https://federicorelimpio.com/Ladridos en la NocheEscapar del ParaísoK.O.L. Líder de Opinión

¿Adiós a los Congresos?

Las noticias indican que los congresos y eventos científico-médicos tienen las horas contadas en nuestro país. La decisión del ministro de Hacienda de hacer tributar los gastos – ciertamente onerosos – de inscripción, traslado y mantenimiento como pago en especie que recibe el beneficiario – esto es, el médico – es un torpedo en la línea de flotación de este curioso sistema. Pagos que hasta ahora corren a cargo de la “generosidad” de la Industria Farmacéutica. Al menos, de modo mayoritario.

Extrayendo conclusiones: si uno de nuestros cardiólogos – por ejemplo – va a un congreso americano de ponente o asistente financiado por cualquier laboratorio, los gastos totales pueden exceder fácilmente los seis mil euros. Por solo cuatro o cinco días de estancia. Lo que oyen. Si se aplica lo que planea el señor ministro, calcule el señor cardiólogo que al año siguiente tendrá que pagarle al fisco dos mil y pico de euros. Solo en concepto de este congreso. Sin contar los otros a los que pueda ir a lo largo del año. El colofón de la cuestión es claro: que el cardiólogo acaba de decir que vaya Rita la Calentera.

Si esto se ejecuta así, está cantada la deserción en masa de la tropa galénica española de los congresos, sean nacionales o internacionales. Esta es la protesta incipiente de reconocidas voces de Sociedades Científicas. Un torpedazo al sistema de formación continuada. O, al menos, a la formación continuada que hemos conocido hasta ahora, que es otro cantar.

El sistema de congresos y eventos científico-médicos está en cuestión, y desde hace tiempo. En la era de lo digital, es planteable que el que le quiera esté perfectamente al día en casa. Cierto que en horas de su descanso y gastándose su dinero personal, que es otro cantar – y nada baladí -. Les pongo un simple ejemplo de mi especialidad: la publicación del estudio EMPA-REG – de notable calado – fue seguida de modo simultánea por los asistentes al congreso internacional y por los que no fuimos, que nos leímos el correspondiente trabajo en el NEJM. Pero hoy no voy a eso, que es algo mucho más complejo.

El patrocinio por parte de los laboratorios de la asistencia a congresos viene siendo un fenómeno mayoritario. Tal vez un calificativo más adecuado sea fenómeno masivo. Al menos, en el caso de la medicina española. De modo más o menos acentuado, dependiendo de la especialidad, eso sí. Según la opinión, este fenómeno es un mal necesario – por el abandono de la administración de la formación continuada – o simplemente un soborno encubierto a gran escala. Una compañera mía lo definió como “un club de vacaciones, como pago en especie”. Los detalles sobre el particular pueden encontrarlos, novelados, en mi primera obra KOL Líder de Opinión. Abajo, una referencia.

Entiendo que la profesión se entregó entusiasmada a los placeres del “viaje con nosotros”, sin plantearse demasiadas cosas. Yo mismo caí en ello, y tardé mucho en bajarme del tren. Probablemente nos dejamos arrastrar por una ola de dinero fácil que untaba nuestras manos y cerraba nuestros ojos. Esa gente nos llevó de Tokio a Río, pasando por Estambul. ¿Quién se iba a quejar? ¿Quién iba a plantear preguntas molestas o escribir novelas absurdas, como la mía?

Me viene una idea inevitable: que los mismos que hincharon el globo, son los que hoy lo pinchan haciendo mutis por el foro. Que lo vienen analizando, y ven que ya no les renta. Demasiada gente en aviones y hoteles, demasiado caro. Llevas hoy al galeno de marras a Praga, pero mañana la competencia se lo lleva a Munich. No salen las cuentas. Este y aquel – altos capitostes de la Industria, digo – se pusieron de acuerdo en algún hotel de las afueras de Madrid – o de Londres; es un decir -. Lo demás es fácil: el capital tiene vía libre con la política; son los mismos. “¿Cómo lo hago para ponerle sordina al cabreo?”, se preguntarán los tipos.

