La evaluación de ciertos datos en el panorama socio-sanitario no puede dejarnos indiferentes. Todo indica que nuestra pirámide demográfica se estrecha significativamente por la base y presenta un globo poblacional en los estratos de edad más avanzada. Ello anticipa dificultades considerables para el sostenimiento del poder adquisitivo de las pensiones, no cabe duda, máxime cuando en la base tenemos dificultades igualmente considerables para incorporar nuevas generaciones que puedan equilibrar el sistema. Pero creo que ello
