“No hay peor mentira que la presentación tergiversada de la realidad persiguiendo un interés”, sentencia uno de los protagonistas de este relato. Representa bien el método empleado por los líderes de opinión a sueldo de la industria farmacéutica para hacer progresar rentas y ventas a costa de nuestros sudores, canalizando hacia sus bolsillos ingentes sumas que sin duda tendrían mejores usos. El autor presenta al lector una rápida panorámica de como la codicia de unos