Me los imagino comiendo, la sonrisa de oreja a oreja:

“Lo hace Hacienda, y a ver quien alza la voz. Porque a las Sociedades Científicas les vamos a sacar que no son más que una pantomima. Sus revistillas no tienen impacto alguno, y se sostienen con nuestra propaganda. Sus reunioncillas locorregionales no se aguantan sin nuestros pagos. Todo un tinglao enorme nacional y por autonomías, por especialidades, enfermedades y esa modernura que ahora se llama área de conocimiento. Un desglose imposible que no es más que una gran plataforma de ventas…Todo existirá en la medida en que decidamos que nos sirve para vender…”

Y acordado todo, una reunión con los que mandan de verdad: los que están detrás de los políticos. Y de ahí, la orden directa a Hacienda: que se les acabó el pastel a los médicos. Y ahora, la política informativa, con su brazo en El País y diarios afines:

“Ya podéis estar sacando tres editoriales y un programa del Évole. Que se les acabo la juerga, a los de la bata blanca. Que a estudiar en casa y a dejar de enredar con cargo al presupuesto. Los dineros públicos que pagan los medicamentos que firman, ¿O no se habían dado cuenta, los muy imbéciles?”

@frelimpio

Sobre KOL Líder de Opinión. Sinopsis, clicar aquí.

Fabiani

Federico Relimpio

Sobre mí

32 thoughts on “¿Adiós a los Congresos?

  1. Carlos says:

    Sanidad publica. Para todos. Y de gran nivel la que tenemos en nuestro pais, no es así?
    Si vamos al medico queremos que nos cure, verdad? Si vamos al medico queremos que nos aplique las ultimas tecnologias y los ultimos avances, verdad? Queremos que nos trate como… en “America,…ooohhh…que bien lo hacen alla…ooohhh que buenos son… Queremos que el medico que nos atiende esté al dia de todo. Y que nos sane..
    Nadie es perfecto, o tu si? Las farmaceuticas, buenas, malas, corruptas, limpias… estan manteniendo hoy en dia la formacion continuada de estos medicos que te atienden y quieres que sean tan buenos. Gracias a ellas, el medico que quiere aprender una tecnica quirurgica (a parte de verla en dibujos en un libro o un video de youtube) tiene la oportunidad de hacerla y practicarla él mismo en un curso. O intercambiar puntos de vista con medicos de la otra punta del planeta dificilmente accesible de otra forma. O asistir y participar en debates en una sala con expertos de tema medico concreto.
    Sí. Algunos aprovechan para ver una cuidad, otros asisten al congreso porque les parece interesante, otros hacen un poco de todo… Cada uno con lo suyo.
    Pero al final, como siempre, pagaran justos por pecadores.
    Es que todo funciona bien el este mundo? Es que no hay medias tintas en otros sectores? La politica es limpia? Las empresas son limpias? No justifico nada. Lo que esta mal esta mal. Pero hoy en dia la Farmaceutica esta manteniendo la formacion continuada medica de este pais y si esto se lleva a termino, no podremos pedir el mismo nivel de sanidad que tenemos hoy en dia. Quizas no le podremos exigir a ese medico que tenemos delante que esté a la ultima.
    Claro que hay otras vias para que los medicos se actualicen. Leer, internet, articulos cientificos, videos… Pero no es lo mismo, y lo sabemos. Me parece que no es lo mismo ver una foto del Everest que subirlo tú mismo. No es lo mismo ver el video de esa tecnica novedosa de ese medico que esta en ese hospital de ese pais tan lejano que ir alla a ese curso que monta ese medico es ese pais lejano, con la ayuda de la Farmaceutica (no son baratos los cursos, y sumale aviones, hoteles… para restarlo a un sueldo de un medico), y hacerla tú mismo con la ayuda de ese medico tan bueno.
    No creo que la postura del Sr Montoro sea la mas adecuada. Quizas habria que buscar otras vias si quieren controlar a la Farmaceuticas.

