“Una merienda de negros”, rezaba un dicho antiguo, aún en uso, para referirse a lo que ahora describimos mejor como un cacao maravillao, un lío, un desconcierto, un desorden general. Ustedes me perdonan por comenzar este post de un modo tan cínico. Viene al caso. Porque el lío de nuestras fronteras se ha transformado en una merienda de negros. Y sí, digo lo de negros porque cambiarlo a subsaharianos no les cambia la realidad en…