Antes de comenzar, una confesión: este humilde escribidor no tiene más información sobre lo que les voy a comentar que lo que aparece en la turbamulta de la prensa de cada día. Todo tan inextricable, tan sujeto a los vaivenes de interpretación según la cabecera a la que uno se entregue y, por tanto, a la orientación ideológica de la misma. A lo que ha llegado el debate público y los medios, vaya. No opino,

