Fernando Fernán Gómez (izquierda) como Esquilache, y Adolfo Marsillach, como Carlos III Hoy les escribo acerca de una película antigua. Una película española que vi a otra edad, y no me entusiasmó, la verdad sea dicha. La acabo de ver ahora, con más películas encima, y el efecto ha sido diferente. Me refiero a «Esquilache» (1989), de Josefina Molina. La primera vez, tenía uno 24 años y todo era posible. Hasta no valorar adecuadamente «Esquilache».
