
(actualidad científica comentada por endocrino Sevilla para lectores no profesionales)
Haz clic aquí para acceder al estudio completo: BMJ 2024;386:e079475
Perspectiva
La demencia sigue siendo un profundo desafío para la salud mundial. Según un informe de la Organización Mundial de la Salud, más de 55 millones de personas en todo el mundo padecen actualmente demencia, y cada año se diagnostica la enfermedad a alrededor de 10 millones de personas.
Este trastorno neurológico, caracterizado por el deterioro progresivo de la función cognitiva, aún no tiene un tratamiento eficaz. En particular, la diabetes tipo 2 se reconoce como un importante factor de riesgo modificable para la demencia, que contribuye tanto a la enfermedad de Alzheimer como a la demencia vascular.
La evidencia reciente sugiere que ciertos medicamentos para la diabetes, específicamente los inhibidores del cotransportador 2 de sodio y glucosa (SGLT-2), pueden ofrecer beneficios neuroprotectores más allá de sus efectos sobre la diabetes, añadiendo así una dimensión prometedora a las estrategias de prevención de la demencia.
(Nota: dentro de los inhibidores SGLT-2 se encuentran dapagliflozina (comercialmente forxiga) o empaglifozina (comercialmente jardiance)).
Objetivo del estudio y métodos
El estudio que presento hoy pretende comparar el riesgo de demencia asociada al empleo de los inhibidores del cotransportador de sodio-glucosa-2 (SGLT-2) frente a la desarrollada con el uso de otro tipo de medicamentos, como los inhibidores de la dipeptidil peptidasa-4 (DPP-4), en adultos de 40 a 69 años con diabetes tipo 2.
(Nota: dentro de los inhibidores de la DPP-4 se encuentran sitagliptina, linagliptina o vildagliptina).
La fortaleza del estudio radica en su carácter observacional prospectivo (estudio de cohortes), basado en la población a través de una base de datos del Sistema Nacional de Salud de Corea durante un período prolongado (2013-2021). Así, se seleccionaron 110 885 parejas ajustadas de pacientes con diabetes tipo 2 de edad 40-69 que iniciaban tratamiento bien con un inhibidor SGLT-2 o bien con un inhibidor DPP-4.
La medida fundamental fue el diagnóstico de novo (por primera vez) de demencia. Otros resultados determinados fueron el desarrollo de demencia que requería tratamiento farmacológico y el análisis de los tipos individuales de demencia, incluida la enfermedad de Alzheimer y la demencia vascular.
Resultados
De este modo, se encontró que, si uno había iniciado tratamiento con inhibidores SGLT-2, el riesgo de desarrollar demencia era un 30% más bajo, el de desarrollar demencia que requiriese fármacos un 50% más bajo, el de desarrollar específicamente enfermedad de Alzheimer un 30% más bajo y el de desarrollar específicamente demencia vascular un 50% más bajo respecto a lo observado en los pacientes que iniciaron tratamiento con inhibidores DPP4 (hago una aproximación de los valores, a fin de facilitar la lectura).
Conclusión
La conclusión del estudio es que los inhibidores de SGLT-2 podrían prevenir la demencia y proporcionar mayores beneficios con un tratamiento más prolongado. Dado que este estudio fue observacional y, por lo tanto, propenso a sesgos, podría haberse sobreestimado la magnitud del beneficio. Se necesitan ensayos controlados aleatorios para confirmar estos hallazgos.
