fbpx

Aprendiza en Urgencias

Los MIR de Granada tienen razón. Tanta, que en este post no cabe. Y no de ahora, sino desde hace décadas. Que lo que a ellos les pasa, ya lo sufrí en mis carnes. Carne de perro, por otra parte.

Recapitulamos, y vamos por partes, que no nos entendemos. Los MIR de Granada en huelga. Que las urgencias es un puteo. Sepamos por qué. Porque la chavala lleva poco meses en esto, son las cuatro y veinte de la mañana, y ni idea de qué hacer con la abuela, oiga. Ni con su mujer o con su padre. Y no se enfade usted, señora, es que la doctora es una aprendiza, oiga; aprendiza de primer año, y la han largado ahí, a bregar solita con el problema. Con su problema. Con el problema de su padre.

Y no tiene ni idea porque es aprendiza, oiga, que así son todos los aprendizajes en la vida, inseguridad y meter la pata, las primeras veces.

Y ahí voy.

Que su padre no está para meter la pata. Que tiene ochenta y ocho – un poner -, memoria viva de la guerra. Y no te digo del hambre. Una edad, oiga. Una edad y todo el derecho. El derecho a que se le trate con dignidad. A que sepamos si hay que hacer algo o no. Si esto es algo de importancia o no. O si se trata solo que le llegó su hora, y se trata de aliviarle sufrimientos a la criatura.

Cuestiones que no son de aprendiza, oiga. Son de médica curtida. O de médico. Que lo que importa es el cuero, que esté bien curtido. Que ni su papá, ni usted están para bromas. Ni la chavala que les atiende. Que son las cuatro y veinte, y ahí tiene esperando dos más, o tres, o cuatro. Y alguno  de ellos puede morirse en la espera.

No, oiga. Las urgencias no son precisamente para aprendices. O, si lo son, pero para curtirse. Pero, mientras tanto, intentar no meter la pata.

Pero en muchos lugares lo hicimos todo al revés, oiga. Pusimos a los aprendices a curtirse a las bravas, a base de meteduras de pata. Meteduras de pata que se fueron derechitos para el otro barrio. O que dejaron lesiones graves–gravísimas. Lo que les digo.

Pero todo evoluciona, en esta vida; nada permanece igual. Las cosas empiezan a cambiar cuando una va al juez y planta una denuncia por una metedura de pata que le costó la vida a la madre de una. Y el juez va y le da la razón: la aprendiza tiene pena de cárcel – que no cumplirá – y pena de inhabilitación profesional – que le destrozará la vida a la joven galena -. Justamente, es esto último lo que viene cambiando el panorama. Es el viejísimo aserto: castiga a uno, y espanta a ciento.

Volvemos al segundo párrafo, madre de todas la verdades: “la chavala lleva meses en esto, son las cuatro y veinte de la mañana, y ni idea de qué hacer con la abuela, oiga. Ni con su mujer o con su padre. Y no se enfade usted, señora, es que la doctora es aprendiza, oiga, aprendiza de primer año, y la han largado ahí, a bregar con el problema. Con su problema. Con el problema de su padre.”

Que siempre fue así. Y siempre mal hecho. Que así es como se aprende. Y así es como se aprende mal, de modo imprudente. Que yo mismo lo hice. Y yo mismo fui imprudente, tantas veces.

Hoy, todos los MIR de España tienen razones más que sobradas para hacer una huelga similar a los granadinos. Para exigir lo mismo: que nadie – NADIE – les puede obligar a distinguir entre un estreñimiento crónico y una disección de la aorta abdominal a las cuatro y veinte de la madrugada. Que hacerlo es contrario a toda ética.

Y que, por encima de cualquier consideración, lo que se dirime con esto no es un problema laboral, ni docente. Que se trata de un problema de seguridad, pura y simplemente, de desmontar mecanismos no escritos que perpetúan funcionamientos que ponen en riesgo su vida y la de sus seres queridos, cuando acude al servicio de Urgencias de un Hospital General del Sistema Nacional de Salud.

