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Guardias más cortas, hospitales más seguros

Antes de comenzar el post debo decir que no hago guardias médicas. Las dejé hace unos veinte años, más o menos. Lo que voy a escribir a continuación, por tanto, no es para reivindicarme o reivindicar mejoras en mi situación laboral.

Creo que es difícil que alguien del exterior de la profesión entienda adecuadamente lo que son guardias médicas. Perdóneme y siga leyendo, por favor. En mis prolongadas conversaciones – cada vez más frecuentes, por cierto – con gente no profesional, me he ido dando cuenta progresivamente del concepto tan erróneo que se tiene de nuestro quehacer. Con frecuencia he advertido en gente muy preparada en otros campos la idea de que en medicina dos y dos son cuatro, o como mucho cuatro con veinticinco. Y que repetir un procedimiento en un mismo individuo en las mismas condiciones debe llevar al mismo efecto. Hoy tengo que poner más de dos décadas de estudio y experiencia sobre la mesa para decir que no es así. Los médicos trabajamos sobre un campo de extraordinaria variabilidad (sujeto, problemas, métodos, resultados…) y aun así lo único válido es el método científico. Con todas sus exasperantes limitaciones. Pero es lo que hay.

¿A qué viene esta disquisición tan filosófica? Creo que se entiende mejor con un ejemplo. Supóngase que usted o un familiar se encuentra mal, tiene fiebre, dolor de barriga y dificultad para respirar. Sale corriendo para el área de Urgencias de un gran Hospital, a ver qué y cómo. Se lo va a encontrar más o menos atestado, según la hora. Aquí y en Inglaterra, vaya. Su inquietud normal le lleva a que el médico le vea cuanto antes. Pero los médicos son unos pocos y la gente enferma, mucha. Le va a atender en primer lugar la enfermera de lo que se llama “triage”, que permite clasificar el motivo de urgencia (puede esperar: catarro – sí, hay gente que viene a urgencias por catarro, sí…-, cuestiones normales, preferentes y cosas de salir corriendo). No voy a aburrir con los pormenores, que los describe adecuadamente un profesional que trabaje en estas cuestiones. Yo voy a otra cosa.

Quiero transmitirle que su problema o el de su familiar, cuando llegue a manos del residente del área de urgencias que le va a atender, va a crear a éste o ésta muchas dudas. Es lo normal en Medicina. Trabajamos con la duda diagnóstica. Consultado el médico sénior que supervisa al / a la residente, es posible descartar dos o tres posibilidades, pero van a persistir las dudas. Será preciso pedir pruebas analíticas y radiológicas. Lo que busca el / la profesional es ofrecer un diagnóstico que permita una solución racional a su problema. Pero los análisis y las pruebas de imagen serán resolutivas o no. Confirmarán o descartarán. No son la panacea que todos buscamos. Porque es posible que muchos pacientes acudan a urgencias en un momento precoz de la enfermedad en que sus manifestaciones clínicas, analíticas y radiológicas no se hayan desarrollado aún. Pero no es responsable decir a la población aguarden un poco en casa, porque los primeros minutos (por ejemplo) en el tratamiento de una meningitis bacteriana o un infarto de miocardio son muy importantes. Es muy difícil todo esto, ¿Saben?

Y ahora a lo que voy, al factor humano. No es lo mismo un profesional a las diez de la mañana, a las cuatro de la tarde, a las ocho, a las dos de la madrugada o a las seis, a punto de concluir la guardia. Una guardia médica suele durar veinticuatro horas. Hace unos años, en muchos casos no se reconocía ni el derecho al saliente de guardia, esto es, transcurridas las veinticuatro horas tenías que componerte el hato como buenamente pudieras, pegarte un cafelazo y sentarte a atender una jornada normal, como si nada. Los directivos – que en su juventud fueron médicos e hicieron guardias – y el público son ajenos a toda esta problemática. Ajeno es incluso el personal de enfermería y auxiliar. Ajenos todos, porque nadie tiene la capacidad de aproximarse a la tormenta mental de la cabeza de un facultativo valorando diversas posibilidades diagnósticas o terapéuticas a las cuatro de la mañana. Angustiado de la duda. Tomando unas medidas que nunca sabrá si fueron las correctas. Sobre la cara de una paciente que se le aparecerá en otra madrugada, pasados unos días, en algún que otro sueño, a menos que felizmente se la encuentre deambulando por la planta en los días sucesivos (junto al párrafo, fotografía de Leticia Ruiz www.leticiarr.com).

