Hipocresía. Es la palabra que se me viene enseguida a la mente, a la boca. Cuando se trata de Sanidad Pública, a los responsables políticos solo se les oye una retórica grandilocuente. Que inauguran esto o lo otro, o que se disponen a hacerlo. Pero jamás vi una foto o un vídeo de una o uno recibiendo asistencia o acompañando a un familiar “en el fragor de la batalla”, cuando las urgencias están a reventar.

El sistema está podrido. Hasta los cimientos. Entre todos la mataron y ella sola se murió, como dice el dicho popular. La hipocresía y el desprecio de los de arriba, que no se dignan en conocer, o mejor dicho, en reconocer la realidad del día a día ha abierto un cisma infranqueable, cisma que por otro lado se ha abierto también con la sociedad, los “usuarios”, que ven cómo nos tratan y, lamentablemente, se han apuntado al carro del pisoteo sistemático al trabajador.
Esto no tiene arreglo.
Leben sie wohl
Solo quedamos nosotros. En serio.
He leído tu post, me resulta muy familiar, si me permites una pequeña anécdota, hace años ( más de 10) llegue a este hospital (el tuyo) vine sin la aquiescencia del Rey Escorpión lo que me causo muchos dolores de cabeza, pero bueno eso es otra historia. Era solo por ilustrar la situación un poco. Un día estando de guardia, me dicen que alguien quiere hablar con el médico de guardia, al ponerme escucho la inconfundible voz del “Rey” que al oírme me dice” hay alguien más de guardia” si claro le contesto. “Dile que se ponga” mira va a ser difícil está haciendo una técnica….” Tu dile que quiero hablar con el” yo con la seguridad de lo que pasaría, me acerque y se lo dije, sorpresa total cuando veo que se quita los guantes deja lo que estaba haciendo y va a coger el teléfono. Lo que sigue esta tambIen dentro de tu post. El compañero me dijo que tenía que salir un momento…la técnica estaba a medio hacer…. Tarde en enterarme, pero al final supe lo que ocurrió. Te resumo… el Rey Escorpión llama a un súbdito para ordenarle que vaya a recibir al Elefante Blanco que va a llegar con la sospecha de una fractura de muñeca, entrará por una puerta no habitual. También supe que no solo estaba mi compañero, estaba el jefe de la guardia, el trauma, alguien de enfermería etc..etc que hicieron una asistencia “normal” de urgencias. Por cierto el impresentable le comento a mi colega que le dijera al Elefante Blanco que iba en representación suya. No te canso más ..otro día igual contamos cual fue el diagnóstico y el tratamiento. Un saludo desde la distancia
Miles de historias silenciadas. ¿Quién nos iba a escuchar? Y de oírnos, ¿adónde íbamos con estas historias? Solo al despacho del jefe, a recibir un sopapo. Pero ya es hora de poner el ventilador. Gracias, Fran. Y todos los Franes que sepan algo. Este es su lugar, bienvenidas, sus historias.
Gracias por tus letras…hoy lo veo de otra manera…pero sabes cuál es la peor experiencia? No es lo peor tener que soportar al Rey Escorpión…con mi edad he visto/padecido/ sufrido todo tipo de responsables( no jefes) , inútiles, fantasiosos, ineptos cabales, indigentes morales etc… Lo peor es compartir el trabajo con una pléyade de buenos profesionales con la cabeza permanentemente agachada, sin capacidad de crítica… y con una actitud que si un día dicen que hay que ir con la cabeza pintada de verde …se acabará el tinte en los comercios cercanos. Desgraciadamente me he avergonzado muchas veces de pertenecer a ” este” grupo. Saludos.
Gracias a ti. Totalmente de acuerdo. No hay tiranía sin el “silencio de los corderos”. Sin esa pléyade de “doctores Stanton” (¿Quién es el doctor Stanton CLIC AQUÍ?) dispuestos para el sacrificio, de uno en uno, antes de poner su firma en un escrito colectivo que incomode a la superioridad.
Acertadísimo en todo su contenido a mi juicio, colega. Te felicito por tu clarividencia.
Gracias, Manuel!