
Ronda de Capuchinos, Sevilla. Les suena, ¿verdad? No es, en puridad, centro histórico, pero casi. Por esa vía pasan a diario tantísimos ciudadanos, sea a pie, en bicicleta o en cualquier medio de locomoción. Seguro que algunos repararán en un edificio de corte clásico, en la acera izquierda en el sentido de la marcha (desde el Parlamento de Andalucía), una vez superada la estación de servicio.
Muchos, además, tienen familiaridad con el edificio. Entran en él a diario para recibir asistencia sanitaria y, a la inversa, para trabajar en dicho menester. Se trata, no es difícil de adivinar, del ex hospital Victoria Eugenia de la Cruz Roja Española, más conocido por la sevillanía como «Cruz Roja de Capuchinos».
¿Ex hospital? ¡En absoluto! Sigue siendo un centro sanitario muy activo y, por las trazas, pinta tiene de seguir siéndolo durante una buena temporada. Lo de ex viene por el nombre. Ya no ostenta su antiguo nombre, sino el de «Recoletas Salud», tras la reciente adquisición por el grupo hospitalario privado «Recoletas».
Invito a propios y extraños a echarle un ojo al edificio. Como acabo de decir, no cae lejos y, en uno de los costados, da sobre la hermosa avenida de la Cruz Roja, peatonalizada y ajardinada en la actualidad. Las instalaciones reúnen los estándares necesarios para la práctica clínica cotidiana. En contraste, el aspecto exterior del edificio nos proporciona la posibilidad de realizar un hermoso viaje a la Sevilla de hace un siglo. No en vano el edificio que nos ocupa alberga uno de los centros sanitarios en activo más antiguos de la ciudad. Y sin desmerecer de la calidad asistencial.
Un viaje en el tiempo

Pero viajemos en el tiempo. No es difícil, porque parte de ello lo hemos visto en la reciente serie televisiva «Ena» (basada en la vida de la ex reina de España Victoria Eugenia, bisabuela y madrina de bautismo del rey Felipe VI). Viajemos también a la España de la época: no había nada parecido al Sistema Nacional de Salud (el «seguro» de hoy), y la asistencia sanitaria se realizaba de forma fraccionada, insuficiente, desigual y caótica entre consultas privadas, casas de socorro, beneficencias varias y voluntarismos extendidos entre tantos médicos, «practicantes» y matronas. El paleolítico sanitario, vaya.
Como se pone de manifiesto en algún capítulo de la serie, la entonces reina promovió la creación y el impulso a la red de hospitales de la Cruz Roja Española (36 centros, en diversas provincias). De ahí, el edificio que nos ocupa: «Hospital Victoria Eugenia de la Cruz Roja Española». Un edificio con empaque y solera, ostentando la vitola, además, de la atención a la salud de generaciones de sevillanos, y con proyección para el futuro.
La azulejería conmemorativa, oculta.
Porque esta es la impresión, a tenor del reciente cambio de titularidad a favor del grupo Recoletas. Y este es el origen de este modesto artículo. Porque, a raíz de dicho cambio, Cruz Roja Española exige que desaparezca del centro todo rastro que lo ligue a su antigua titularidad. Nada, por tanto, que recuerde su fundación y larga historia como centro sanitario de la Cruz Roja Española. Y ello tiene sus repercusiones. O las tiene, a mi modesto modo de entender.
La exigencia de Cruz Roja Española incluye cubrir u ocultar una azulejería de decenios de antigüedad — bien presente en la galería de entrada del centro —, donde se ponen de manifiesto la fundación del centro y sus impulsores. Todo queda ahora cubierto por insípidas placas de material moderno que expresan simplemente la moderna titularidad. Pero ello no es lo más sonrojante.
El parche sobre la Cruz Roja del retrato

Hospital de la Cruz Roja Victoria Eugenia, Sevilla.
Según se entra por dicha entrada, se accede directamente a una gran sala de techo alto presidida por un retrato en azulejos de la reina y fundadora, Ena. Azulejos donde la entonces reina viene ataviada como dama de la Cruz Roja, como pudimos verla en la serie a la que acabo de hacer mención. Podemos agradecer a Cruz Roja que no haya exigido que se cubra dicho retrato. En lugar de ello, se ha conformado con que se ponga un ridículo parche blanco sobre la Cruz Roja bien visible que el retrato presenta sobre la manga izquierda del vestido de la dama. Lo que leen.
Invitación a la acción
Es obvio que los sevillanos de hoy tenemos problemas mucho más acuciantes que el que expongo. Pero también considero que hoy hay muchos sevillanos empeñados en que la modernidad de la ciudad debe compatibilizarse con un respeto a lo que somos y lo que fuimos, aquello de lo que venimos y que nos ha sido legado en forma de patrimonio, material o inmaterial. Es por esto que invito a todos los lectores sensibles con la cuestión a reenviar a informa@cruzroja.es (o introducir como “queja / sugerencia en la página web https://www2.cruzroja.es/contacto) el siguiente texto:
«El / la abajo firmante exige a Cruz Roja Española que autorice a Recoletas Salud para que mantenga el aspecto tradicional del antiguo hospital Victoria Eugenia de la Cruz Roja Española, recientemente renombrado Hospital Recoletas Salud».
Firmado: doctor Federico Relimpio Astolfi, médico y escritor.
Ladridos en la Noche (novela): «La belleza y la singularidad de esta novela merece ser disfrutada por todos. La maestría y la valentía con la que está escrita es admirable. Jugar con todos estos elementos y conseguir que el lector no pueda dejar de leer su obra tiene un indudable mérito». Sioni Millán, en el Blog «Tablón Cultural». CLIC AQUÍ