Recientemente un diario local demostró las malas condiciones de las habitaciones y aseos de los dormitorios de los residentes. Lo destaqué y contestó un enfermero mayor, airado: “¡Que no duerman!… Al fin y al cabo, ¿Qué necesidad tienen de dormir?”

He reflexionado estas cosas desde ese momento. Mucho hay que cambiar en el concepto y funcionamiento de Urgencias, pero ahí no me meto. No es lo mío. Estoy fuera. Tan fuera que soy mucho más posible paciente o familiar que médico. Y lo único que tengo claro es que el día que cualquiera de los míos o yo mismo tengamos fiebre, dolor de barriga y dificultad para respirar, a las cuatro de la mañana, me gustaría que mi médico estuviera descansado y centrado en mi problema. Devanándose los sesos con lo mío. Creo que podía ser una buena solución que los turnos fueran de doce horas, por ejemplo. Veinticuatro siempre me parecieron una barbaridad. Ya es hora de que vayamos adquiriendo la idea de que los médicos funcionan mejor si no van al límite y si no los tienen instalados en el cabreo crónico. Y de eso nos beneficiamos todos los ciudadanos: al fin y al cabo el objetivo no es obtener médicos relajados, sino instituciones sanitarias más seguras y eficaces.

@frelimpio.

23 thoughts on “Guardias más cortas, hospitales más seguros

  1. Federico Relimpio says:

    Gracias por tu aportación. Estás dando en el clavo a la vez en varios asuntos: 1) Que al pagador sólo le interesa tener cubierto el problema y luego, que no haya ruido ("cubrir el expediente"). Ellos parten de que el valor se les supone, sin querer hurgar demasiado. Pero luego pasa lo del indigente polaco, se rasgan las vestiduras y quieren cabezas (Lo de "Senderos de Gloria", más o menos). Hipocresía, en todo caso. 2) Consecuencia del punto anterior es la dureza de un sistema de trabajo y la tendencia casi generalizada a escurrir el bulto. Cuando llega carne fresca, como en las trincheras de la gran guerra, se le entrega el fusil y el puesto de guardia. Ahí te las compongas; es un mundo cruel. Y llego al 3) Que ética y profesionalmente estamos obligados al por qué de la trinchera – que es contra la enfermedad, no contra nadie -, y a la necesidad de confeccionar una línea de defensa más eficaz y eficiente. Que el alto mando salga del château y deje de fusilar en consejos de guerra cuando tienen un escándalo. Que asuman que hay problemas que derivan de una estructura débil, raquítica y obsoleta. Que llevo viendo la trinchera desde 1989 y la tendencia no es a mejorar, precisamente.

  2. Antonioidi says:

    Voy a discrepar un poquito, los médicos residentes no son fundamentalmente incomprendidos por pacientes, personal enfermería y auxiliar, como se ha señalado en varios comentarios, pienso que es el propio sistema de aprendizaje el que maltrata a estos médicos que literalmente son abandonados en las puertas de los hospitales sin excesivo respaldo de sus adjuntos ("Es la mejor manera de aprender…") en mis tiempos de enfermero de urgencias era absolutamente brutal como se machacaba a estos internos, parece ser que ahora lo hacen más suavito y por ello mucho de los comentarios que escucho de sus propios compañeros "Ahora están muy mimados…en mis tiempos se aprendía de verdad…" calamitoso enfoque desde mi punto de vista
    De acuerdo con todo lo demás, las guardias son duras, para médicos y para enfermeros, aunque no lo son menos los turnos nocturnos de 12horas (las noches son para dormir) a los que generalmente llegas tras una jornada habitual de trabajo diario (en casa, en el trabajo, cuidando tus hijos, cuidando tus padres….)
    Disculpen mi interpretación pero pienso que en el tema de las guardias debemos mirarnos un poco el ombligo y pensar en como lo tenemos organizado a nivel de base , muchas veces no hay mayor explotador que el propio compañero… Evidentemente a la Administración lo único que le preocupa es tener cubierto el expediente sin importarle mucho las condiciones laborales, y del precio de la hora de guardia ufff …pero eso sería otro post
    Saludos
    Antonio Idígoras

  3. Federico Relimpio says:

    Gracias por el interés y la participación. El dato es del todo interesante. Aquí es el punto donde quedan convocados sindicatos y colegios médicos, que disponen de algo de dinero y equipos jurídicos que examinen la posibilidad de perseguir la aplicación de dicha directiva, el ámbito de aplicación y las consecuencias concretas. Lo he dicho con frecuencia, mucho está inventado; sólo hace falta mirar fuera.

