Hace tiempo que vengo diciendo a mis residentes: todo esfuerzo, todo desvelo que hagáis en vuestra vida profesional debe deberse a vuestra propia conciencia, a vuestra propia satisfacción. El motor profesional debe estar dentro y orientarse hacia el paciente. No os alineéis demasiado hacia la administración y sus peldaños. Para ellos somos basura, y así nos tratan, cuando llega la hora. Si te dejaste la piel y los ojos en el quirófano o en las
