Tercera semana de huelga, con algunas novedades. Parece que hasta El País va tomando nota, de la mano de la pluma de Reyes Rincón, que se va enterando de qué va la movida. El desprecio de la cúpula del politburó ha virado a preocupación: no de otro modo puede interpretarse la preparación de un programa ad hoc de la televisión del régimen para lucimiento de las tablas de la consejera de Salud. Motivos hay: los nubarrones se espesan. El conflicto se encona y podría extenderse a los sénior. El politburó se empeña en restar impacto asistencial a la movida de los chicos.
Pero mienten como bellacos; no engañan a nadie. La moderna gestión se basa en el empleo a tope de todos los recursos disponibles. Ya no hay cirujano y ayudante con tanta frecuencia. Es bastante habitual que ese esquema haya sido sustituido por cirujano y residente mayor. Una huelga indefinida #EIR tumba los partes de quirófanos reglados mucho más de lo que se está reconociendo. Una huelga indefinida de #EIR saca a los sénior de las guardias localizadas y los obliga hacer guardias de presencia, con el consiguiente saliente de guardia, en que no trabajan regladamente, prolongando listas de espera. No nos nieguen lo innegable: les está doliendo, nos está doliendo a todos. Si el conflicto se extiende a los sénior – que motivos los tenemos todos – la situación puede ser crítica. Enlace: http://cort.as/2uUm
