Urgente… ¿Qué significa urgente? Más de uno dirá: “vaya con lo que sale el Relimpio esta mañana… Pues que eche mano del diccionario de la Real Academia…”. 

Y es que la cuestión puede ser tan fácil como eso: recurrir a la autoridad semántica y que nos deje a todos bien clarito qué es lo urgente y, por tanto, para qué sirven las Urgencias Hospitalarias.

Vuelvo al tema de Urgencias por una carta al director aparecida recientemente en “El Norte de Castilla”. Se llama precisamente así: “Urgencias”. Pueden leerse el texto completo, que se lo inserto a continuación. Y si no tienen paciencia y se fían de mí, les resumo lo esencial:una sufrida usuaria se rasgaba las vestiduras en público y por escrito de que hubiera perdido el tiempo miserablemente con “dos estudiantes” durante varias horas en las Urgencias del Clínico de Valladolid. Preguntaba la mujer cómo no había neurólogo / siquiatra para atender de modo urgente-ya su insomnio. Bueno, está aquí abajo, y sacan sus conclusiones.
 

Ante el texto, unos se han reído. Han hecho todo tipo de bromas más o menos ingeniosas acerca de la señora. Un neurólogo del mismo hospital le contesta que, afortunadamente para ella, no presentaba código ictus y no precisó de sus servicios. Hay quien, como yo, le dedica un post, denominándola “ilustre ignorante usuaria de Urgencias” y le recuerda el tesoro que es tener unas Urgencias Hospitalarias generalistas a disposición de todos, el verdadero valor de las personas que la atendieron y la falta de todo que denota su escrito. Pero no abundo en ello. Voy a otra, de índole más general.

La verdad es que me alegro muchísimo que esta señora haya publicado esta carta y ponga de manifiesto esta indignación. Porque el texto es revelador de un estado de conciencia social extendido por toda España – y no sé por otros países, pero me barrunto que menos, corregido eficazmente por la normativa de cada lugar -.

Desde hace décadas, muchas personas como esta señora acuden todos los días a las Urgencias de nuestros Hospitales Generales por los motivos más variopintos y sorprendentes. Algunos, plenamente justificados, sin lugar a dudas. Pero otros muchos no, y ahí podríamos mostrar un amplio catálogo permanentemente abierto – al menos desde mi paso por el área de Urgencias, ya lejano, en el año 89 -. Desde un resfriado a un dolor de espalda, malestares súbitos o retrasos en una prueba diagnóstica. El “vete a la Puerta de Urgencias, que allí te lo hacen todo en pocas horas” prendió como una llama en el ánimo del pueblo español, tan rápido como que “te puedes morir esperando una cita del especialista, un TAC o una resonancia por lo reglado”. Y en esas estamos. Se habló de la “muerte de éxito” de los Servicios de Urgencias, y los dejaron agonizar, directamente. Ahí los tienen, que le pregunten a Mónica Lalanda, expedientada por piar.

Acceso al área de Urgencias, libérrimo y sin coste inmediato – además de lo que pagamos a través de impuestos -. Concepto personal y autónomo de lo que es urgente. Para mí, lo mío es urgente. Lo que sea, perentorio, a la hora que sea. Conozco mi pertinaz estreñimiento desde hace décadas, pero ahí voy, el sábado a las dos de la mañana… Por que así lo considero… Yo… Sin más norma que la mía… Mi propio dictado… O el de mi conyuge, en todo caso, y sin más traba que la de encontrarme el Área de Urgencias atestada de personas que tuvieron el mismo sentido de la emergencia que yo, mirándonos los unos a los otros, poniendo cara de enfermo o, al menos, de fastidiado. Y bien cabreado de no encontrarme con el superespecialista en estreñimiento, que esté ahí, al pie del cañón, veinticuatro horas al día, siete días a la semana, endoscopio en mano y células madre bien dispuestas para darme un toquecito eficaz y que mi tripa haga ¡zas! y, en el mismo váter de Urgencias, me haga una fiesta que no hacía desde que era chico. Como para recomendarlo a toda mi panda… de estreñidos, claro – bien conectados a través de página Facebook -. No se pueden imaginar cuantos “likes” se llevará el buen señor al reportar la hazaña.

¿Problema del señor estreñido que reclamará lo mismo y más mañana a las seis y veinte de la mañana? ¿Problema del hospital, por no tener en plantilla a cuatrocientos diecinueve especialistas en casi todo casi todo el tiempo? ¿Qué creen ustedes?

Solo tienen que mirar fuera y preguntar, que les dirán lo de al principio: “cojan el diccionario de la RAE… ¿Qué es urgente?

Vendrá el nórdico, y preguntará, con cara rara… ¿Qué hace aquí toda esta gente, en la sala de espera, a las dos y veinte de la mañana? En mi pueblo, si me pongo malo, llamo al equivalente del 112, y vienen a casa – si no se puede resolver por teléfono -. Tardan unos minutos y ya está. Y no se permite a nadie ir al hospital bajo su propia iniciativa. Porque las Urgencias del Hospital son un Servicio Público, y no pueden estar bloqueadas por un insomnio o un estreñimiento crónico, que debe estar encauzado de otra manera.

Claro que para eso hay que gobernar y educar. Priorizar y dotar a la atención extrahospitalaria – ¿He dicho algo? – y, a la misma vez, dotar al área de Urgencias de un triage eficaz que permita decir respetuosamente a un paciente “lo suyo puede atenderse de modo reglado”. Teniendo en cuenta que esto no lo dice la inspiración artística de un médico individual, sino unos criterios concretos de válidez internacional y respaldo institucional local y general – Hospital y Consejería de Salud -. Esto es comenzar a tratar al ciudadano como persona madura, y no como adolescente encaprichado en su interpretación personal de la cuestión sanitaria. Que los Servicios Públicos deben atenerse a criterios y a normas, para el bien de todos, y de ello todos nos beneficiamos.

Esperando desde el 89 un buen gobierno para lo sanitario en estas cuestiones. Un gobierno que se remangue y descienda a lo micro-meso, que sí se puede. Harto de paternalismos escondidos bajo buenas palabras y “picos estacionales”. Mentiras de unos y otros que prefieren eludir responsabilidades que podrían ser carbonizantes o proporcionar salpicas inasumibles. Tomar disposiciones concretas basadas en la mejor evidencia, y explicarlas. O sea, gobernar, vaya.

@frelimpio

P.D. Para los que les apetezca bucear un poco más en el panorama sanitario reciente de este país, les ofrezco mi versión, novelada. Abajo, una de las referencias. Novela, picar aquí

 

P.D.2 Actualización: disponible ya, la versión de la doctora que atendió a la señora de la carta al director. Necesaria para comprender el problema en su totalidad. Picar aquí.

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