Brumario. Los revolucionarios franceses quisieron cambiarlo todo. Incluso el calendario. Los años se contaban a partir de la proclamación de la República. Y se acabó lo de enero, febrero, etcétera. Brumario venía a caer del veintipocos de octubre al veintipocos de noviembre. La repetición de las elecciones caería, por tanto, en este antiguo mes de Brumario, sin trascendencia en el mundo de hoy. ¿O sí…? En la Historia Contemporánea, Brumario tiene una resonancia que va mucho…