fbpx

De lo que yo vi esa tarde de septiembre en la plaza de Bami

Tenía a mis convecinos por acomodaticios y resignados. Que no hay quien los mueva, vamos. Y que el poder está, para eso, para poder y para joder. Para decir: “he aquí mis cojones”. Aquí en Andalucía, son muchas décadas de franquismo, y otras tantas de PSOE. Así que ná sirve de ná, y entonces… ¿Pá qué ná, si van a hacer lo que les de la gana? Mejor quedarse en casa, y se quita uno el cabreo como se pueda.

Pues va a ser que este fin de verano de 2015 algo cambió. Será el tiempo, que de pronto se nos hizo lluvioso, y nos anticipó un otoño borrascoso. Pero mejor ponerles en antecedentes, que si no, esta historia no tiene pies ni cabeza.

Servidor vive en Bami, en Sevilla capital. A ver cómo se lo explico: es un barrio pequeñito, pero populoso, encajado entre el Hospital Virgen del Rocío, la Palmera – les sonará del campo del Betis – y la vía del tren. Al otro lado de la vía, las Tres Mil – que no precisa otra carta de presentación -.

Los de Bami somos gente corriente, trabajadora, sin más. Y aspiramos a lo que usted, a ir al curro y volver. A llevar a los niños al cole. A ir a los mandaos, a dar un paseíllo y tomarnos unas tapas con los amigos. Como en el Cerro o en Triana. Lo normal. Lo anormal era nuestra vida hasta hace casi un año. Al ser el barrio que queda junto al gran hospital, trabajadores, pacientes y familiares lo empleaban como aparcamiento. Y al ser esto el gran sur, al margen de ser imposible aparcar, se generaba un mundo de dobles filas que hacía imposible circular y llenaba nuestras calles de contaminación y ruidos.

Pero todo ello, con ser grave, no era lo peor.

Lo peor es la deriva local de un problema propio de Sevilla. Resumiendo a vuela pluma, no voy a sorprender a nadie si digo que la capital de Andalucía tiene su ración de pobreza y exclusión. Y que, en Sevilla, ello se concentra en varios lugares, pero particularmente en una zona de las Tres Mil. Y que, además, una de las formas en que esta ciudad permitió canalizar la mendicidad endémica es un sistema peculiar de “aparcacoches” ilegales conocidos popularmente como “gorrillas”. No me pregunten por qué esto es así aquí, y no se da en Badajoz o Córdoba. No sé. Cosas del destino.

Lo que sí sé es que vivo en Bami desde el uno de julio del 94 y certifico que los gorrillas han sido hasta hace poco los amos absolutos de la calle. Se la reparten. O luchan por ella a gritos. Cuando encuentra un hueco de aparcamiento, el sufrido automovilista tiene que esperar que los contendientes aclaren a quién corresponde el “cobro” del “impuesto”. “Agentes de cobro” puestos ahí de motu propio, durante horas, donde dejan sus basuras, sus orines y sus amenazas… ¿Qué exagero? Tiren de hemeroteca: Bami era algo desconocido para el ciudadano español hasta que llegó a la portada de los telediarios justamente por este motivo. Una vergüenza. Y el Ayuntamiento, atado de pies y manos, según decía. Nada podía hacerse. Era un problema… social.

Pero pudo hacerse, oiga. Años de presiones frente a corporaciones municipales mudas, ciegas y sordas, atentas a otros frente. Agradezco aquí la entrevista que me concedió el anterior concejal por el Distrito Sur, señor Rafael Belmonte que, sumada al incansable trabajo de la Asociación de Vecinos de Bami, logró traer a Bami una simple medida de la que nadie esperaba nada.

La zona azul.

Sí, señor… La zona azul. Y mira que fue criticada.

De la noche a la mañana, había huecos de aparcamiento. Y desapareció la segunda fila. Y los ruidos. Y, por fin, los gorrillas. Sí, parecía imposible. Bami sin vidrios rotos, sin orines, sin gritos, peleas, amenazas. Esto empezaba a parecer Europa.

Pero, ahora, el sueño parece amenazado. Un nuevo alcalde, presa de no sé qué compromisos con no sé qué gente, tiene en la cabeza llevarse por delante lo conseguido y devolvernos al cuadro que les acabo de describir.

Y ahora enlazo con el arranque del post. Que no, Espadas, que ni mijita, como decimos en mi pueblo. Que no se te ocurra. Que ni se te pase por la cabeza. Que lo que yo vi esa tarde noche de septiembre, esa gente de Bami en la calle, lloviendo a chuzos, indignados, reclamando su derecho a vivir en paz, tranquilidad y limpieza, eso no tiene vuelta atrás. Que se acabó el tiempo de la prepotencia y la chulería. Piénsatelo bien, Espadas. Los vecinos de Bami hemos probado ya lo que es vivir de otra manera aprobando una simple medida y te vamos a pasar una dura factura si se te ocurre derogarla. Que sabemos que por Bami sí se puede, y ahí vamos a estar, día y noche, a reclamar lo que siempre se ha sabido, que el barrio es una extensión de tu casa.