  4. Guillermo León says:

    Disculpad, quizás sea la Directiva 103/94, si interesa el tema, puedo rebuscar y dar referencias y datos exhaustivos

  5. Guillermo León says:

    Lo paradójico del debate, es que existe una directiva europea (creo que la 104/93) que establece un turno máximo de jornada laboral con 13 horas, en un periodo de 24, incluso refrendada por sentencia del tribunal europeo en el año 2000 , en el sentido de que esa directiva es aplicable al sistema nacional de salud español. También es cierto que esa midma Directiva, establecía un proceso de adaptación y prórroga para los médicos en formación MIR, si no recuerdo mal, hasta 3014. Pero sí, parece que ya va siendo hora y momento, precisamente por el aumento de la presión asistencial de reclamar su aplicación con rigor y seriedad.

  6. Federico Relimpio says:

    Estimado amigo anónimo. No te falta razón. Desde que empecé en este blog me di cuenta de que había un grave conflicto entre las expectativas (de la población) y las posibilidades (de los sistemas de Salud públicos, privados o público-privados), mal acomodados o enjaretados a expensas de un enorme chantaje emocional realizado al elemento profesional. Creo que ya no funciona o funciona mal. La gran exigencia realizada por un cuerpo social cada vez más informado (el e-paciente o paciente empoderado) exige a su vez redefinir el contrato social en medicina (en general y pública en particular). Sobre el particular, adjunto un enlace de este mismo blog, que incluí en su momento sin ser mío y sin que conozca la autoría: http://tontosantajusta.blogspot.com.es/2012/05/carta-de-un-abogado-los-medicos.html

  7. Anónimo says:

    No tengo la impresion de que el sistema sanitario publico proteja al facultativo. El medico no debe descuidar jamas su seguridad juridica y si el sistema sanitario no vela por esta, debera hacerlo el mismo doctor:

    ¿Como hacerlo?

    Parafraseare a un conocido abogado especialista en lanzar denuncias por negligencia medica:
    "Si se practicase medicina, no seria necesaria la medicina defensiva"

    ¿Como traduzco esto?

    -Jamas hacer una anamnesis ni una exploracion clinica apresurada ni orientada. Por muy elevada que sea la presion asistencial que tenga el facultativo, este debera demorarse y pararse el tiempo necesario e incluso mas hasta tener una hipotesis diagnostica precisa
    -Cumplimiento exhaustivo de los protocolos, aun con patologias aparentemente banales, solicitando todas y cada una de las pruebas complementarias necesarias segun dichos protocolos
    -Dilatacion de los tiempos de observacion y hospitalizacion hasta tener certeza de que el paciente esta estabilizado y no se nos ha pasado nada por alto, repitiendo las veces que sean necesarias las susodichas pruebas complementarias

    Creo que el imperativo etico-legal "Primum non nocere", debe ser puesto por detras de la seguridad del facultativo, al contrario de lo que viene haciendose ultimamente, cosa me parece ingenua, injusta e inmoral

    Solo es mi opinion

    Saludos cordiales

  8. Federico Relimpio says:

    El problema es trasladar a la población, a los políticos y a los cargos sanitarios que dejen de mirar el tema con indiferencia. Que dejen de mirar hacia otra parte. Un Sistema Sanitario basado en guardias médicas cuyas peculiaridades quedan expuestas meridianamente en este post (y más por las respuestas que por mí mismo) es simplemente peligroso. Caldo de cultivo para la negligencia profesional y la mala praxis. Luego, el profesional quedará sin respaldo institucional en un proceso. Mientras la organización institucional tiene mucha responsabilidad en la creación de un marco que favorece la actuación del profesional en agotamiento. Miren la degeneración del NHS. Se hizo un lugar peligroso. Ahora, lugares han tenido que cerrarse y otros son inspeccionados férreamente.