    Un saludo

    Fdo: un medico

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    1. admin says:

      Todo lo cual me da argumentos para un nuevo post, la semana próxima. El foro ha estado magnífico

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    2. jose manuel lópez vega says:

      Por ahí he dejado escrito que mi primer ‘maestro’ fue el Dr. Oria, un pediatra-generalista-bueno-para-todo que tenía consulta en el centro de Santander. Cual fuere el motivo, te largaba una radioscopia torácica y un tránsito del consabido mucílago yesoso. Después, aún sin extender la receta de escrupulosa (y ampulosa) caligrafía, consultaba teatralmente un libro gordísimo donde debía de constar tu caso, justamente el tuyo. Una vez cerciorado, escribía las órdenes con calmosa circunspección, y todo era acojonante: el frío paralizante del estetoscopio, el gusto infame del contraste, el chasquido sequísimo del aparato de rayos, el silencio reverencial de tu madre, el olor a moho y a cera de aquellos muebles inmensos.

      ¿Qué sabía, en realidad, aquel galeno? Nada. No lo digo con jactancia -yo tampoco sé gran cosa-, sino como pura constatación de que todo era chamanismo y comedia. (Terminé la carrera en 1986 y no se conocía el Helicobacter.) Una comedia amable, salvo quizá para el vecindario que amortiguó todas aquellas radioscopias, pero una comedia de absoluta ignorancia fisiopatológica y terapéutica.

      De esa ignorancia nos ha sacado la industria farmacéutica, no por ser industria, sino por haber metido a trabajar a las mentes más brillantes. Y así descubrieron la bomba de protones (y el omeprazol), el papel del ECA (y el enalapril), las moléculas implicadas en la replicación viral (y el tenofovir y el sofosbuvir), la señalización mediada por HER2 (y el trastuzumab), la producción de neutrófilos (y el filgrastim), etc. Que ya, ya sé que no todos han sido/son avances ‘tan’ cruciales, y que también han participado instituciones/fondos públicos, y que. ¡Que ya lo sé! Pero, ¿qué pasaba en la URSS? Pues que la investigación era paralítica y estaba paralizada.

      No sé quién le enseñó al Dr. Oria. A mí me ha enseñado la industria. Y no lo he aprendido en Moscú, sino más bien en los Estados Unidos de América. (Por cierto, también del mundo anglosajón vino lo de la ‘medicina basada en evidencias’, lo cual ratifica que la libertad es mucho más productiva que la dictadura.) Dejo constancia para que el administrador tenga más munición.

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      1. admin says:

        Brillante – se lo digo por segunda vez -. Y gracias por la munición; siempre es bienvenida. Mi postura es realmente parecida a la suya. A los que me acusaron de demonizar a la industria les contesté que no se puede demonizar la invención de la penicilina. Ni la fábrica. Ni la tienda. Y así tantos medicamentos que usted indica. Nuestro matiz diferencial es que he venido denunciando la existencia de una cuota inaceptable de poder de la industria farmacéutica en la cadena que va desde el diseño del ensayo clínico, su presencia en las revistas de impacto y su difusión posterior. Cuota que permite que, junto a hitos fantásticos, haya bluffs terribles en las historia de la farmacología que luego son muy difíciles de desmontar – y cuya factura es muy pesada -. Esta es, además, la postura de gente de mucho prestigio, como Jerome Kassirer y Marcia Angell, que dimitieron honrosamente de la edición del New England Journal of Medicine ante las tornas que mostraban los nuevos tiempos. Y no se moleste vuestra merced porque su humilde servidor sea tan descreído. En su lomo acumula algún palo que otro. Pero sigue agradeciendo la munición intelectual.

