El sistema sanitario público español es reputadamente – no son mis palabras, sino opiniones internacionales – accesible, eficiente y, sobre todo, BARATO. Da un amplísimo catálogo de prestaciones a todo el mundo con garantías bastante aceptables a un precio que ya lo quisieran franceses, ingleses o italianos. A diferencia de prácticamente TODA Europa, hemos podido evitar hasta ahora el copago o repago, como quieran llamarle. Y somos un país en progresivo envejecimiento y con más
