Es la hora de votar. Y sí, nos la jugamos.Con la papeleta, se juegan cosas importantes en la vida y la hacienda de los ocho millones y pico de almas que vivimos y trabajamos en este país — en el sentido geográfico del término — situado al sur de la Península Ibérica, en la Frontera de la Unión Europea.

El gobierno entrante deberá gastar, y gastar bien. Deberá gestionar un presupuesto inmenso, que ha recibido durante décadas más ayudas que nadie procedentes de la Unión Europea. De este presupuesto, un euro de tres se invertirá en la Sanidad Pública de los Andaluces. Y aun, cifras en la mano,se trata de la Comunidad Autónoma que menos gasta en Sanidad por habitanteen el panorama de las taifas que componen el Estado Español.

No sabemos, por tanto, como evaluar las cifras adecuadamente. Invertimos en Sanidad menos que cualquiera, y tenemos menos personal sanitario, menos centros y menos camas hospitalarias. Y, pese a ello, nos pavoneamos, en público, acerca de las excelencias de un sistema que aguanta mal, a expensas de las coronarias un personal desilusionado y envejecido. Ya no cuela. Pero hoy no haré un artículo de defensa del personal sanitario. Hice muchos, en el pasado.

Hoy se trata de votar. De ir al colegio electoral el domingo, a por la papeleta. A mí me puede lo sanitario; es mi pequeño mundo, ya me leéis. Pero cada uno tendrá el suyo. Dicen los de arriba, cínicamente, que nuestra memoria abarca un par de meses, tres, a lo sumo. Que hacen dos gestos, del verano para acá, y los desmanes de los últimos años, olvidados.

Pero yo os pido que analicemos lo que hay, lo que vemos, y que nos olvidemos de las promesas de Susana. ¿Os acordáis de aquello de un sueldo para las amas de casa? ¿Y del internet gratis para todo el mundo? Y ahora, vamos a reírnos un poco: ¿os acordáis de aquel que diu– Eugenio, en el recuerdo – que Andalucía iba a convertirse en la California europea con el PSOE de Andalucía? Promesas electorales, todas. Hechas al calor de las urnas. Tal que ahora.

Hoy, somos más mayores, y la Sanidad preocupa. Esta mujer lo sabe bien. Habéis visto cuántas promesas sanitarias, en esta campaña: que si el “Flash” a todos los pacientes con diabetes tipo 1 – pero “gradualmente”, ojo -, que si multiplicar los hospitales comarcales, que si muchos más médicos de atención primaria, y un maná de promesas ligadas a una Sanidad Pública que ha estado y está en la calle desde hace dos años, cuando Susana se vanagloriaba de que no había y nunca habría una “marea blanca” en Andalucía.

En el fondo, la verdad de la mentira: que nada de ello se puede hacer sin duplicar el presupuesto sanitario. Y que ello es imposible sobre una Junta hipertrofiada, un verdadero monstruo de recaudar y gastar – y según va emergiendo, de despilfarrar y malversar -, puesto a punto por el celo de la actual Ministra de Hacienda. Que pagarnos la Sanidad que menos invierte por habitante – y aun así se come la parte del león del presupuesto – solo es posible con maniobras como la subasta de los medicamentos, también diseño de la actual Ministra de Hacienda: un monopolio de facto que obliga a los andaluces, sí o sí, a consumir el genérico más barato del mercado internacional, frecuentemente manufacturado por laboratorios indios tenidos por parias – y nunca mejor dicho – por muchos otros países.

Pero hoy se trata de ir a votar el domingo, y de hacerlo informados, atendiendo al propio interés y la propia ideología. Es lo justo. Por ello, en este momento supremo, puesta la Sanidad Pública como bandera y como eslogan electoral, pongo delante de Susana, virtual ganadora de los comicios, una pregunta concreta, una reivindicación asumible y trasladable al bienestar directo de los andaluces, instándola a dar un sí sin ambages:

¿Nos garantizas que, caso de ser investida Presidenta de la Junta de Andalucía, el médico o la médica de Atención Primaria de cada quién dispondrá de un tiempo mínimo por acto médico de DIEZ MINUTOS?

Tienes dos opciones, Susana: contestar, o no hacerlo. Interpretaremos la callada como un NO, y extraeremos la consecuencia. De la explícita, solo puede haber un SÍ o un NO, no pudiendo haber escapatorias tipo “entraremos en un proceso de negociación con los colectivos afectados”.

Delante de ti, Susana, millones de andaluces con la papeleta en la mano. Gente mayor, intermedia y joven, que saben de las dificultades de sus médicos para atenderles correctamente con los esquemas actuales de asistencia. Este brete no es baladí, ni tiene otra pregunta alternativa. Quedan varios días antes de votar, TE ESCUCHAMOS.

Firmado:

Federico Relimpio

 

Federico Relimpio, médico y escritor

Twitter: @frelimpio

Mi primera novela K.O.L. Líder de Opinión: “Estupenda novela que refleja las dificultades de un medico en su tarea diaria debida a las presiones de la administración, los intereses particulares de sus compañeros y la forma en que actuaban algunos laboratorios”. Clic aquí

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