Querid@s amig@s, mi amiga y compañera Piedad Santiago, endocrinóloga del Hospital de Jaén, me envía el siguiente relato con la idea de colgarlo aquí, para pública lectura, conocimiento y comentario:¿Queremos refundar el SAS?Querido Federico: Después de la semana que he pasado intentando sobrevivir en un mundo lleno de injusticia social, crisis económica, inicio de las Navidades, polémicas televisivas, etc. con una desazón espiritual rayana en la distimia he decidido escribirte para que me consueles.El lunes
Pues yo no soy médico, soy profesor de secundaria. Y estoy completamente de acuerdo desde la primera palabra hasta la última en todo lo que dice la Dr. Santiago. Creo que no resultaría muy complicado trasladar la situación desde una consulta del SAS a un, digamos 2º ESO de un IES andaluz. Un saludo y la felicito por su valentía.
Cuentistas como ése me encuentro muchas veces en mis guardias de Urgencias y me dan ganas de arrearles fonendazos, de decirles "sinvergüenza, que te estamos manteniendo con el sudor de nuestros impuestos". A picar piedra les ponía, qué pena que no tengamos políticos valientes que les metan en cintura sino cobardes con corte (y cohorte) de paniaguados a su vera…