Hola; Pasa y ponte cómodo. Te esperaba. No podías tardar mucho. Es ese pellizco en el pecho, ¿Verdad?… Esa tenaza en la garganta cada vez que ese te cita al despacho para mirarte con desprecio y soltarte esto o lo otro. Los objetivos, los indicadores, cualquier cosa, ¿No es así? Te pasa desde hace tiempo, ¿No es cierto?… Su voz tronante en el pasillo no te deja concentrarte; incluso se te presenta en sueños. Tranquilo; no
