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No es ella; es lo de siempre

Hola, Susana;

Debe estar usted en capilla, como se dice por estos pagos. No es que se lo juegue a todo o nada, pero casi. En cualquier caso, lo del domingo puede ser el fin del camino o prolongar un par de años su agonía. No le veo a usted más futuro. Apenas tiene partido. No es nadie fuera de Andalucía. Y veo poco probable que llegue a serlo.

¿Qué es usted, a fin de cuentas? Podría decirse que es no más que el epítome de un viejo partido haciendo vieja política. Lo que aprendió de sus mayores, a fin de cuentas. Lo que sabe hacer, ni más ni menos. En un post de hace tiempo la comparé con el Ricardo III de Shakespeare. Sólo le falta su Bosworth. Porque cadáveres políticos sí que los tiene.

La vieja política que usted practica no tiene cursus honorum. La formación la da la calle, la cuchillada y el escalafón. De usted se dijo hace tiempo que era maestra en el arte del recuento de delegados en un Congreso. No cabe duda que aprendió con los mejores. Como el diputado socialista Viera, al que sustituyó en su momento. Comprendo perfectamente que se negara a pedir públicamente su dimisión, pese a todos los indicios en su contra. Se puede asesinar a un mentor de puertas para adentro, pero nunca de puertas para afuera. Los trapos sucios se lavan en casa.

En esta su hora suprema, quisiera al hilo de lo anterior hacer una corta reflexión sobre la idoneidad de su candidatura a la presidencia de la Junta de Andalucía.

En primer lugar, y pese a todos los aspavientos, usted no supone novedad alguna. Usted es el PSOE en estado puro. Lo que nos ha venido gobernando desde hace más de treinta años sin que esta tierra que usted tanto reivindica haya abandonado el farolillo rojo español y europeo del desempleo, el fracaso escolar y otras vergüenzas – para los que aún tenemos eso que se llama vergüenza -. Sin que este largo período proporcione la menor convergencia medible con el resto del país. No sorprende que en su discurso de investidura dedicase tanto tiempo al hecho de ser mujer. No tenía nada más que ofrecer. Lo otro ya lo sabíamos o era mentira. Como lo de que sería implacable contra la corrupción. Basta ver cómo ha blindado a los exconsejeros tocados por los EREs para que no se le ocurriera a la jueza interrogarlos en plena campaña electoral.

En relación con el mérito de ser mujer, le hago ver que mujeres han sido o son Margaret Thatcher, Angela Merkel o Condoleezza Rice, con quienes creo que usted afirma compartir poco. Muchos pensamos que para una gobernante importa más el BOJA que el género, señora. No se ponga medallas facilonas o fatuas.

En relación con su discurso de investidura, sí nos gustaría a más de uno saber quién fue el negroencargado de escribírselo, ya que sabemos que no fue usted. En usted se unen la falta de sinceridad a la de originalidad. O simplemente la incapacidad para redactar un discurso. Claro que las exigencias de una lideresa deben restar bastantes energías; mejor dejar estas labores menores para los subalternos… ¿De qué se trata, al fin y al cabo? ¿De lograr el fácil aplauso de un Parlamento amaestrado?

En relación con su proyecto, algo nos gustaría saber al respecto. Creo que se inspira en Felipe González y su cambio del 82. La ilusión. La esperanza. Pero no sé si sabe que pocas cosas en esta vida son fruto del azar. El advenimiento de Felipe González fue el resultado de muchas cosas (una larga dictadura, apoyo de líderes europeos, ejercicio de líder de la oposición varios años, renuncia al radicalismo, centrar el partido…).  Su mantenimiento fue el resultado de otras. Creo que las circunstancias ahora y entonces son muy diferentes. Pero el distingo principal es que el partido socialista ha gobernado y, sobre todo, que lleva gobernando ininterrumpidamente en Andalucía más de treinta años. Y que sobre sus espaldas caen todos los indicios de una extensa red de malversación, falta de control del dinero público o simple y llana corrupción. Con un fin probablemente clientelar: perpetuar a su familia política en el poder. Lo que ha pretendido adelantando las elecciones andaluzas, evitando más daño en los juzgados, la consolidación local de Podemos o Ciudadanos, o la hipotética recuperación del PP.

Por todo ello, debo decir que los ciudadanos que elijan su candidatura – a ellos todo mi respeto – el próximo domingo no introducirán en la urna una papeleta con el nombre de Susana Díaz Pacheco, sino una con un puño y una rosa y las siglas del PSOE. El icono y las siglas que vienen gobernando esta comunidad desde su creación. El icono y las siglas que han dominado el Parlamento de Andalucía para sancionar el uso discrecional del dinero público con fines fraudulentos. El icono y las siglas que han evitado cuidadosamente dar explicaciones acerca del tema o exigir responsabilidades políticas. El icono y las siglas que nos piden que sigamos confiando en ellos como la zorra que, después de comerse medio gallinero, le pide al otro medio que la elijan para vigilar la puerta y el grano, puesto que sólo ella garantiza la estabilidad y el progreso. El progreso de la zorra, claro.

