13J, Sevilla capital. Torre sur de la plaza de España — sede de la delegación del Gobierno central —. Nos concentrábamos ahí los médicos, a modo de fin de la manifa improvisada por La Palmera. Dos guiris estadounidenses me preguntaban qué podían querer los doctores del «mejor Sistema de Salud del mundo», en sus propias palabras. Costó trabajo explicárselo; para ellas, la referencia de su país es particularmente calamitosa. Es poco probable que el

