A pocos se les escapa que los seguros de Salud (la mal llamada “medicina privada”) es un negocio en progresión. Imparable, oiga. Y los ganchos que ofrece a su cliente diana son irresistibles. De entrada, libertad. Elijo al médico que me da la gana. Si me encuentro a un tío o tía desabrida, me voy al siguiente sin dar explicaciones. Sin listas de espera, o apenas. Adiós a las demoras del Sistema Público. Y

Que la sociedad ESPAÑOLA maltrató, maltrata, y maltratará a los médicos es la norma. Tanto pública como privada. Que, como el maltratador, puede verse un día llegando al piso, y encontarse la casa vacía, también. Que esto ha sido culpa de los políticos, innegable. Que nadie llamó a la “policía” para quejarse del maltrato o defender a la víctima, vergonzosa verdad.
Las cosas ya no son lo que eran. Un MIR cobra menos que el que le atiende a uno/a en el súper. Y el riesgo que se corre es desde luego incomparable, como incomparable es la penosidad de una guardia. Sometido/a no solo a presión por un lado (Los objetivos infernales de la pública, o las presiones de la compañia), sino por el otro (Le voy a denunciar, yo a usted le pago, usted es un vago/a que no quiere trabajar…) ¡El chiringuito de las aseguradoras no se sostiene solo!¡Lo sostiene la clientela! Que sabe Y NO LE IMPORTA que su médico cobre una miseria. Porque esta sociedad es egoísta. Y no la cambia ni la razón ni las ideas. Es tal vez hora de que los médicos seamos también egoístas. Que pensemos en nuestras familias, en nuestro bienestar y en que las coronarias son de uno/a, y no de otro/a. Que la luz está muy cara, que si en el Mercadona pagan mejor, a lo mejor hay que irse a trabajar ahí. O irse fuera, vaya. ¿Que no hay médicos? Pues vayan al curandero, que les cobra más. Y salen más contentos.
Leben sie wohl!
Perfectamente descrita la situación. El futuro es muy negro para el ejercicio libre de la medicina en España. Salud
Muchas gracias por tu articulo Fede. Refleja perfectamente la realidad de nuestro sector. Los que apostamos por trabajar en medicina privada para poder ser dueños de nuestro tiempo y ejercer la profesión sin prisas y sin otros incentivos que la satisfacción del pacientes, vemos tambalear y el sistema si algo no cambia. Un abrazo de unos de tus exresidentes.
Te devuelvo el abrazo multiplicado. Aquí, en mi retiro, tengo amistades que me dan prueba y testimonio de tu excelente quehacer profesional. No me extraña y me enorgullece. Sigue así, porque mejor es imposible.
Querido Federico, como presidente de la Asociación PROFESIONAL UNIPROMEL y ex Vocal del COM Sevilla y del Consejo Andaluz, quiero agradecerte este articulo y solo añadir que ahora los médicos ya no están solos en la defensa de un modelo de medicina y de relación Medico-Paciente libre y transparente…ahora ya tiene a UNIPROMEL, que acaba de llevar la denuncia de este modelo secuestrado por agentes económicos a los organismos reguladores españoles y europeos, que muy pronto devolverán a cada actor a su sitio, dejando a los principales, médico y paciente, en el centro del sistema.
Abrazo.
Sabes perfectamente que el no estar – por el momento – en la mal llamada “privada” no me impide solidarizarme con el maltrato a que se os somete. Pero atento, que esto solo es el comienzo. Un saludo cordial.