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        1. Carlos says:

          Esta ‘cuota inaceptable’ que aceptan estas empresas privadas son las que hacen que la medicina, quizas tristemente porque este seria el papel de nuestro magnifico gobierno -no importa su color-, avance. Que ese medico esté mejor formado. Si el padre paga la escuela del niño, ese chaval hará lo que quiera en la clase, escuchar atentamente al maestro o volar por las nubes. Cada cual hace lo que cree correcto.
          Esos coches oficiales, esas dietas, esos pisos pagados viviendo en la misma cuidad…
          Parece ser que no va a ir a mayor. Hoy se ha decidido que no se tributará por la formación continuada.
          De todas maneras no creo que sea una buena practica el dinamitar la formacion de los medicos, que de otra manera seria tarea ardua complicada, de la que saldriamos todos perdiendo, incluso tú.
          Saludos

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          1. admin says:

            Continuamos en el siguiente post: “La Espantá de Montoro…” Ahí nos vemos…

  2. Miguel Angel says:

    La verdad es que da bastante pena ver este retículo y los comentarios. Solo quiero hacer alguna matizaciones:
    – en muchos países vecinos las ayudas a la formación que no son aportadas por el empleador ya tributan y señores los congresos no han desaparecido, simplemente se han normalizado, habiendo por ejemplo solo congresos nacionales y desapareciendo congresillos regionales que montan las sociedades médicas regionales de turno (vamos las de 2 amiguetes)
    – la malvada industria farmacéutica que como se sugiere en el articulo es la que ha organizado todo esto y que maneja el mundo médico, tiene un código deontologico que está cumpliendo, con su transparencia incluida. El colectivo médico además de códigos deontologicos tiene juramentos y en teoría la responsabilidad y capacidad para tratar adecuadamente al paciente, pero parece ser que con un viaje o un Mont Blanc esa capacidad desaparece y se vuelven siervos de la “malvada” industria farmaceutica. En fin, seamos honestos con nosotros mismos.
    – he estado en muchos congresos médicos y hay de todo, el médico que asiste a todas las charlas, se lo estudia, etc, pero también he visto al que selecciona los congresos a los que va según lo exótico del lugar y luego ni aparece por el congreso, bueno sí, va el último día a recoger el certificado de asistencia porque la “malvada” industria farmacéutica se lo exige para financiarle su formación (a ver si es que desconfía de los médicos). No puedo asegurarlo, pero tengo la sensación, solo es sensación que hay más de los segundos que de los primeros. Y ahora nos quejamos porque hay que tributar los viajes? Sinceramente, da un poco de vergüenza.
    – por ultimo, otros gremios, como los profesores de universidad o colegios, si reciben ayudas para la formación de otras entidades que no son sus empleadores tienen que tributar. Que pasa que los médicos son as guapos ganan menos y no tienen que tributar? Que va, que los médicos tienen a la “malvada” industria farmacéutica para chupar del bote y otros gremios no, pero si esto se acaba, pues lógicamente se enfadan.

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    1. admin says:

      No te dé pena, Miguel Ángel. Estamos hablando de un problema que analizas correctamente y que estaba oculto.

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    2. Carlos says:

      Por supuesto, los codigos deontológicos son el parapeto infranqueable contras los intereses económicos del mundo. Brillante.

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  3. Diego says:

    En los congresos de AP si hay 5000 inscritos ..en la conferencias, ponencias , talleres etc. No llega a500 inscritos..y los asistentes muchos menos…hagan cuentas

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  4. Carlos says:

    Interesante análisis que da muchas claves pero hay un detalle que no me cuadra: Montoro no es el ministro de hacienda de Europa o de el mundo que yo sepa, no? Si realmente es la industria farmacéutica la que está detrás de esta decisión, qué gana impulsando esta decisión tan sólo en el sistema público español? Si no recuerdo mal España es un país de población media en Europa, cada vez más atrasado, donde el sistema sanitario tarda más de un año en pagar sus facturas y donde a diferencia de EEUU no existe una burbuja en el sector biomédico, gracias a que por suerte aún tenemos un sistema público sanitario (ya veremos cuanto nos dura)

