fbpx

«Cosecha Roja», una Novela Roja, más que Negra

Cosecha Roja

Llegué a «Cosecha Roja» buscando una novela negra. O, mejor dicho, la madre de las novelas negras, aquella de la que bebieron tantas otras y, después, tantas películas de gánsteres. Ajustes de cuentas, tiroteos, un cigarrillo tras otro y el vaso de whisky a mano. Pintas duras; dan miedo. Y la chica, siempre la chica. Y «Cosecha Roja» es eso, sin duda. Pero hay más. Y me explico.

Dashiell Hammett

            Cosecha roja (Red Harvest) es la primera novela del autor estadounidense Dashiell Hammett, publicada por Alfred A. Knopf, Inc. el 1 de febrero de 1929. Estamos, por tanto, en Estados Unidos, poco antes del «crack». Todo está a punto de cambiar en las historias de policías y ladrones. Porque dejamos atrás la refinación intelectual de Sherlock Holmes, y el examen atento de las pruebas para llegar a deducciones inteligentes. Con «Cosecha Roja» y otras nace el Noir: violento, barriobajero, sudoroso; pólvora y palabrotas. A partir de ahora, nadie está a salvo; el investigador forma parte de la trama, y se la juega.

La Trama

«Cosecha Roja» es un relato en primera persona, y elemental. Creíble. Descripciones, las justas. Diría incluso que palabras, las justas. Una novela que se aproxima al guion cinematográfico que no llegó a ser. Sucia, muy sucia. Demasiado real. Demasiado sangrienta… El respetable habría pensado: «¿estas son nuestras ciudades? ¿Esta es nuestra Policía?». Demasiado para el cine familiar. Ni para la industria cinematográfica dirigida a un público general en la época dorada de Hollywood.

            El narrador es un detective que dista de ser glamuroso (bajo, rechoncho) y que viene de la Continental, una agencia de San Francisco. De él, no sabremos nada a lo largo de la historia, y se irá de la ciudad como llegó. Aterrizó en una ciudad «sucia», como esta historia, una ciudad minera, donde el cacique local perdió el control por los movimientos obreros, y tuvo que contratar a una panda de matones para que metieran a la gente en cintura. Y una vez realizado el trabajo sucio, el dueño de la ciudad sigue sin recuperar el control, porque ahora lo tienen los matones. Ahí tenemos una advertencia, que la dejo para el final.

            No hay «buenos» en «Cosecha Roja». La ciudad está podrida, y pudre a todo aquel que osa meter las narices en sus calles. El investigador cae por allí llamado por el hijo del cacique, que intenta luchar contra la corrupción desde las páginas de un periódico. Y se convierte de inmediato en la primera víctima de una larguísima lista de asesinatos. El detective sin nombre, por así llamarlo, se implica y encuentra una red de matones e intereses, para percatarse de que, realmente, no hay bandos: todos están contra todos.

            Y, de ahí, el problema lógico. Aclarado el primer crimen, lo racional habría sido largarse de aquel infierno a toda pastilla. Pero nuestro detective toma el dinero pagado por el cacique por anticipado para implicarse en una cruzada de limpieza que llevará a un enfrentamiento de todos contra todos. Una cosecha de sangre. Una «Cosecha Roja».

La Forma

Dejo ahí la trama, para centrarme en otros aspectos. Por ejemplo, que «Cosecha Roja» no es una novela de personajes. Delante de nosotros desfilará aprisa una abigarrada galería de matones sin adjetivos de los que nada sabremos, apenas dos palabras. Llegarán tan rápido como morirán, y tendremos dificultades para recordar sus nombres un par de páginas más allá, cuando este o aquel los invoque para lo de más allá.

            Del mismo modo, la pobreza descriptiva no nos ayuda a confeccionarnos la película interior. «Cosecha Roja» es sustantiva, seca y violenta. Predomina el diálogo, con intercambios breves que podrían haber encajado en el mejor guion al uso ayudado con una imagen cinematográfica convincente. Eso gana de creíble, porque el ambiente es justo así: no se piensa; se actúa. Es animal, inmediato, impelido por la urgencia. No sabemos nada de nadie y, además, no interesa. La muerte es tan omnipresente que, cuando le das el «hola» a alguien, muere al poco.

Novela Política

Voy terminando, porque de la primera página inferí cosas que encontré luego en la bio de Dashiell Hammett. La carrera literaria del autor es corta: del 29 al 34. Se consagra luego al activismo izquierdista, y se afilió en el 37 al Partido Comunista de los Estados Unidos de América. Estuvo seis meses en la cárcel cuando el macartismo. Y ello se advierte precozmente, en esta obra:

«Elihu el Viejo no sabía mucho de la historia de los italianos, según palabras de Bill Quint. Abortó la huelga, pero se le escapó de las manos la ciudad y el estado. Para derrotar a los mineros tuvo que dar carta blanca a sus mercenarios. Cuando la batalla llegó a su fin no se los pudo sacar de encima. Les había puesto en las manos la ciudad, y no era capaz de reconquistarla. A los pistoleros les gustó Personville y allí se quedaron. La consideraban como el botín que les debía Elihu por ayudarle a romper la huelga».

            «Cosecha Roja» no es solo una precursora del Noir, sino una novela política. En los nuevos tiempos del Pulp Fiction (no la película de Tarantino, sino las novelas baratas concebidas para consumo de la clase obrera en los años 20), Hammett ideó una obra en la cual ponía de manifiesto la insoportable corrupción del capitalismo, y como este sobrevivía contratando matones que luego no podía controlar — nazis y fascistas —. La solución era fácil: enfrentar a los unos con los otros y devolver Poisonville (Ciudad Envenenada, apodo de la ciudad en la novela) a su nombre original, Personville.

Federico Relimpio

Firmado: Federico Relimpio

Mis libros

P.D. No te pierdas mis historias negras y suscríbete a esta web en el box (a un lado, o abajo). Recibirás — completamente gratis — el primer capítulo de mi novela «Ladridos en la Noche.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
error

¿Te gusta esta web? Suscríbete y difunde