Federico RelimpioDe  K.O.L. Líder de Opinión:

«Lo incluiría como lectura obligada a todo médico residente y animaría a cualquier persona que desee una novela bien escrita en la que no encontrarán cadáveres ni persecuciones sino una realidad que supera a la ficción«. Salvador Casado (@DoctorCasado) (picar aquí)

frelimpio

4 thoughts on “Aprendiza en Urgencias

  1. Diego says:

    FAUSTO, me alegro por tus residentes, pero aseverar que eso que cuentas es la norma, es de un buenismo que impedirá que las cosas cambien. Esta desde la que llega a la guardia, cena y se acuesta, caiga quien caiga, hasta el que se encabronado a la que lo llaman, ejerciendo así un efecto disuasorio para la siguiente…… Seamos honrados con los resis y con nosotros mismos, por favor

    Responder
  2. Hakim says:

    Como ex residente que soy, lo que cuenta el Dr Federico no son más que las mil y una historias reales de residentes que han pasado por sus manos, inclusive yo. Te puedo asegurar que es hasta peor de lo que cuenta. Esta hablando usted de su particular situación como adjunto que no se puede generalizar. Que buenos adjuntos los hay y habrá siempre pero desafortunadamente no son la tónica general. Porqué entonces se han puesto en huelga los residentes? Acaso desmiente la vivencia de todo ese grupo y de los que los apoyan en las redes desde otros hospitales? Que haya adjuntos buenos no exime de que la supervisión y el trato hacia los residentes es malísimo, y no se muere la gente simplemente porque es difícil matar a alguien aún queriendo. Los residentes mayores que yo sepa no tienen obligación de supervisarnos porque estan en formación.
    El MIR no es más que un servicio militar encubierto para adoctrinar y anular la voluntad del máximo posible de sanitarios, es ver oir y callar.
    Siempre dije en mi residencia que ojalá Mercedes Milá hubiera hecho un reportaje de nuestro dia a día, seguramente otro gallo cantaría. Y por último como me dijo una vez otro adjunto, hay médicos buenos, malos y otros «pa echarlos».

    Responder
  3. Fausto says:

    El residente o la residente, como bien sabes Federico, NUNCA está solo. Al lado están sus compañeros y compañeras, R2 a R5, con mayor o menor curtimiento. Y los adjuntos de puerta SIEMPRE están ahí. NUNCA, que a mí personalmente me conste, hemos dejado al residente solo con ningún marrón en mi servicio. NUNCA le hemos dicho que no llame, al contrario, que llame ante la mínima duda. Aprendiza es, y ni idea tendrá a las cuatro o las cinco o la hora que sea. Pero tiene fuentes a las que acudir. Y sí, no le podemos obligar (Ni se le obliga) a que diferencie a las 4 un dolor de barriga de un aneurisma; el paciente de 88 años tiene todo el derecho a ser tratado dignamente, que nadie lo discute, y te aseguro que dignamente se tratará. Por tanto, no comparto tu apreciación de que se encuentre solo/a, sin ayuda y desamparado/a. Que Urgencias funciona fatal, sí. Que estamos sobrecargados y no damos a basto, sí. Que hacen falta muchos más facultativos/as, recursos, que las guardias de 24 h son una tortura sobre todo si no se libran, sí. Que no se puede a menudo ni parar a comer, que es un trabajo de muy alta penosidad, sí. Pero que los residentes, por lo menos los míos, estén desamparados, solos y a la aventura, cual cachorrillo desvalido… Eso sí que no. Y creo que ningún adjunto de puerta o que haga puerta que se precie lo permite. Ni lo permiten sus compañeros residentes.

    Responder
    1. admin says:

      No es eso, lo que me vienen contando, las últimas veintitantas promociones. No es eso lo que yo viví. Tal vez sea eso, en tu centro. O tal vez sea eso lo habitual, en la mayor parte de centro. Pero quedan muchos huecos. Muchos momentos, avanzada la madrugada. Porque me lo siguen contando, guardia tras guardia, y míralas ahí, de huelga, por ello. Por firmar altas donde no tienen ni deben. Y juzgadas y sentenciadas en algunos casos. La punta del iceberg. Si fuera como tú dices, no estaríamos hablando de esto.

      Responder

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
error

¿Te gusta esta web? Suscríbete y difunde