    Por otra parte sin ser médico pero sí profesional del mundo de la biociencia me enfrento perplejo de nuevo al cazurrismo extremo de este país: los congresos científicos tienen un indudable valor formativo. IN-DU-DA-BLE. Acabo de asistir a uno y he aprendido muchísimo de los ponentes y he entablado valiosas relaciones (tanto con el secctor público como con el privado). En 3-4 días se puede dar un salto formativo considerable si se aprovecha mínimamente bien. Leyendo artículos uno no está igual de puesto al día porque centralizar, seleccionar y priorizar todo lo que se publica es imposible. Por supuesto hay cenas y comidas, hay intentos de influenciar y vender, etc. Nada nuevo bajo el sol. El interés comercial está en todas partes. Y todos tenemos en mayor o menor medida la necesidad de influenciar profesionalmente. Pero como siempre en este país nos dedicamos a demonizar al sector privado, como si el público fuera un dechado de virtudes…

    Otra consideración: cuando nos ponemos a demonizar a la industria pharma (a la que no pertenezco) por todos estos esfuerzos encubiertos poco éticos que hacen para vender, ¿nos planteamos alguna vez si nuestro loado sistema público (corrupto hasta sus raíces de mil maneras, también en i+d) habría sido jamás capaz de curar la hepatitis C (solvadi), producir inhibidores del receptor de estrógenos (tamoxifeno) o anticuerpos monoclonales anti PD-L1 para inmunoterpia tumoral? La industria famacéutica invierte en I+D una auténtica burrada de dinero, gasto que no puede (ni pretende ni por asomo en el caso español) asumir el sistema público. Para el que no lo sepa no son una ONG: se lucran vendiendo sus productos y entre ellos también hay tremendos fracasos que intentan rentabilizar “empujándolos” de mil maneras poco éticas y a veces ilegales a través de los organismos reguladores, claramente “influenciables”. Pero si no estamos dispuestos a asumir la I+D que supone el desarrollo de los fármacos que nuestra sociedad necesita, y sin querer defender a la industria que es evidente que incurre en prácticas indefendibles, al menos decarguemos un poquito las cosas de cinismo y simpleza mental. Es la típica conversación de bar con el carajillo y la boina. Señores, esto es lo que hay si no estamos dispuestos a cambiar TODO el sistema.

    Yo lo tengo claro: cuando vaya a un servicio médico quiero ir al que esté al día de los avances científicos. Sé perfectamente bien de lo que hablo. Existen profesionales de la sanidad que aplican metodologías de hace 20 años, con el impacto que tiene en las oportunidades de supervivencia de sus pacientes. Otros que no implementarán los avances tecnológicos hasta que las guías clínicas más estrictas les obliguen. Esto debería ser negligente pero no lo es. Y para eso los congresos científicos son cruciales. La industria farmacéutica es consciente de que para vender a veces primero tiene que formar. Porque en muchas ocasiones para poder vender el producto, incluso antes de empezar a vender, tiene primero que conseguir primero que el profesional sepa de qué se le hable. Por ejemplo las tan de moda ahora terapias inmuno-oncológicas. Me puedo imaginar la cara del profesional sanitario al que le lleguen con fármacos anti PD-L1… Estar al día en biociencia es muy muy complicado y algunos avances como éste tienen una complejidad molecular-celular que al profesional médico le puede costar mucho entender.

    Si el profesional de turno hace un uso indebido de estos congresos es otro tema. Y que algunos están untados hasta las cejas no tengo ninguna duda. Y que el corporativismo de la profesión hará que todo sea opaco para que no sepamos quiénes son los que se deja untar es probablemente el mayor problema. Pero conozco grandes profesionales que este año no podrían ir a ASCO por ejemplo con esta ley en vigor, y sé perfectamente que saben equilibrar las presiones comerciales con el respeto a su código hipocrático. Y sé que estos profesionales a los que conozco personalmente se dejan el culo por sus pacientes y para ellos son lo primero.

    Pero claro en este país preferimos simplificar y demonizar. Carajillo al gaznate y a ver la final de copa. Mañana nos la habrán vuelto a meter doblada y tan contentos.

