fbpx

No Pises la Cola del Ratón…

Reza un viejo proverbio chino: «no pises la cola del ratón, no sea que le crezcan colmillos a fuerza de pisotones…»

Y ustedes se preguntarán… «¿Y a qué viene esto ahora, Relimpio?»

Sabrán ustedes que nuestros gobierno nacional nos bajó el sueldo a todos los trabajadores públicos el año pasado. Y dirán ustedes: «ya está este hombre con su monotema…» Dos minutos de paciencia, por favor. Primero, que por la hemeroteca del blog verán ustedes que tengo otros temas. Segundo, que les voy a aburrir lo imprescindible, ya lo verán. Quédense conmigo un poquito. Ya saben a estas alturas que en Andalucía nos han pegado el segundo recorte. Nos han metido a toda la función pública – los sufridos opositores y los enchufados del paraestado adicto – en el mismo saco y nos aplican la rebaja con el margen de diálogo que caracteriza a Carmen Martínez Aguayo. El que ha hecho levantar ampollas a destacados dirigentes de Izquierda Unida, temerosos del inicio del abrazo del oso. Da igual. Con la ayuda de destacados voceros mediáticos, se nos tilda a todos de funcionarios acomodados con trabajo seguro, se azuza al resto de la población contra nosotros y trabajo hecho. A la picota. Al recorte irreversible. Al empobrecimiento solidario.

Pero se equivocan. Se equivocan y algunos lo saben, ahí arriba. Pero no tienen el peso suficiente como para hacerlo valer. Y voy a ir del caso general a uno particular: el sanitario, que en algo conozco. Es difícil, muy difícil explicarles en dos líneas las bondades del modelo sanitario andaluz de la última década. – de las últimas décadas -. Excede con mucho de mi propósito de brevedad. Baste decir que dicho modelo – el modelo del PSOE – no habría sido posible sin obtener un ejército facultativo disciplinado aplicando una política centralizada: el contrato programa, bien pergeñado por el gosplan – otro día les explico esto – de la Consejería. Al modo y manera del ejército rojo en la Segunda Guerra Mundial, mediante el empleo eficaz del algo parecido al comisariado político y la división interna, la Consejería de Salud y la Gerencia del SAS consiguieron datos óptimos en cuanto – por ejemplo – al uso racional del medicamento y liberar millones que podían ser eficazmente invertidos en otros menesteres. Algo de ello he descrito pormenorizadamente en mi novela K.O.L. (Líder de Opinión).

Todo ese capital puede volar ahora, y algunos lo saben. Irreversiblemente. Tan irreversiblemente como los recortes que nos están pegando. Porque nunca tantos estuvieron tan encabronados con los de siempre. Y porque nunca tantos tuvieron tanta antipatía o distancia mental a todo lo que se llame Escuela Andaluza de Salud Pública – la esencia moral-sanitaria del régimen -, Agencia de Calidad Sanitaria – entendida por muchos como una especie de prescindible Santo Oficio que nos ha acosado día y noche los últimos años hasta la extenuación -, fundación Iavante – disculpen, no sé bien de qué se trata – y otros inventos socialisto-sanitarios – que no sociosanitarios – que rondan persistentemente en el ambiente complicándonos la vida y distrayéndonos de nuestras tareas esenciales. Al bajarnos el sueldo dos veces – y dos veces los mismos en Andalucía -, por mucho que ZP invocara la obediencia debida a la derecha europea y Griñán invocara lo propio a la derecha española, han conseguido lo que parecía imposible: que el profesional sanitario andaluz pierda los miedos que han caracterizado a este período y se plantee mirar en serio y a cara de perro a ciertas personas que, probablemente, hayan perdido en esta tesitura todo ascendiente, toda capacidad de influencia, de presión o de intimidación. Ello va a complicar el manejo de la cuestión sanitaria este otoño y tendrá resultados inmediatos, resultados tangibles que se medirán en euros. Entonces y sólo entonces estarán nuestros altos responsables en situación de comprender hasta qué punto las excelentes cuentas de los últimos años se debieron a la sumisión y colaboración de un ejército silente. Y que, al pisar demasiado la cola del ratón con el desdén altanero propio de la mirada de Carmen Martínez Aguayo, han roto el hechizo del miedo para siempre y se van a encontrar gastando lo ahorrado en recortes con creces. Pero con un colectivo que entonces tendrá conciencia de su fuerza. Probablemente, sin necesidad de hacer huelga ni enfrentarse a los usuarios, quiero decir pacientes. Y todo lo habrán hecho ustedes, señores del gobierno autonómico. Ustedes mismos. Minusvaloración purita de un colectivo. Buenas tardes y buena suerte.

Veinte años de vida profesional, en una novela.

1 thought on “No Pises la Cola del Ratón…

  1. Harto de ladrones says:

    El gobierno andaluz es una auténtica vergüenza. ¿Cómo pueden decir que son de izquierdas cuándo tomaron la vía fácil a la hora de aplicar los recortes? El presupuesto de la administración paralela asciende a 7.000 millones de euros y lo fumado y esfumado en el asunto de los ERE falsos supera ya los 1.000 millones. Además, con tantas empresas públicas y fundaciones (más de 300 y algunas de ellas de muy dudosa utilidad PÚBLICA) es incomprensible lo que hicieron, no por segunda vez, sino por tercera (porque no podemos olvidar el incremento del ÍRPF que supuso en la práctica un nuevo recorte para muchos trabajadores).
    No hay otra salida más que perderles el miedo a esta banda de sinvergüenzas. Si no hay respuesta seguirán los ataques. No hay más remedio que aprender a jugar su juego. Es de lamentar pero no hay otra opción.

Comments are closed.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
error

¿Te gusta esta web? Suscríbete y difunde