  9. Anónimo says:

    Gracias Federico! tus palabras son un alivio,gracias por tu apoyo y ánimo siempre a los que empiezan…La verdad que es necesario mostrar a la sociedad las condiciones reales de nuestro trabajo,porque como tu dices y casi todos apreciamos,hay una visión desvirtuada de la realidad para muchos sectores de la población y no entiendo bien el por qu騴, incluso,para otros profesionales del ambito sanitario no facultativos… En mi caso,terminé la especialidad hace un par de años y durante este último estuve trabajando con un contrato de guardias (renovable mes a mes) en el que hacía entre 10 y 13 guardias (de 24 hs) mensuales en el servicio de urgencias de un hospital comarcal. Terminé dejando el trabajo y mucha gente me preguntaba 'por qué?Pues basicamente porque la sensación de agotamiento tras llevar varios meses era desgarradora ,incluso dramática. Empezar una nueva jornada y saber que te quedan 24 horas por delante (hablando de horas solo) desanima a cualquiera,pero si a eso sumamos la intensidad del trabajo , la responsabilidad que hay detrás de cada decisión,la gravedad y urgencia de muchos momentos, junto con la saturación de los servicios, la desesperación de algunos familiares (que en muchos casos entiendes peo sientes la impotencia de no solucionar)…se acaba convirtiendo en un trabajo de esclavo en el que el cerebro se va agotando exponencialmente pero que de manera inversa no puede,ni se le permite dejar descansar durante 24 hs porque al fin y al cabo,trabajamos con personas…la gran mayoría amamos nuestra profesión (aunque no la forma que se desarrolla obviamente) y nos dejamos el pellejo´ por cada paciente.. por todos y cada uno (hasta el que te insulta, el que te harta…todos), tu cerebro tiene que pensar friamente ,no puedes dejar que tu cuerpo te traicione, tampoco tu estado de ánimo que va fluctuando conforme pasan las horas…incluso tampoco puedes descansar,a veces,si te comiste un potaje el dia anterior y empiezas a sentir por dentro 'ruidos hidroaereos´, …No entiendo por qué sin un conductor tiene un número de horas límites de trabajo diario, si un bombero despues de una guardia tiene unos días de descanso, si un operario de planta de una refineria tiene turnos máximos nocturnos de 8 horas…por qué nosotros tenemos que hacer 24 horas seguidas trabajando con personas, personas enfermas, personas enfermas que se pueden morir y que a veces dependen de tu actuación… o personas no enfermas que creen que lo están (incluso más complicado de tratar..) etc etc etc…Hay gente que comenta,póngase en la piel del paciente…(y piensas por dentro,estoy en la piel y en todos los órganos del paciente, en su alma también..las buenas noticias me alegran y las malas me entristecen) a mi me gustaría que mucha gente conociese y se metiese en la piel del médico´…En fin,daría páginas y páginas para hablar…Y por supuesto,otro tema para hablar seriamente,el agotamiento no se ve compensado ni con descanso ni económicamente (que resulta lamentable en muchos casos..)..Tendremos que exponerlo a la población..porque muchos tienen una imagen subjetiva del médico,que transmiten muchas veces los medios de comunicación, como un tipo borde,ricachon,superficial cuando en realidad el que mejor conoce al paciente y su realidad,por encima de cualquier otro, es el médico…Bueno no me quiero explayar y pido disulpas por tanta redundancia´…son días que uno se calienta…,voy a repasar el power point del último curso obligatorio que me dieron para prevenir `el síndrome del quemado´ … que parece que no lo aplico bien..

  10. Federico Relimpio says:

    Hola Leticia. En primer lugar, perdón y en segundo, enhorabuena. No sabía cómo te llamabas, la verdad. De saberlo, de seguro que hubiera resaltado tu nombre CON MAYÚSCULAS. Porque eres tú, de repente, con tu iniciativa, quien ha puesto de manifiesto el problema. Y nunca tantos le debimos tanto a tan pocos. Yo sólo sabía que lo hiciste y estaba en los medios. De repente, el machaque de las guardias podía evidenciarse. Una imagen valía más que mil palabras. Pero llegó antes la obra que el autor. Nunca es tarde si la dicha es buena. Corrijo ahora mismo el post: SON FOTOS DE LETICIA RUIZ, con la que comparto afición a la fotografía (ver columna a la derecha del blog) y a cuyos pies me inclino por la calidad de sus fotos y por la fantástica idea de mostrar a este país ingrato lo que le debe a una chavalería cuyas ilusiones se queman cada día hasta llegar a la cola del paro.

