El cáncer es la segunda causa de muerte en nuestras sociedades, luchando codo con codo con la enfermedad cardiovascular. Probablemente, la adquisición de una adecuada conciencia respecto a una buena alimentación, la práctica de ejercicio moderado y la eliminación social del tabaco permitan el progresivo declinar de ésta. Ya en un plano más asistencial, el buen control de la hipertensión y del colesterol, entre otras cosas, permitirán situar la epidemia coronaria y cerebrovascular en otra
