fbpx

Tsunami 2.0: Perspectiva en Andalucía

Supongamos por un momentito que el 20-N ha pasado. Tenemos a Rajoy en el poder, bien con mayoría absoluta, bien le faltan tres escaños y se ha apañado con el que sea, que es cosa suya. Y ya están las elecciones andaluzas en el disparadero. A tres meses.
En ese momento las gaviotas campan por España. Todo el poder para los peperos, como se les llama despectivamente en la prensa hostil. Gobiernan la mayor parte de ayuntamientos, comunidades autónomas y, por fin, en el gobierno de la nación. España se prepara para un terrible cambio, más cultural, psicológico o ético que político. Las coordenadas son otras. Se cierra un ciclo de treinta – cuarenta años que se inició con el deshielo de la dictadura y la instauración de la izquierda en el subconsciente colectivo de las clases medias urbanas del país – incluso bajo la elipsis del gobierno aznarista -, y se abre un ciclo nuevo que sociólogos, politólogos e historiadores tendrán que explicar: la incorporación del individualismo, la profunda desconfianza respecto al Estado y, en suma, la «norteamericanización» de la sociedad española. Fenómenos que toman forma, sobre todo, bajo gobiernos de signo socialdemócrata. Dejo aquí el tema para otro bloguero con más luces. Hoy voy por otro lado.  Hoy oteo el viento que sopla por mi tierra. 
Andalusia is not different. No hemos escapado al fenómeno descrito en el párrafo anterior. El análisis de voto real en distintas convocatorias electorales en los últimos treinta años refleja un viraje profundo y progresivo. La preferencia de voto por el PP comenzó a asentarse en la costa y en el Este, y terminó siendo hegemónica en las clases medias urbanas. La etapa previa al final del viaje fue el reciente 22-M, donde «la ola pepera» alcanza la mayoría absoluta en todas las capitales y las cuasi capitales (Jerez, Algeciras) de provincia de la comunidad y penetra profundamente en feudos históricos del PSOE, como ciudades de tamaño medio. Creo que el deficiente comportamiento del gobierno Griñán en el manejo  comunicativo del terrible escándalo de los EREs no es responsable de nada: en otras comunidades el Gürtel no ha pasado factura al PP. Sí tiene que ver la crisis, por supuesto, pero habrá que explicar por qué la crisis no afecta a Esperanza Aguirre y sí se ha comido o va a comerse los tres feudos clásicos del poder autonómico del PSOE en la España suroccidental. No, el declive del PSOE en Andalucía, como sucede en el resto de España, va mucho más con lo descrito en el segundo párrafo, y muy en sintonía con lo que ha pasado en Italia, donde una izquierda atomizada ha sido incapaz de convencer durante más de una década, permitiendo el gobierno de un payaso histriónico y peligroso.
Me preguntaba un amigo ayer al fresco de unas cervezas cuáles eran mis expectativas con las autonómicas, si la mayoría absoluta del «campeón» (léase Arenas) o lo contrario. Y le dije – y les digo -: «¡Y yo que sé!» La filosofía imperante en el PSOE andaluz en este momento es doble. Por un lado, un profundo desánimo al ver el inexorable hundimiento del «Titanic» nacional y – quien sabe – andaluz, su feudo más preciado. Por otro lado, prietas las filas y espíritu de resistencia. Me recuerda la lejana lectura de los cómics -permítaseme el españolísimo tebeos –  de Astérix y Obélix – por cierto, homenaje a Uderzo, recientemente fallecido -: «Toda España ha sido tomada por los peperos… ¿Toda? ¡No! Una pequeña aldea, la Junta de Andalucía, resiste con fuerza y determinación al invasor privatizador e insolidario.» No es ajena a esta idea la comparación con el espíritu de don Pelayo, mal que el PSOE-A haya preferido siempre hacer más similitudes con los andalusíes. Invadido todo el territorio peninsular, el espíritu y el empuje de la monarquía astur – reclamando el trono cristiano de los visigodos – será el referente y punto de partida para una lucha constante que concluirá con la derrota del invasor y su expulsión en 1492. Es por ello que la conservación de la Junta – sea como aldea gala o cueva de Covadonga – es especialmente significativa para el PSOE-A y, por extensión, para toda la izquierda andaluza y del país.
Y ahí llegamos, al fin del post. Supongamos que el «campeón» se queda a dos escaños de la absoluta. Se descorchan botellas de champán en las sedes PSOE-A e IU. Griñán llevaba razón: «no veo una mayoría social de derechas» . El campo, el interior – largamente mimado por el PSOE-A – se ha impuesto a los urbanitas insolidarios, que tendrán que seguir pagando la factura. Pero… ¿Bajo qué condiciones? 
El PSOE-A tiene extensa experiencia de gobierno y sabe lo que es gestión. Sabe que ganen ellos o el «campeón», los recortes serán ineludibles. Conocen de primera mano la situación económica de la comunidad y, en consecuencia, las deudas de la administración: nada volverá a ser como antes. Pero las autonómicas, en la hipótesis que el PP no saque mayoría absoluta, dejarán al PSOE-A la pírrica victoria de una inaudita posición de debilidad, tanto de prestigio como de representación en el Parlamento Andaluz. Al igual que pasara en Extremadura, tendrá que pedir permiso a una IU crecida y muy conectada a CCOO.

IU no ha gobernado nunca. En macrotérminos, no sabe lo que es gestión ni lo que cuestan las cosas. No sabe de deudas ni de cuentas públicas. Y, lo que es más importante, no cree en los recortes ni en la política económica que el PSOE está haciendo en este momento. Amor casi imposible en estos tiempos del cólera. Los presupuestos de la comunidad 2012 serán muy restrictivos y PSOE e IU tendrían que pactar corresponsablemente un intenso y extenso programa de ajustes, quieran o no. ¿Veremos ahí a IU con responsabilidad, cuando su gente, los indignados y la gente de CCOO se tire a la calle a preguntar para qué te hemos votado? ¿O denunciarán los recortes reclamando más gasto y superar el techo previsto de déficit aduciendo razones sociales? Ello llevará sin dudas a una ruptura prematura de la hipotética mayoría de gobierno en el Parlamento Andaluz y a una nueva convocatoria electoral, donde los «peperos» disfrutarán además de una espléndida arma otorgada por el adversario: la ineficacia de una administración dividida, las ganas – supuestas o reales – de «los comunistas» de obtener cuotas de poder en tiempo de escasez y el año perdido en tiempos de crisis.

Enlace relacionado: http://tontosantajusta.blogspot.com/2011/02/tesis-de-historia.html

Mis cosas, en twitter: https://twitter.com/#!/frelimpio

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
error

¿Te gusta esta web? Suscríbete y difunde