Así que te lo piensas con la almohada, tranquilito, que esto no es el interés particular de nadie, ni la manipulación de un grupo o el otro. Es el derecho de un vecindario a vivir tranquilo.

@frelimpio

7 thoughts on “De lo que yo vi esa tarde de septiembre en la plaza de Bami

  1. marbrava says:

    Estoy completamente de acuerdo con el Sr. Relimpio, todo ha sido llegar el Sr. Espadas al Ayuntamiento y empezar hacer cambio, por el simple hecho de quitar lo que habían puesto los otros, aunque funcione bien.

  2. Federico Relimpio says:

    El enemigo NO somos un vecindario de trabajadores que quiere llevar vidas decentes. Es un grupúsculo de politicastros que se niega a abordar los verdaderos problemas y todo lo arregla enfrentándonos entre nosotros. Atento, Espadas, que te pasaremos factura.

  3. Federico Relimpio says:

    Fácil solución: ¿el aparcamiento subterráneo de Virgen del Rocío? Hacerlo de cinco plantas y con precios muy populares, y especialmente para el personal que trabaja. Y, en segundo lugar, desbloquear el subterráneo de la plaza Rafael Salgado. Pero el resto, zona azul. Y ni un gorrilla. Ni aquí, ni debajo de su casa. Debajo de la de nadie. Un poco más de valentía y mirar por el bien de todos.

  4. Anónimo says:

    En los Remedios no hay un hospital que atiende a más de 750000 almas, señor mío (Y no le exagero). Y no hay Urgencias. Ni gente que vaya a visitar enfermos. Ni UCI, ni quirófanos, ni nada de nada; sólo la feria y una vez al año, aparte de los negocios que sea. Pero ninguna estructura tan vital como un hospital de referencia, de interés PÚBLICO y COMÚN, que atiende a casi toda la provincia de Sevilla y parte de la de Huelva; por tanto, no creo que sea en modo alguno comparable para nada. A ese hospital va no sólo la población de Sevilla capital (Que efectivamente tiene todos esos medios que dice). Van personas del Aljarafe, del Condado de Huelva y de la zona de Osuna, por si lo desconoce. ¿Taxi desde Osuna?¿Pagaría usted el dineral que cuesta todas las semanas, si tiene la desgracia de tener que acompañar a alguien, o si tiene a alguien en la UCI? ¿Acaso hay tren? ¿Cogería usted un autobús que tarde una hora y media ida y una hora y media vuelta, y que le deja en la otra punta de Sevilla? La zona azul, planteada tal y como está y al precio que está, no es sino un atraco vil a los enfermos y a los familiares. Porque… ¿Cómo justifica que dure hasta las 22 h a diferencia del resto de Sevilla?¿Y qué me dice del precio? Si tarda más de la cuenta, prepárese para el robo del siglo. Así que no sea tan capitalocéntrico, que el resto también somos ciudadanos con nuestros derechos. No somos de segunda, aunque no tengamos los medios de transporte de la gran metrópoli. Y si usted tiene derecho a no tener gorrillas, yo tengo derecho a aparcar, y que no me roben por ello. Ni el gorrilla ni el ayuntamiento, máxime en un sitio al que no se va por gusto. Y son cosas compatibles, créame. Tal vez la solución sería quitar el Virgen del Rocío y llevárselo al extrarradio. Así Bami no tendría tantos quebraderos de cabeza. Ni una fuente de beneficios, claro (Véanse bares y resto de comercios). Pero no se puede tener todo. Yo no tengo hospital al lado de casa. Usted probablemente sí. Con sus ventajas e inconvenientes.

  5. Ricardo says:

    ¿Dice anónimo que no puede utilizar el transporte público? Hay un apeadero, lineas de autobuses adaptadas, taxis adaptados… Pero de todas formas para eso están las instituciones para hacer que el transporte público llegue a todo el público. O es que si trabajaras en Los Remedios (por poner un ejemplo) iba a quitar el Excmo. Sr. Alcalde su zona azul?

  6. Federico Relimpio says:

    Piénselo, que no es fácil. Pero que los vecinos no vamos a aceptar la vuelta a la situación anterior. Eso desde luego.

  7. Anónimo says:

    Dicen que los derechos de uno terminan donde empiezan los de los demás. Y los pacientes y familiares, además del personal sanitario que no viva en Bami ni pueda utilizar el transporte público, también tienen derecho a aparcar sin ser atracados ni por los gorrillas ni por la "zona azul" (Que por cierto, a diferencia de la del resto de Sevilla, dura hasta las 22 h, algo que no me cuadra salvo afán recaudatorio). Que pongan un aparcamiento barato y asequible, y por mí que se quede la zona azul. Mientras que no sea así… Pues habrá que compatibilizar derechos. Los de los vecinos, que suyos son, y los de los demás, que también somos muchos y votamos. Piénselo con calma, señor Espadas, como le sugiere Don Federico. Y a ver si es capaz de contentarnos a todos (Que eso espero)

Comments are closed.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
error

¿Te gusta esta web? Suscríbete y difunde