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Medicina Española: Tiempo de Cambio

Parece que algo se acaba en nuestro viejo modelo sanitario, que tan bien nos ha servido. En las últimas dos décadas hemos vivido una verdadera expansión cualitativa y cuantitativa en prestaciones y servicios, que han colocado nuestro sistema sanitario público si no a la cabeza mundial, sí en una situación de relativo respeto en la balanza de la eficiencia. Se han ofrecido a la población técnicas punteras en tiempo real de desarrollo – por ejemplo, el transplante de cara -, se han implementado sistemas asistenciales complejos que han sido tomados como ejemplo por países teóricamente más desarrollados en lo sanitario que nosotros – como el Reino Unido -, se han abierto nuevos hospitales y unidades, se ha desarrollado la cirugía laparoscópica, robótica y veinte mil adelantos más que no cuento para no aburrir – más de lo que puedan estar a estas alturas -, creando la impresión en el ciudadano de medicina pública imparable y de que nada es imposible. Pero ojo, todo ello a la vez que se desarrollaban dispositivos extrahospitalarios eficaces, capaces de tener una de las redes de Atención Primaria más tupidas y funcionales de los países de nuestro entorno, que garantizaba que en el último casar de la última sierra hubiera un profesional como la copa de un pino. Por no hablar del mejor de los dispositivos de urgencias extrahospitalarias, capaz de resucitar a muerto y trasladarlo en tiempo récord al hospital en las mejores condiciones para que salga en cuatro días – gestión de camas hospitalarias obliga – por su propio pie y sin merma alguna.
                            
Con esta medicina pública, que además ha evitado milagrosamente el copago sanitario – a diferencia de la mayor parte de los países del entorno -, es para esperar un aplauso y satisfacción general de la población, de los responsables sanitarios y de los profesionales. Sin embargo, incomprensiblemente, a diario leemos o vemos elementos preocupantes que alimentan lo que creemos que es una escasa consideración de lo que se disfruta y que parece poner las bases para una restricción general en calidades y servicios:
1. El fenómeno de las agresiones al personal sanitario no es en absoluto nuevo, y debiera haber comenzado a alarmar hace tiempo. Lo que podemos decir es que ya se ha salido de madre y amenaza el funcionamiento mismo del sistema (http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Agresiones/medicos/elpepusocsal/20110328elpepusoc_6/Tes). El relumbrón del sistema es la alta tecnología. Pero la base del sistema es el buen funcionamiento diario de cuestiones más básicas, como Atención Primaria o Urgencias Hospitalarias. El devenir social y el descuido de las administraciones sanitarias vienen haciendo de estos lugares nichos laborales malditos, lugares tensos, conflictivos, a evitar progresivamente como la peste. Poblados habitualmente por especialistas en Medicina Familiar y Comunitaria… ¿Cómo no esperar que sea ésta la especialidad menos preferida en la convocatoria anual MIR, cuando sus destinos finales tienen estas características?
2. Debemos saber que, como nación, invertimos en salud menos que otras naciones de nuestro entorno. También debemos conocer que, pese a que parece que flota en el ambiente una insatisfacción general respecto a nuestra medicina pública – lo que contrasta abiertamente con las encuestas realizadas acerca de la calidad de la atención personal percibida -, es preciso establecer y recalcar que la expansión del sistema sanitario público español en los últimos veinte años ha sido posible por la existencia de unos costes laborales irrisorios en comparación con los existentes en los países de nuestro entorno, algo admitido privadamente por los políticos y responsables sanitarios, y más abiertamente por prestigiosas escuelas de negocios. Y estos bajos sueldos se han acompañado de condiciones de precariedad y contratos basura, algo muy habitual en la España de la época, pero impropios de un servicio público, sobre todo en comunidades autónomas gobernadas por partidos que se decían de izquierdas (http://tontosantajusta.blogspot.com/2011/02/las-alternativas-al-copago.html). Sin embargo, hablamos de “losa sanitaria” o de “insostenibilidad del modelo” y, cuando nos quedamos sin una gorda,  los responsables políticos azuzan a la población a comerse crudos a los médicos cuando lo que hacen es manifestarse por la calidad de la asistencia (http://www.elpais.com/articulo/cataluna/Boi/Ruiz/acusa/medicos/pensar/bolsillo/sanidad/publica/elpepuespcat/20110409elpcat_2/Tes).
3. Fin del trayecto. La oleada de jubilaciones en el sistema público sanitario español va a redimensionar las plantillas. La incorporación masiva de médicos se situó en los setenta y ahora se van por edad. Ya no hay la bolsa de parados que padecimos en los ochenta y noventa y que permitió a la gestión de entonces dictar condiciones y establecer sueldos. La gestión de ahora tiene la boca fácil y habla de organización de profesionales. Tendrá que concretar, ofrecer y fidelizar. Un@ buen@ chaval@ de Medicina Familiar y Comunitaria, versátil y flexible, que te haga urgencias, programa de embarazo, consulta a demanda, atención domiciliaria y domine esos tantos procesos de crónicos que tanto le gustan a la Consejería de Salud Andalucía es ORO en los tiempos que corren. Y ya no abundan tanto. Yo no le ofrecería una mierda de contrato por horas o de fin de semana. Yo la estaría esperando al fin de la residencia con algo sustancioso y fijo, pero que me cubra la Sierra Norte o la Sierra Sur. Si no, corren ustedes el riesgo que se tome en serio el consejo de la amigota que está en Inglaterra desde hace dos años, donde a NADIE se le ocurre levantar la voz, proferir una amenaza o dar un zarandeo. Y ésa es sólo una de las ventajas.
Y que conste que ni trabajo en Atención Primaria, ni en Urgencias y tengo plaza fija hace muchos años. Pero si en algo quieren ver mi interés personal, ahí va: que me hago viejo y que cuando enferme quiero ver ahí gente con la misma ilusión e interés que yo tenía en el 89, cuando me metí en esto. Miren, he hecho una novela acerca de veinte años de reflexiones. Entretenida está y el e-Book es gratuito: http://www.bubok.es/libro/detalles/197444/KOL-Lider-de-Opinion

