fbpx

Diabetes: ¿Crónica de una Ruina Anunciada?


La evaluación de ciertos datos en el panorama socio-sanitario no puede dejarnos indiferentes. Todo indica que nuestra pirámide demográfica se estrecha significativamente por la base y presenta un globo poblacional en los estratos de edad más avanzada. Ello anticipa dificultades considerables para el sostenimiento del poder adquisitivo de las pensiones, no cabe duda, máxime cuando en la base tenemos dificultades igualmente considerables para incorporar nuevas generaciones que puedan equilibrar el sistema. Pero creo que ello queda para otro post. Mientras, me centraré en otras consecuencias del envejecimiento poblacional: que se trata de un factor de riesgo para el desarrollo de diabetes, que es lo que me toca desde el punto de vista profesional. Por tanto, la pirámide poblacional no sólo será más vieja, sino tendrá una mayor prevalencia de diabetes – ya tiene un 14%; imagínense, por tanto -.

Por otra parte, los datos poblacionales relativos a sobrepeso y obesidad, estos afectando desde la infancia para arriba, no conceden el menor alivio. Si en otros factores de riesgo la población muestra una evolución positiva, no pasa lo mismo respecto al peso, como sucede en otros países de nuestro entorno. Y si ya por viejos teníamos bastante diabetes, imaginen lo que sucede cuando introducimos en la ecuación la variable peso corporal: la versión española de la pandemia diabetes puede ser explosiva en los próximos años. Sin control, oiga.
Y ahora, evaluemos las peculiaridades regionales. Porque obesidad y sobrepeso van asociados a pobreza, y no en vano la constelación obesidad, hipertensión, diabetes, enfermedad cerebrovascular, mortalidad global y peor renta es un conglomerado maligno que aflige sobre todo a la mitad sur de la Península, y especialmente al cuadrante suroeste. Lo cual es perfectamente compatible con la euforia de los datos oficialistas que nos describen cierta mejoría en algún indicador. Mejoran algo, sí, porque en el último cuarto de siglo mejoró la renta de modo global, y mejoraron algunos aspectos de la asistencia, pero la impresión es que convergemos cero pelotero con el resto de la nación. Y a ver qué está pasando en lo que va camino de convertirse en la década perdida de la gran crisis – la primera – del siglo XXI.
Y con dos puntualizaciones. En primer lugar, la innegable – y pese a ello, mil veces negada – postergación que Atención Primaria ha tenido todos estos años, con su masificación, falta de medios y de autoestima en comunidades que han intentado llevar a gala su progresía y su progresismo. Y, en segundo lugar, la mutación farmacológica de estos últimos años, que ha conducido a cambios en hábitos prescriptores – su fundamentación, adecuada o no, excede el alcance de este post –, y a multiplicar el coste por caso. Tanto más cuanto la prevalencia se multiplica. Y lo que te rondaré, morena. Seguiré retransmitiendo.
@frelimpio

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
error

¿Te gusta esta web? Suscríbete y difunde