Vamos a imaginarnos un escenario curioso, en el trabajo. 1. Abundancia de normas, una exageración. Algunas incomprensibles, incluso contrapuestas. No se habla, no se discute. Vienen de arriba y “ellos” saben. Tú no. Tú no eres nadie. Tú te callas y acatas. Se te comunican tus objetivos y firmas, todos los años. Lo que hay, y sin rechistar. Estés de acuerdo o no. Y luego, la vigilancia. Cada teclazo de ordenador. Si tuviste que