Puedes seguirme, si quieres, en twitter en @frelimpio

6 thoughts on “Medicina Española: Tiempo de Cambio

  1. Federico says:

    Excelente apreciación, Nekane. Se trata de una depreciación del acto clínico en general. Sólo he querido mostrar dónde ello es más sangrante, que es en AP. Gracias por el interés.

    El Tonto.

  2. Nekane @Nkn63 says:

    No creo que el problema sea exclusivamente de Atencion primaria, en Cardiologia los residentes quieren ser hemodinamistas, Electrofisiologos o realizar técnicas de imagen.
    Porque no queremos pasar consulta y preferimos realizar pruebas o ser gestores?.
    La repuesta es sencilla, decidir entre tomar decisiones y contacto directo con el paciente y familiares frente a situarse detrás de la tecnología (supuestamente decide y no se equivoca) o el despacho. A parte de mejor remunerado, privada, peonadas y reconocimiento.

  3. Anónimo says:

    Cuando se jubile mi generación de médicos pringaos de atención primaria (y somos unos cuantos)que somos cincuentones (y puede que incluso cuando se jubilen los hoy sesentones), la medicina de familia entrará en agonía, porque de donde no hay, no se puede sacar. Valga como muestra que en mi centro, y yo soy tutora, sólo 1 de los últimos 14 residentes de familia que hemos tenido, va a ejercer esta especialidad. Los demás han visto la cosa y huyen despavoridos.
    Suscribo lo de que la administración debería tendernos una alfombra roja, pero nos tratan de pena.

  4. Dr.No says:

    Y si hubiera aceptado ese trabajo en Suecia…? me pregunto en ocasiones como la actual ( soy catalán … )
    Efectivamente nos han exprimido a los profesionales ( como una naranja de zumo… hasta que solo queda la cascara ). Y nosotros aguantando estoicamente por aquello de la etica, de la sanidad universal, de que todo mejorará y de que la población se dará cuenta del esfuerzo que hacemos sirviendoles….
    Pero no,
    – la población nos ha humillado exigiendo, han abusado del sistema hasta sangrarlo.
    – los politicos y los gestores nos han dejado en evidencia sin defendernos. Han derrochado lo posible por contentar a la opinión asumiendo costes que han llevado a la no sostenibilidad ( hemos sido la ONG de la salud en Europa y para el Norte de Africa – y me parece bien pero no se le ha pasado factura a nadie ; se ha asumido " medicina de lujo " a coste cero….
    – y nosotros sin protestar … por agotamiento… por etica profesional…. cobrando menos y oyendo que vivimos bien.
    – quizas un copago pequeño y equitativo, o pasarles factura a nuestros " parasitos " hubiera paliado algo…. quizas la educacion al enfermo ( mal llamado usuario ) , o el conocimiento real de como funcionan las cosas por parte de los politicos…
    Ahora es tarde probablemente e indefectiblemente las cosas habrán de cambiar…
    Quizas el gobierno catalan crea un problema para luego arreglarlo con una medida de privatizacion ( Noam Chomsky estaria de acuerdo en esta reflexión…) aceptada por todos.
    Quizas la sociedad se dará cuenta y moderará su mal uso y defenderá al profesional que le sirve ( aun no he visto ciudadanos sufiencientes en la calle )
    Pero sobretodo no tireis la toalla…. yo no me iré a Suecia ( aunque compré el diccionario). Seguid elegiendo familia, o cualquier especialidad. Seamos valientes porque cuando el mas rastero de nuestros politicos haya desaparecido del mapa politico nosotros seguiremos siendo excelentes médicos.

  5. José says:

    Desde luego coincido con Federico. El sistema de la sanidad pública ha de cambiar, y no me refiero a privatizar ni revolucionar la gestión, ni mucho menos, pero es que basta con mirar con qué números de MIR se empieza a coger medicina de familia (http://sis.msps.es/fse/Default.aspx?MenuId=AD-00) para darse cuenta de que algo va mal. A mí, que me parece una especialidad tremendamente bonita, me choca de sobremanera que también sea una de las que más gente abandona para reelegir otra especialidad. Y no es ni la de menor salario (todo lo contrario), ni la más dedicada, ni la más puteada, pero ojo… ¿de las de menor consideración?

    En fin, fuera de la MFYC, cierto es que llega una nueva etapa en la sanidad española, en la que ojalá seamos capaces de organizarnos y pedir por un sistema más fuerte y maduro. Considerable y considerado por todos, aunque mucho me temo que el camino empieza desde abajo, desde la sociedad. Y eso es lo complicado.

  6. Sophie says:

    Leer esto en un saliente de guardia me arranca una sonrisa. Tengo una amiga que es R1 de Familia y comentaba hace poco algo similar a lo que expones en este artóculo. Lo malo, muchas veces, es que protestamos "con la boquita chica", en el blog, en un pub con una cerveza delante y los amigos al lado y nuestros gestores, nuestros políticos, no se enteran hasta que no damos el zapatazo y nos largamos a sitios con mejores condiciones y mejores sueldos.
    Lo dicho, a apuntarse a cursos de Inglés y Alemán…

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