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Susana: ni contigo, ni sin ti

Curiosa, la deriva del PSOE. En teoría, tiene en frente al rival más débil. Un PP desgastado por políticas impopulares, que lleva años bailando con la más fea de la troika y que, cuando hay que invitarla a cenar, va y le saca la tarjeta Black. Qué chungo. Si por lo menos hubiera realizando un aggionarmento institucional de la vida económica española para favorecer la empresa y la competitividad. Pero ni eso. Seguimos con la economía de la galletitamaravilloso símil de Aleix Saló -, en que las empresas menos competitivas pagan a los partidos y obtienen, por ello, concesiones del poder, en detrimento de las mejores empresas, que se niegan a jugar el juego de la mordida. Que no, Rajoy. Que te mereces el batacazo. En buena teoría, tenía que pasar como en Portugal.
Pero no. O no parece. O no parece por lo pronto, que nadie sabe qué vamos a decir los españoles el 20D. Sabemos lo que dicen las encuestas, de un lado u otro. Y todas dicen que el PSOE de Pedro Sánchez no despunta. Y eso que el Mariano se lo ha puesto fácil. Pero ni así. La izquierda española tiene vocación de suicida.
No sé que problema – de verdad – tienen Garzón e Iglesias. Pero el resultado es catastrófico. Del asalto a los cielos a presencia testimonial. Lo que ha sido IU, estos años atrás. Ni siquiera el papel que tenían en tiempos de ZP. Les ha pesado, y mucho, lo de Syriza. Pero eso da para otro post. Yo iba y voy al PSOE.
Susana no quiere a Pedro. Y Pedro no quiere a Susana. Y parece una historieta de desamor. Pero es una tragicomedia política española. La crónica de un liderazgo imposible. O peor, la pervivencia del antiliderazgo. Y me explico.

Comía yo el otro día con un ex alto responsable del PSOE de Andalucía, que me aseguró que si Pedro no ganaba – aunque fuera por un diputado -, Susana pediría su cabeza. Y yo me llevaba las manos a la cabeza.
Si algo echo de menos en esta época vergonzante, es la figura del estadista y, con él – o ella -, del pensamiento político. Todo ello incompatible con generar un líder, y quemarlo en pocos meses. Así no. Felipe perdió dos elecciones antes del 82 abrumador. Se fajó en la oposición, y ahí aprendió, viajó, y trazó alianzas. Con esa fuerza y con ese conocimiento, pudo tener una idea clara del momento, largar el bagaje marxista-leninista – el que quedaba -, y decir: “conmigo no”. O “conmigo no, de esa manera”. Fue una apuesta, y la ganó. Podría decir muchas otras cosas de Felipe, no precisamente hagiográficas, pero no toca. Lo dejo para otra. Yo voy a la cuestión del momento.
Y lo que se dirime en este momento es parir y agotar un liderazgo como el que quema a un cantante de pop de los de hoy, moda efímera, nada, un par de canciones y seis conciertos, carne para las chavalas. Nada de sustancia. Un suicidio político. No para el líder, que es asesinado – en el sentido político de la palabra -, sino para el partido. Porque la alternativa no tiene más sustancia.
Susana no es una estadista. O no la tengo por tal, que me sorprenda. Se le atribuye, no obstante, una terrible habilidad partidaria, a más de una gran ambición. En su momento, la comparé con Ricardo III. Y, a día de hoy, me sigue pareciendo la mejor comparación. Mejor que “La Última Emperatriz”, que le lancé el otro día.
Susana no se ha entendido con Pedro, ni se entenderá con persona alguna. Porque, en el mundo de Ricardo III, todos son obstáculos o instrumentos. A los primeros, el cuchillo o la horca – más suaves, en el mundo de hoy -. A los segundos, la sonrisa, por el momento. Porque no hay lugar para la no Susana en el mundo de Susana, aun sin explicar en qué consiste la cosmosusanología. No tiene exégesis; tan sólo obediencia.
Para el PSOE, una tragicomedia. Porque Susana no es exportable al norte de Despeñaperros. No sé si lo sabe, o hay que decírselo, puesto que, al modo de Ricardo III, sólo presta oídos a labios aduladores y zalameros. Que no, guapi, que para muchos ciudadanos progresistas, el PSOE de Andalucía es el régimen del Sur, el de las paguitas y los enchufaos, el de los EREs y los Cursos de Formación, el del “Gran Fraude” – Griñán dixit -, y el del dinero público perdido en no se sabe qué manos, a lo largo de qué vericuetos. Que nadie se cree que tú eres el camino, la renovación y la vida, hermosa, tú que te has criado de los pechos de la mayoría absoluta y del aparato, del BOJA y del Canal Sur.
Ahora te dedicas a cavar bajo los pies de Pedro por lo de Lozano. Porque Lozano ha cantado las verdades del barquero del régimen del Sur, durante años. Que eso no es insultar a los andaluces, guapa. Ni siquiera insultar a los socialistas andaluces. Es ofrecer un diagnóstico sin el que el cáncer andaluz no tiene cura posible. Pero tú lo que quieres es otra cosa. Con lo de Irene Lozano, buscas otro motivo – uno más – para cargarte a Pedro el 21D, para uncirte la corona en Westminster, digo en Ferraz. Y lo peor, que podría pasar. Y a ver cómo se las apaña el PSOE con una secretaria general como tú. No les arriendo la ganancia. Por contra, una excelente noticia para Rajoy. Y para Rivera.

@frelimpio

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