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    1. admin says:

      Post dentro del post que agradezco y le da un brillante contrapunto al post – y son ya tres veces post -. Me da gasolina para un post que estoy preparando: la formación biomédica en los tiempos del cólera. Sí señor, no le falta a usted razón, y me remito a la contestación que le di hace un rato a José Manuel López Vega. Es innegable que la medicina avanza y que tenemos que cambiar – para eso no hacían falta tantas palabras -. Pero, diabetólogo que soy, vi lanzamientos a toda pastilla, década tras década: acarbosa, cerivastatina, repaglinida, nateglinida, rosiglitazona y varios más… Viajes y millones, días que no se trabajaron y millones que se fueron a otra parte. La bondad innegable de sus argumentos se debilitaron considerablemente con el “viaje con nosotros” y, ahora, cuando los dueños del invento se niegan a seguir financiando el invento, difícil será defenderlo. Porque hay demasiadas manzanas podridas en el cesto. Tendremos que hacer un esfuerzo para cribar y diferenciar, y pasar una época de vacas flacas.

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      1. Carlos says:

        Efectivamente, no estamos tan lejos entonces, aunque sigo sin ver que la pharma esté detras de la medida de Montoro. Y me “asusta” el que esta formación​ al médico le falte, por muy defectuoso e influenciado que sea el sistema actual.

        Creo que sería mejor simplemente hacer publico cuanto recibe cada profesional de las pharmas, desglosado por concepto y pagador.
        Esto ya per se tendría un impacto regulador importante, pq la profesión médica está muy ligada al prestigio y el conflicto de interés conlleva el descrédito profesional.

        En EEUU esto es ya así. Por ejemplo en el siguiente enlace se puede buscar por nombre a los profesionales y ver el grueso de compensaciones que recibieron. Se puede probar por ej. a introducir el nombre del eminente cardiologo Eric Topol, que recibió en 2015 cerca de 400 mil dólares, la mayoría en concepto de consultorías.

        https://projects.propublica.org/docdollars/

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        1. admin says:

          Tiendo a pensar que nos dejan ver solo una parte de la realidad y que las claves están detrás, atadas entre dos o tres. Las farmacéuticas mueven un pastizal, están bien representadas en Davos o los Bilderberg, y en alza. Comen un día sí y el otro también con los que le dicen a Rajoy lo que tiene que hacer. Como te lo digo. La decisión de Montoro no es autónoma ni basada en criterios técnicos. Está basada en un profundo estudio de mercado en España. Pero claro, no se puede probar. Y no se tiene por qué compartir, es solo una intuición. Y si se echa para atrás finalmente, no es por lo que digamos, sino por otras fuerzas telúricas que se van a plantear que es posible que despierte el inmenso malestar de la tropa de bata blanca, que ahora la tenían bien calladita con la piruleta. Suena cruel, pero es así. O así lo veo, claro.

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  5. Manuel Praena says:

    Sí. Solo voy a congresos como ponente o a presentar una comunicación con fondos de beca FIS o de la Consejería de Salud. También como miembro de un grupo de trabajo financiado por AEPAP. Si tengo que tributar por eso, me despido de ir. Se acabó investigar en Atención Primaria. Leeré uptodate hasta jubilación

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  6. ruben says:

    Estimado Federico. En Argentina hace mas de 30 años la Federación Argentina de Medicina General realiza congresos sin ningun tipo de apoyo de la industria farmacéutica ni de empresas que lucren con la salud / enfermedad.
    es una convicción. En nuestros congresos se respira aire de libertad. . Libertad de participación. Libertad de expresión. No estamos condicionados en ninguna temática ni en ningún orador. Hemos visto como en épocas de crisis económicas del país, como en el 2001, otras especialidades cancelaban sus eventos. Sabemos que las empresas farmacéuticas hacen y deshacen a su conveniencia, pero no con la medicina general.
    les dejo nuestro contacto http://www.famg.org.ar http://www.amgba.org.ar

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    1. Gali says:

      Porque esa es mi escuela, la FAMG, desde que vivo y trabajo en España ( algo mas de 9 años) no participé ni creo lo haga en ningún congreso. Yo pagaría mi participación al congreso si fuera accesible. Como me parece algo desorbitado, no lo, pago ni acepto que lo hagan.

