Si la pandemia que vivimos fuera una novela catastrofista, podría relatarse de muchas maneras. Por ejemplo, como relato de ciencia ficción, de armas biológicas. Una potencia emergente, deseosa de hacerse con el mundo, prepara el arma y la suelta en su propio territorio. Tiempo ha tenido de preparar su erradicación. Siendo una dictadura, no le es difícil. Y unos miles de muertos no incomodan a un régimen totalitario. Pero provocan un crash mundial vía pandemia,…