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Adiós a Marqués de Paradas…

¿Me han visto ustedes alguna vez llorón? Allí al fondo levanta uno la mano… A ver, explíquese… No, no; usted me ha visto cabreado o quejoso, pero llorón, lo que se dice llorón, no. Bueno, pues hoy toca. Hoy me permito mi ración de nostalgia con salsa retrospectiva amarga, voy a pegar una cucharada y les va a salpicar. Así que, si no quieren, no sigan leyendo. “¡Fufff, que el Relimpio está tierno!“, “¡Huyamos!“, como decía mi padre, que en paz descanse. “Va pá viejo“, dirá algún viejo del lugar, con su dosis de mala leche. Lo admito: en ésas estoy. Pero el que lo dice, lo atestigua. Y por lo mismo, en lo mismo está. El que esté libre de pecado, tire la primera piedra, que dijo Jesucristo para librar a la puta de su seguro apedreamiento.

“Que veinte años no son nada” cantaba el Gardel, y de eso se trata. Que me hubiera gustado echar veinte años en Marqués de Paradas. Para algunos, Centro de Especialidades Virgen de los Reyes. Para tantos, simplemente Marqués de Paradas. Por ahí recalé recién egresado de la residencia tal que un 15 de mayo del 93. Ya son años, ¿No?. Pues, ¿Saben lo que les digo? Que entonces, y por muchos años, para un médico joven parecía una condena, un apartarte del centro del saber y las decisiones, que se tomaban siempre a varios kilómetros.  Pero los años han pasado, y dentro de pocos meses cumplo cuarenta y ocho. He conocido a mucha buena gente. Muchos enfermos y muchos profesionales. Y el mundo ha cambiado. Todos hemos cambiado. Lo suficiente como para que mi mundo cambie de coordenadas y de centro. Al menos, en lo emocional. Que a estas alturas, es lo que me importa por encima de otras nimiedades.

Parece que, por las trazas, me queda poco en Marqués de Paradas. Llevo diecinueve años en el mismo despacho. Pues ya le había cogido cariño, mire usted. Desde allí arriba se divisan unas vistas increíbles del centro de Sevilla. Hace ya tiempo, cuando empezaban las cámaras digitales, capté ésta (es del 99) de un amanecer en el centro.


Decir diecinueve años en Marqués de Paradas es decir gentes y caras. Porque gentes y caras es decir vida. Gentes y caras con las que has compartido tanto. Si me pongo a escribir nombres no acabo. Tengo que destacar por encima de todas a mi Isabelita Ríos, ahora feliz abuela, que me quiere seguir aguantando a cuenta de la tensión y los triglicéridos. Pero que no me caben en este espacio los nombres de tantas – de tantos pellizcos que me da recordarlos -. ¿Cómo los pongo? ¿Por orden alfabético? ¿Por orden de antigüedad? ¿Hago una lista de las que más tiempo estuvieron con nosotros? Mira, son ganas de fastidiar; hecho el homenaje a quien seguro se lo debo, al resto lanzo un beso colectivo. Sin vosotras, ya no será lo mismo, como cuando se llevan al Dr. Zhivago reclutado a la fuerza. Pues igual. Aunque tenga otro ejército de vosotras en el CDT al que quiero tanto o más – cuidado con las mujeres, que hay que tenerlas contentas -. Pero Marqués de Paradas será siempre mi Marqués de Paradas. No me quiero despedir sin un beso cariñoso para una mujer muy especial – es la única que se dedica a estos menesteres en el centro -: Rosario. Vaya a ella dedicada esta fotografía:

8 thoughts on “Adiós a Marqués de Paradas…

  1. Federico says:

    Pues no os lo perdáis, ahora parece que no nos vamos. O que no lo tienen claro. O que no lo saben. Pero a mí me da igual. Porque sólo con la amenaza de traslado, he vuelto la mirada atrás y han vuelto miles de imágenes y de caras. Te quiere,

    Federico.

  2. Anónimo says:

    Yo,sabía que te acordarías de mí , hemos pasado muy buenos momentos. Siempre contentos con nuestro trabajo , com diría nuestra amiga Blanca "Tu niño no se ha olvidado de ti". No pierdas nunca la sonrisa y que seas muy feliz. ¡Y no me hagas más llorar! Merci beacoup mon chèri
    Isabelita Ríos

  3. Enrique Belloso says:

    Felicidades por el artículo, ha reflejado muy bien la situación actual y gracias por mencionar a mi abuela

  4. Alfonso Pedrosa says:

    Bueno, a mí no me desagrada quedar cerca del CDT, pero lo decidimos en el salmorejo del adiós a Marqués de Paradas. Podemos ir pensando alternativas… ¿Qué, nos montamos un Club de la Melva Bis en ese kiosko que ha asistido a tantas conspiraciones de boyardos? :DDDDDDD

    Ya quedamos para nuestra expedición madroñera.

    Abrazos.
    Saltamontes

  5. Federico says:

    Qué poco tiempo llevo en tu compañía y qué bien me conoces, joío… Debo ser simple como la recta de los palacios. No me importa. De Los Palacios, los buenos tomates. Y de los buenos tomates, el buen salmorejo. Este finde, El Madroño, y dan agua. A ver cómo. Digo yo que ya llegaremos… ¿NO? Y que ya volveremos. Antes del adiós a mi Marqués, otro salmorejo. Luego, planificamos, salta, que no decaiga. Mucho sinvergüenza suerto y mushas ganas de caña.

  6. Federico says:

    CDT todo el tiempo. Pero voy a sobrevivir. De entrada ahí me tienes fijo el 7/11: Ahí me tengan por loco. Tengo una catedral por construir: y tú formas parte de mi equipo.

  7. Alfonso Pedrosa says:

    Anda que no has disfrutao tú ni ná en ese asteoride periférico, alejado de tanto ruido. Doctor Zhivago, sí, sí, escribiendo poemas a Lara. A lo práctico: ¿ya no hay más cerve + salmorejo en La Pitarra, Maestro?

    Abrazos. Saltamontes.

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