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  7. jose manuel lópez vega says:

    Los griegos llamaban ‘pharmakós’ a una sustancia con actividad sobre el cuerpo, igual cuando es veneno que cuando parece medicina, igual si es golosina que si hace vomitar. Sin duda eran muy conscientes de la dualidad, esa ambivalencia del mundo natural que desafía al trazo grueso, no digamos al brochazo informe.

    Hacienda somos todos. Hacienda es una covacha de vampiros. La industria farmacéutica nos provee de buenos productos para nuestros enfermos. La industria es una caterva de mercachifles. Un congreso es pura fachada mercantil. En el congreso se expusieron los pros/contras con ecuanimidad. Es imprescindible que el médico reciba información multicanal. Lo que tiene que hacer el médico es sentarse en su consulta y dejarse de chorradas.

    Lo he oído tantas veces, en distintas versiones, con acentos más o menos graciosetes, que ya no tañe las cuerdas de mi cerebro. Indiferencia. Circunspección. Hastío. Escepticismo. Enajenación. Extrañeza. Lejanía.

    Con todo, cuando el bloguero Relimpio escribe de un ‘señor cardiólogo’ y lo asocia con el manido tinglado del viaje-soborno, se me viene a la cabeza que los talibanes también sufren infartos y ¡hostias!, bien que les viene el stent y que un ‘corrupto’ sepa implantárselo. Y naturalmente, por aquello de la reestenosis, no le hacen ningún asco al stent embebido en paclitaxel, que sí, que es más caro, pero no hay color.

    Cuando el bloguero Relimpio describe la ‘conspiración’ entre el ministro Montoro y los jerifaltes de la cosa medicamentosa, en términos tan originales y jocosos, rememoro unos cuantos librillos de un tal Robin Cook (o de su extenso taller de negratas). Los leía yo de chaval, en la Facultad, pero ya no, seguramente porque los viajes auspiciados por la industria me han embrutecido el gusto literario.

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    1. admin says:

      Brillante. Poderoso caballero don dinero ha hecho que no sepamos qué es verdad y qué mentira. Que el buen ponente diga verdades científicas, pero que sean sospechosas porque su mano viene untada con generosidad. Para la industria, el mejor método de infiltrarse fue y es amparar el discurso del que te salva la vida. Que te sea imposible discernir el discurso de bona fide del discurso tergiversado, pudriendo toda la cesta. Y en medio del juego, decide retirarse, sin decirlo, poniendo a Hacienda por medio y a nosotros a pelear. Gana la banca.

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    2. Carlos says:

      Admin, que poco has ido de congreso o curso…
      Y si has ido, que poco te has enterado del tema…

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      1. admin says:

        No solo los di, que los impartí. Y con la Industria me senté, a ver hasta dónde iba a llegar y qué era lo más adecuado. Y tanto repelús me dio, que lo abandoné y me puse a escribir. Y ahí lo tienes: KOL Líder de Opinión. Ya fue extensamente valorado por gente de dentro y fuera de la profesión – vete a amazon a ver -. Y lo mejor, por Guillermo Rodriguez Borjes, que tuvo un cargo de responsabilidad en la Industria: “todo lo que ahí se dice es verdad”.

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  8. Miguel says:

    Estamos perdidos porque los propios médicos nos torpedeamos… ¿o no hay ninguna charla buena en los congresos? ¿Talleres? ¿Reuniones de grupos de investigación? En fin…

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    1. admin says:

      El comentario es atinado. Sí, hay charlas excelentes en los congresos. Sí, hay contenidos muchas veces de calidad y excepcionales. Todo lo que estás diciendo es verdad. Lo que no te quita que te patrocina uno con el fin de que le recetes su producto. Y que estará allí con su producto. Tendrá allí su stand. Tendrá su simposium, que es claramente comercial, mezclado con otros contenidos de mejor calidad. Y que, al patrocinarte, tiene un impacto en ventas. O tenía. Ahora van a vender de otro modo. Por eso prescinden de los congresos.

