Vista la serie, concluida y degustada. Gracias a todos, desde los autores intelectuales, hasta el último intérprete. Fotografía, vestuario, todo. Y ahora, mi versión. Me tocaba la fibra íntima. Un blanco y negro donde bucea mi memoria. No en vano vi la luz del día en el 65, y mis primeros recuerdos son del ¡Hola! al que mi madre era fiel. Enamorado para siempre de los ojos de Liz Taylor y de Ava Gardner. Y más, mucho…