Hola Gloria;Sigues sin hablarme. Y no te creas que te lo reprocho. Habiendo estado una ahí, pared con pared, habiendo convivido en tu espacio íntimo, yo también me enviaría a la hoguera, a la guillotina, a la checa, al gulag, donde consiguieran callarme, que no se me vea ni se me oiga. Damnatio memoriae, que decían los romanos, arrasar la casa, sembrar la tierra de sal.No sé dónde os enseñan que, intramuros, no hay oposición
