
(actualidad científica comentada por endocrino Sevilla para lectores no profesionales)
Haz clic aquí para acceder al estudio completo: NEJM, publicado el 30 de octubre 2024
Introducción
La artrosis de rodilla representa la forma más frecuente de artrosis y provoca dolor crónico, movilidad reducida, discapacidad y deterioro de la calidad de vida. La obesidad es un importante factor de riesgo para el desarrollo y progresión de la artrosis de rodilla. La reducción de peso alivia los síntomas y puede reducir el riesgo de progresión estructural.
Las pautas de tratamiento recomiendan la reducción de peso y la actividad física como tratamiento de primera línea para la artrosis de rodilla relacionada con la obesidad. Una reducción de peso importante requiere una combinación de una dieta baja en calorías e intervenciones de actividad física centradas en el paciente, lo que puede ser difícil de cumplir, pero se ha demostrado que mejora el dolor. La cirugía de la obesidad puede reducir el dolor de rodilla en personas con obesidad, aunque faltan estudios al respecto. Existe una necesidad de medicamentos que faciliten la reducción de peso sostenida y no quirúrgica, a fin de reducir el dolor en personas con artrosis de rodilla relacionada con la obesidad. En este sentido, no se ha estudiado bien el efecto de los agonistas del receptor del péptido similar al glucagón-1 (GLP-1) en personas con obesidad y artrosis de rodilla.
Objetivo del estudio y métodos
El estudio que presento hoy evaluó si el tratamiento con 2,4 mg semanales de semaglutida (wegovy) sería superior al placebo como complemento de las modificaciones del estilo de vida para reducir el peso corporal y el dolor en personas con obesidad y artrosis moderada de rodilla, y con dolor al menos moderadamente intenso.
Invito a los interesados a detenerse en los detalles del protocolo de estudio (enlace más arriba). Se trata de un ensayo clínico que asignó al azar semaglutida o un placebo indistinguible (doble ciego) durante 68 semanas. Se estudiaron 407 pacientes, 271 con semaglutida y 136 con placebo (razón 2:1 fármaco activo frente a placebo).
Resultados
Una imagen vale más que mil palabras (ver más abajo). En el eje horizontal, el paso del tiempo. La línea azul muestra los resultados del grupo placebo, mientras que la línea parda muestra los resultados del grupo tratado con semaglutida. Centraos en el panel de arriba, a la izquierda: corresponde al cambio de peso, y señala que aquellas personas tratadas con semaglutida perdieron de media un 13.7% de su peso. Teniendo en cuenta que, al comienzo del estudio, pesaban 108.7 kg de media, ello significa que perdieron de media 14.89 kg, lo que concuerda con los estudios previos realizados con dicho medicamento. Los del grupo placebo, en contraste, perdieron solo un 3.2%.
Pero lo interesante es el panel de abajo a la izquierda. Nos muestra el cambio en la puntuación de dolor en ambos grupos a lo largo del tiempo. Pese a que se objetiva una mejoría ostensible en el dolor de los pacientes que se ponían placebo (27,5 puntos menos en la puntuación de dolor), esta mejoría fue mucho más acusada (con “diferencia estadísticamente significativa”) en aquellos que se trataron con semaglutida (41.7 puntos menos en la puntuación de dolor).

No hubo diferencias entre los dos grupos en cuanto a problemas de salud serios a lo largo del estudio. Los efectos indeseables de tipo gastrointestinal llevaron a la interrupción del tratamiento en 2.2% de los pacientes del grupo semaglutida.
Conclusiones
Conclusión de los autores del estudio:
Este estudio demuestra que el tratamiento con semaglutida alivia el dolor en personas con obesidad y artrosis de rodilla. Los hallazgos respaldan el uso de semaglutida subcutánea semanal en una dosis de 2,4 mg para el control del peso y el tratamiento del dolor en personas con obesidad y dolor de moderado a intenso debido a la artrosis de rodilla.
Conclusión del editorialista NEJM:
Los hallazgos del presente estudio confirman que una pérdida sustancial de peso provoca una reducción a menudo espectacular del dolor. Si los efectos mostrados en este estudio están mediados por algún otro factor al margen de la pérdida de peso, puede que el tratamiento con agonistas GLP-1 ofrezca nuevas vías terapéuticas. Será importante obtener datos sobre si semaglutida es igualmente eficaz en personas con artrosis sin obesidad, así como mejores datos sobre si los agonistas del receptor GLP-1 previenen el deterioro estructural progresivo de la articulación en la artrosis.
Comentario adicional de Endocrino Sevilla:
Hace pocas semanas escribí (LINK AQUÍ) acerca de la necesidad de replantear la cobertura financiera de los agonistas GLP-1 por parte del Sistema Nacional de Salud. El presente estudio remacha sobre la misma idea. Los agonistas GLP-1 constituyen una revolución terapéutica que nos permite por vez primera abordar la obesidad con cierta efectividad, obteniendo resultados medibles. Resultados que ya están inscritos en el cuerpo de la evidencia científica, y que impactan sobre la calidad de vida de tantos de nuestros pacientes. Insisto: deben rehacerse las cuentas en cuanto a este grupo terapéutico. Porque las cantidades a invertir — que sin duda serán sustanciales — se recuperarán con creces en costes evitables en procedimientos, ingresos y otras enfermedades relacionadas con la obesidad.
