nosotros mismos.

  9. Al Turrón says:

    Señor anónimo del CEGES no se si es usted un currito o un cargo intermedio pero en todo caso se le aprecia por su comentario el estigma del clientelismo reinante en Andalucía y le recuerdo que algunos trabajamos en este sistema por méritos propios. Sólo la elección de la plataforma sobre la que corre este programa dice mucho de ustedes, lo que no se es si se ha basado en una ineptitud manifiesta o en la percepción de una suculentas comisiones. Mientras la Junta de Andalucía enriquece a Microsoft y otras Multinacionales (ya sea por las licencias que compran de sus productos o por las que dejan de pagar y piratean para luego tener que afrontar multas en los tribunales)otras comunidades han apostado por el software libre en todas sus administraciones. Respecto al reconocimiento de Diraya (que precisamente no sirve para diagnosticar) sólo decirle que eso a nosotros nos sirve de poco en nuestro día a día, nosotros lo sufrimos y la consejería se pone las medallas por no entrar en cual es la utilidad real del sistema mas allá de ser una Historia Clínica Electrónica, eso formará parte de otro análisis. En todo caso informarle de que los médicos sustentamos nuestro conocimiento en una carrera superior y en la mayoría de los casos en una especialización además de una formación continuada que nos ocupa toda la vida. Fallos seguro que tenemos pero para eso nos cubre un seguro y en caso de necesidad se pueden pedir responsabilidades en los tribunales cosa que ustedes no saben de que va sentados en sus mesas de despacho con absoluta indolencia ante los fallos del sistema que defienden y que en demasiadas ocasiones nos dejan sin los datos de los pacientes que requerimos para prestarles asistencia. Para finalizar decirle además que nuestro acceso a trabajar en el SSPA se basa en una valoración de méritos pública y no oscura como la que se realiza para entrar a trabajar en otras cuevas de la junta. Mande usted saludos a los del Convento.

  10. Federico Relimpio says:

    Mi nombre es Federico Relimpio Astolfi. Se sabe desde que se entra en el blog. Se conoce mi foto y a qué me dedico. ¿Mediocre? Vea mi perfil. Me gustaría saber su nombre y perfil, ya que insulta, para estar en igualdad de condiciones – veo que bien que lo reserva, a ver si tiene ahora la misma gallardía de hacerlo público -. Segundo, si tiene el valor de repetir lo que ha dicho dando nombre y apellidos, nos vemos con un coloquio en abierto, con twitter en abierto, con gente independiente que diga de nuestros errores de diagnóstico y de vuestros galardones mundiales. Galardones mundiales basados en que no saben nada de esto, de los 29 pasos necesarios para citar a un paciente – si todo va bien -. Y no se sabe porque el régimen que les ha contratado se comporta como una verdadera dictadura. Y ahora, si tiene valor me contesta y me dice cómo se llama y quedamos. Delante de personas independientes. No para pegarnos, por supuesto. Sino para debatir, para exponer argumentos. Porque yo me llamo Federico Relimpio y usted lo sabe. Pero yo no sé aún cómo se llama y dudo muchísimo que tenga el valor de decirme cómo se llama y sus datos de contacto. Tenga usted buenos días, protegido de este régimen. Galardonado y medalleado.

  11. Anónimo says:

    pues quejaros, quejaros ahora que veréis lo que duráis en el convento jajajaja, pero hacerlo con nombre y apellidos.

    Me parece fuerte a la vez que gracioso, que el personal que con tanto esfuerzo ha hecho realidad DIRAYA (software galardonado mundialmente) tenga que aguantar comentarios de este tipo, en cambio, la medicridad de algunos profesionales que lo usais no salga a la luz, porque tiene tela los de fallos que tenéis al diagnosticar al paciente…ah, vale, que es culpa de Diraya.

  12. Federico Relimpio says:

    Gracias por participar. La clave es que es un sistema insertado por la fuerza en el corazón de un servicio público esencial y que quita preciosos minutos y concentración al médico. ¿Por qué? Porque arriba prima el control, no el acto médico, del que desprecian fondo y forma. Y porque, además, nos sometemos sin un suspiro. Hagan circular este DIRAYA CANALLA. Y a ver si tose alguien. Que lo que buscamos es TIEMPO. TIEMPO para atender al ciudadano. Aquí los esperamos, DIRAYA CANALLA!!

  13. Anónimo says:

    No puedo estar mas de acuerdo con todos los comentarios. DIRAYA es un sistema CANALLA, apoyado por canallas que están gobernados por canallas.Según el diccionario de la Real Academia Española canalla es "una persona ruin y miserable que merece el desprecio de los demás". Tomen nota señores.

  14. Federico Relimpio says:

    El problema? Que aguantamos… Resignados… Preparados para aguantar los que sea, como los soldaditos de las trincheras en la primera guerra mundial. Diraya no aguantaba un asalto en Francia. Es que provocaba sublevación general, vaya. Es por eso por lo que este post debe circular. Porque es bien para el paciente. Bien para el médico. Bien para todos. Es bien hasta para la consejera, que no se había enterao. Grasias, miarma!!

  15. Anónimo says:

    El Diraya es una ¿¿herramienta?? INFAME. Se cuelga cada dos por tres, apenas tiene funcionalidad, en lugar de agilizar empantana… Que la ha tenido que diseñar poco menos que un sádico. O alguien que en su vida ha visto un paciente. Al final se lleva uno media consulta con el programa de marras. Y encima, el paciente, negro "El médico es un sieso, ni apartó la mirada del ordenador…" Todo un ejemplo de despropósito. En lugar de atender al paciente, hay que atender al tirano en que han convertido el ordenador, una suerte de bola y cadena telemática.

  16. MAKYYO says:

    Ya hace tiempo que tenemos un grupo en Facebook que se llama DIRAYA ES UN CANAYA. Puedes incluirte si quieres. Somos ya 245 integrantes.
    Felicidades por lo descrito: mejor parecido a la realidad es imposible.
    En un futuro próximo tendremos todos estres postraumático, síndrome de burnout, coronariopatía dirayoescleróticas y síndrome de tunel carpiano…..
    Saludos.

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