  11. Federico Relimpio says:

    Pues pongamos todo esto como lo estamos poniendo sobre el tapete. Que hemos disfrutado durante todos estos años el lujo de que un R-4 se pueda plantear a las 4 de la mañana si tienes un lupus o una granulomatosis de Wegener. Es como una sociedad mal criada, que se acostumbró a disfrutar de una niñera trilingüe a precio de saldo. Pero la niñera envejece, cojea y comienza un Alzheimer. Hemos venido a menos y cada vez tenemos más niños. ¿Quién tiene una idea mejor?

  12. Federico Relimpio says:

    La idea que quiero trasladar con este post es que debe predominar la calidad del servicio. Y para ello tienen que saltar ciertos resortes y atrevernos a hablar de muchas cosas. Un/a facultativ@ vapulead@ es simplemente un peligro para el paciente. Por encima de lo que podríamos decir de las condiciones laborales.

  13. Federico Relimpio says:

    Gracias por el interés y la participación. Con esta entrada quiero sólo poner sobre el tapete que una buena organización no es bien para el médico. Es bien para toda la sociedad, que disfruta del beneficio del servicio. Y que al privarte del saliente lo que se hace es situar al paciente en situación de riesgo, obligando a un profesional a trabajar en malas condiciones, a "aplicar el protocolo" y a elevar la probabilidad de error.

  14. Leticia Ruiz says:

    Hola, soy Leticia Ruiz (www.leticiarr.com) la autora de las fotos que usas en tu post. Ya que las usas lo suyo es que me nombres. Un saludo

  15. Anónimo says:

    Hay una razón que podemos llamar histórica que explica algo de la sinrazón actual de las guardias médicas, esclavismo puro. Cuando comenzaron a desarrollarse allá por los 60-70 los grandes hospitales públicos, con el lujo de especialistas de guardia, apenas iba nadie a las urgencias, que se "resolvían" en otros niveles asistenciales, pues ir a una urgencia de hospital era algo muy gordo, y las guardias consistían en una horas de "expectativa de trabajo" bien remuneradas, que constituían un interesante complemento al sueldo básico. En los años transcurridos, la mayoría de las guardias de hospital -hablo de ellas, que son las que conozco- se han convertido en 24 horas largas de trabajo ininterrumpido, extenuante, estresante y mal retribuido, con todas esas dificultades de la incertidumbre del trabajo médico, que tan bien describes, y que nadie de fuera entiende. Lo que en su día fue un lujo -tener guardias de tu especialidad- hoy es una condena a la que todo el que puede renuncia. De los 15 miembros de mi servicio solo 6 no pueden "escapar" a la maldición de esas guardias, y llega a ser insostenible para ellos. Hacer guardias de 12 horas, con las plantillas mermadas y envejecidas, supondría en muchos casos pisar el hospital todos los días. La administración mira hacia otro lado, como suele hacer con los problemas que tiene que resolver, y la maquinaria sigue rodando con toda su inercia destructiva. Parches, contratos de "búho", verdadera muerte civil para quienes no tienen otra cosa y han de aceptarlos, es lo más que se consigue.

  16. Anónimo says:

    Y que conste que estoy a favor de las 12 h de guardia, pero para poder llegar a ellas hay que lograr que cambie la situación de precariedad

  17. Anónimo says:

    Dejando al margen las "opiniones" de ese enfermero (Que demuestran otro problema endémico de la sanidad andaluza, que es la insolidaridad con los supuestos compañeros de trabajo, y que denota la caladura moral del que lo suscribe), lo que planteas en el momento actual es una vieja reivindicación de muchos colectivos de médicos. ¿Por qué no se ha hecho aún? De una parte, por la reticencia de los propios facultativos (Si haces turnos de 12 horas, te pago menos, a menos que te hinches a noches). La economía del eventual descansa sobre las guardias (Si se tiene la "suerte" de tenerlas), no lo olvidemos, y no sobre el efímero y parco sueldo base, inferior al de la señora de la limpieza en determinados casos, con todo el respeto a las mismas. El segundo, la cuestión de los servicios. Mi querido Federico… ¡Los salientes se los pasan por el forro de forma sistemática! ¿No te suena eso de "necesidades del servicio"? Si después de llevarte toda la noche sin dormir te obligan a trabajar, y si el turno es de 12 horas y tienes que aumentar las noches que haces… Ticket sólo de ida para el manicomio.

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