      Responder
  9. Francisco Márquez Maraver says:

    Imaginemos: Hay Una necesidad asistencial real basada en “evidencia”. Hay Unos profesionales encargados de cubrir esa necesidad que no están preparados para ofrecerla, aunque potencialmente podrían. Deben aprenderla. No pueden en su centro asistencial solo leyendo o viendo vídeos porque es necesario un entrenamiento manual en la técnica necesaria porque es cirugía compleja,por ejemplo. Necesitan ensayo en modelos mecánicos o animales o en cadáveres humanos. Los medios necesarios son carísimos por cierto. Hay un centro lejano que ofrece esa enseñanza, por la que cobra un pastón. ¿Quien paga ese desplazamiento, alojamiento, mantemiento e inscripción?

    Si no lo hace la institución en la que trabaja, ¿debe el profesional pagarla de su bolsillo? Pues entonces el sueldo que sea el doble de momento.

    El cambio de paradigma en la formación médica que se avecina es de un calibre monumental. Las sociedades científicas y agencias de formación actuales -muchas manipuladas por los poderes políticos y fuertemente ideologizadas- si se encargan de la docencia ¿quien las financiarán? ¿Dónde está la Universidad y su obligación de formación postgraduada sería? ¿Se formarán solo los más pudientes? ¿Quien controla lo que se enseña y el modo de enseñar?

    Tres funciones del médico: ASISTENCIAL, DOCENTE E INVESTIGADORA…Todas deben ser pagadas, todas necesitan tiempo y esfuerzo, todas son necesarias.

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    1. admin says:

      En la diana, Francisco. Dentro del esquema low-cost en que trabajamos, el sistema de congresos era un “pago en especie” o una “corruptelilla” tolerada. Les pagamos dos perras a gente que tienen que manejar tecnología cara y compleja, de la que dependen la vida de las personas. ¿Van a pagar ellos – nosotros – por su formación continuada? La tesis del post es que la Industria se ha querido quitar de encima el gasto, sin aparecer como culpable. Con ello descubre la dejadez de la administración sanitaria y su pacto de mediocridad con la profesión médica. Y en el horizonte inmediato, un problemón: ¿Cómo nos actualizaremos mañana? Tema para otro post, sin duda.

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  10. Fernando says:

    No se perderá nada si deja de haber congresos, antes al contrario.

    Para empezar, en los congresos se dice lo que la industria farmacéutica (que es quien los financia) quiere que se diga. Las voces discordantes son sistemáticamente silenciadas.

    Y para seguir, los congresos se han convertido en una fórmula para tomarse 3-4 días de vacaciones, hacer turismo y degustar la gastronomía del lugar.

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  11. pepe campos says:

    ….yo recuerdo, un afamado urólogo de nuestra capital que, llegado al mercado los primeros comprimidos de Finasteride se pavoneaba diciendo: …..” todo lo que entra por aquí, sale por la punta”,,,mientra tocaba alternativamente los extremos de su Montblanc, en clara alusión a cómo las recetas serían muchas siempre que se recargase bien de “tinta”….¿se me entiende?

    Responder
    1. Ramón says:

      Ya veo a qué iba Vd. a los congresos. Dígame, por favor. Si todos nos quedamos en casa a ‘aprender’ lo que dicen en el congreso ¿Quién va a dar la lección? ¿Quién va a contestar un dato dudoso? ¿Con quién va Vd. a comentar los detalles de las nuevas propuestas? ¿Va a haber nuevas propuestas? Claro, que si Vd. iba a los congresos de viaje de vacaciones no sabrá Vd. de qué estoy hablando

      Responder
      1. pepe campos says:

        Ramón, no me mal interpretes. La formación debe ser de calidad contrastada y basada en evidencia, eso nunca debemos ponerlo en duda.
        Me da igual quien la pague mientras sea veraz y honesta.
        Mi empresa, pública, con muchas certificaciones de esas de “calidad”, de las de muchas pegatinas de “ISO-noseké”, nos tiene en contrato a los profesionales, creo que 48 hs anuales de formación obligatoria…..ni te imaginas los cursitos!!!!….ni te lo imaginas.
        si quiero algo bueno, corre de mi bolsillo.
        saludos

        Responder

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