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Por qué apoyo a Jesús Candel, Spiriman

Es difícil condensarlo en unas líneas. Tendría que prestaros mi cerebro, que pudierais ver la expresión de desaliento de mi padre, Federico Relimpio Ferrer – cirujano jefe de Virgen del Rocío -, al concluir la jornada laboral. Lo que fue a la vez su vida, su vocación y su trabajo. Aún hoy, las personas que me visitan me recuerdan que tal o cual familiar, o él mismo, fue salvado in extremis por sus manos y su cerebro. Pero hoy no voy a eso.

Voy a intentar explicar mi apoyo a Jesús Candel, Spiriman, la persona y el personaje, dos aspectos de la misma realidad.

Me puse al teclado, y paré de inmediato. Porque me pregunté cuándo se nos quebraron las ilusiones en la Sanidad Pública en Andalucía, y tengo que retroceder algunas décadas. Mi padre murió en el 2006 – su cerebro le había abandonado mucho antes -. Pero testigos quedan de aquella época con los recuerdos intactos. Cito, por ejemplo, a Norberto González de Vega, cirujano cardiovascular jefe en Málaga y poco aficionado a callarse lo que piensa. Se lo transmitió a su hija Berta, a la que dedico estas líneas. Quiero con ello decir que la Sanidad Pública andaluza tuvo un antes de “ellos”, lleno de ilusión y ganas. Preciso es reivindicar esa memoria en esta época de desaliento intimidado.

Y digo que paré de inmediato porque la reacción profesional a esta gente no es nueva. Tildados los médicos en su momento de “elitistas”, “corporativistas” y poco menos que “enemigos del pueblo”, los profesionales fueron eliminados de todos los centros de decisión. Y no niego que hubiera alguno que había que apartar, por el bien común. Pero en la maniobra, otros fueron injustamente relegados. Y los que se quedaron, tuvieron que demostrar lo que desde entonces se llamó “adhesión inquebrantable”. Ojo, muchos de estos son, además, excelentes profesionales. Pero lo de la sintonía con el régimen fue, desde entonces, un sine qua non, vaya por delante. Por tanto, no es injusto decir que la Sanidad Pública andaluza está politizada. Y desde hace mucho tiempo.

Al modo de “1984” – que curiosamente, coincide aproximadamente con el punto de arranque del Servicio Andaluz de Salud -, se crea todo un universo institucional con su espejo en la novela antes citada: un “Ministerio de la Verdad” (¿Podemos proponer, con sus altibajos, a la Escuela Andaluza de Salud Pública?), un “Ministerio del Amor” (más la Consejería, con un mensaje pretendidamente amable y próximo), un “Ministerio de la Paz” (más la Gerencia del SAS, fajada en la guerra contra las continuas movilizaciones de los sindicatos) y un “Ministerio de la Abundancia” (resumen de todos ellos: contener el gasto y reprimir a los profesionales mediante el equivalente a una curiosa “policía política” particularmente efectiva en Atención Primaria).

Este “1984” contó con la generación del “Doble Lenguaje”, o “Lenguaje de la Junta”, palabrería de nuevo cuño, que podría emplearse para una cosa y para la contraria: “tal medida es eficaz, pero no efectiva, o dudosamente eficiente, si quieres, pero no en el contexto en el que nos movemos, mejor proponer un plan de mejora que podría implementarse en el próximo semestre, a fin de obtener un impacto sobre los indicadores subrogados…”. En fin, ustedes mismos. Y, como en la novela, se basaba sobre un “Partido Interior”, los beta o mesocracia,que ya describí en una entrada anterior, que “gestionaban” – gestión, palabra devaluada – el flujo de información y decisión arriba y abajo de la pirámide infernal, dentro y debajo de la cual nadie comprende nada. Probablemente, ese era el objetivo último.

Los gamma, los care providers según la literatura anglosajona, somos ya trabajadores de cuello azul: tras largos años de estudio dedicados a la comprensión y tratamiento de la Esclerosis Lateral Amiotrófica – por ejemplo -, todo ello se da por sabido y no tiene la menor importancia. Eres un simple técnico – como cientos –, y lo importante es como se empaquetan tus conocimientos y se venden de modo sostenible – palabra favorita del “Doble Lenguaje”: significa que no sea muy caro, que necesito el dinero para otras cosas -. Al final, el cirujano cardiovascular con canas va, temeroso, al despacho de su jefe, un chaval diez años más joven, a recibir un trato displicente – si no francamente agresivo – por su ausencia de compromiso en la consecución de tal o cual objetivo de gestión – una vez más, la palabra llega a doler -. El miedo. El miedo siempre. El miedo a la postergación profesional. No es exagerado ni injusto decir que en la Sanidad Pública andaluza han menudeado los gestos autoritarios o represivos, creando una atmósfera irrespirable.

Sólo así pudo generarse la situación de Granada. Y la de Huelva. Y la de Málaga, aunque suena menos. Puedo desarmar y rearmar hospitales como un lego, sin que los profesionales píen… ¿Cómo? Pues porque los gamma somos poco dados a la movilización. Y, por el contrario, los del “Partido Interior” son muy dados a controlar a los sindicatos mayoritarios y los medios. Los gamma, por tanto, hemos sido fácilmente ridiculizados y desmovilizados por esta gente durante décadas.

Hasta que llegó Spiriman. Jesús Candel.

¿El éxito? Oír a la gente, no pretender que la gente te oiga a ti. Eso, lo primero. Y lo segundo hablar el lenguaje de la gente. Al carajo el “Doble Lenguaje”, usando el verbo de la calle. Al carajo las medias palabras melifluas del político en el plató, Susana. Más calle y menos tertulianos. Lo tercero, decir lo que todo el mundo ve: “El Rey está desnudo y no hay Joya ni Corona”. La gestión clínica y el silencio impuesto han enmascarado recortes, como los del PP, en un terrible baño de hipocresía. Que se externalizó y se concertó, como el PP en Madrid y Valencia, negándolo sistemáticamente. Que hay que matizar mucho para encontrar las diferencias.

En estos días, alguna de mis relaciones personales se ha tensado por mi apoyo a Jesús Candel. Espero que nada haya sido irreversible. Hombre claro, como pretendo ser, quiero poner de manifiesto que esto no es oportunismo o subirme al carro. Tiren de la hemeroteca del blog, y encontrarán los textos de un punto de vista largamente sostenido – solo y a cara descubierta, en los tiempos en que esta gente tenía todo el poder -. Una novela publicada que habla de ello, y de mucho más, de la que pueden ver las reseñas. También ella me costó no pocas tensiones – que se extienden hasta el día de hoy -.

Concluyo, pues, que el post me salió larguísimo.

No, Susana; no podíamos callar más, ni reformar desde dentro un esquema mental e institucional cínico e hipócrita. El clamor debía reventar, porque ya nos corroía el alma. 
@frelimpio
@frelimpio

6 thoughts on “Por qué apoyo a Jesús Candel, Spiriman

  1. Maria Del Señor Caballero Teruel says:

    Valiente en una palabra!!!! Y digno pero esa palabra le viene grande a tus compañeros qué se han olvidado para qué estudiaron su carrera!
    Por eso encontrarás a mucho indignado contigo
    Pero respetar y apoyar a Jesús Candel sólo te hace mejor persona!!!!

    Responder

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