Estimado compañero; te escribo esta carta abierta, intuyendo el estado de ánimo que te embarga desde hace años. Hace tiempo que optaste por lo que aún llamamos ejercicio libre de la profesión. Lo hiciste en dedicación exclusiva o compartiendo tu tiempo con la Sanidad Pública. Y lo hiciste ilusionado por encontrar un ejercicio en libertad, donde la libre relación entre paciente y médico fuese la guía y reina de la atención, donde nadie tendría la