@frelimpio

5 thoughts on “No es ella; es lo de siempre

  1. Federico Relimpio says:

    Muchas gracias, Jose, por ayudarnos a poner el el problema en contexto y ver lo que de común tenemos con otras partitocracias clientelares de otros lugares. Sin embargo, yo aquí veo un elemento por el que merece la penar ilusionarse. El retroceso del bipartito y la emergencia de otras opciones dan color y brío al debate y lo aleja del añejo "turnismo" de la Restauración Canovista. Aproximarnos al país real y alejarnos de la mentira interesada. Iniciar un tiempo nuevo en el que la ciudadanía viva y movilizada actúa como un resorte y no se fía: "el que la hace, la paga." La Democracia como ejercicio continuo de la ciudadanía, y no como un cheque en blanco cada cuatro años. Ello merece la pena. Y es posible.

  2. Anónimo says:

    No creo que sea un problema de "colores", o al menos no lo he entendido yo así. Por cierto que soy Jose, del Sergas (ya he comentado otra de sus entradas, pero no he tenido tiempo ni ganas de brujulear cómo va lo de las cuentas del blog). Yo entiendo que lo que expresa es el hastío por vivir bajo una especie de feudalismo moderno, donde el "partido" hace y deshace con lo de todos como si fuese suyo. En cada comunidad autónoma un color, una "casa noble", güelfos o gibelinos, enfrentados entre ellos pero aún así "nobles" y sintiéndose por encima del pueblo llano que está ahí para pagar impuestos y aplaudir en los desfiles (y sobre todo, para dejarles enriquecerse sin molestar). En su Andalucía es el PSOE: en Galicia es el PP. Y nos sobran los casos de corruptelas, nepotismos, pelotazos y todas y cada una de las modalidades delictivas propias de los políticos. En nuestro caso, hasta se mezcla la sombra del narcotráfico, con políticos y presuntos delincuentes comparten barco, vacaciones en la "nieve"… Es la sensación de que no hay nada nuevo que ofrecer, que se les han agotado las ideas, que se les ha agotado hasta la vergüenza y ya ni se sonrojan cuando les pillan. Simplemente hacen algún malabarismo legal y dicen que sí, que vale, que he metido mano a la caja, que me han untado para que recalifique terrenos, que tengo "unos ahorrillos" en Andorra, pero es que o ya ha prescrito, o si es menos de no sé cuánto dinero no es delito fiscal, o lo que sea. O se cargan al juez molesto (se le jubila, se le busca alguna corruptela real o fabricada ad hoc…). Que nadie les puede tocar. Que no tenemos ni derecho a cuestionar sus actos. Que si miramos con ilusión a otras formaciones políticas, sea del color del espectro que sea (por la izquierda, por la derecha, por los entresijos…) somos unos demagogos, unos chavistas, unos filoterroristas, o unos traidores que ponemos en peligro la "recuperación económica", que es algo etéreo que nadie ve excepto ellos así que no comprendo cómo podría ponerla en peligro.

    En el teatro de la política de 2015, el primer acto se desarrolla en Andalucía. Todavía no sé si la obra será un drama, una tragedia o, más bien, una farsa, una astracanada. Los andaluces decidirán hacia dónde quieren ir. No les envidio, la verdad, nunca es bueno ser la "experiencia piloto". Ni siquiera sé qué podría ser lo mejor para ellos. Seguir con el PSOE y su trama de feudalismo moderno no, desde luego. Desde Galicia le aseguro que con el PP no les irá mejor, sería simplemente cambiar de brida y bocado por otra seguramente más dura aún. En el PP también son maestros del clientelismo, el feudalismo y el saqueo de lo público en favor de lo privado (de ellos y los de su cuerda, obviamente). Entonces… ¿Dar la oportunidad a formaciones nuevas? Pues, ¿por qué no? Peor que estos ya no lo pueden hacer, y al menos les faltará la experiencia y las mañas para robar que estos dos han desarrollado durante décadas de existencia. Lo mismo no son más honrados pero quizá les pillemos más fácilmente. Es posible que hasta se sonrojen cuando les pillen. Hasta que aprendan, claro, y pierdan la vergüenza. Y entonces, a buscar otros… En fin, que haya suerte con el escrutinio.

  3. Federico Relimpio says:

    ¿Quién eres, querido anónimo, para darme tan bellos consejos personales? ¿Y cuáles son mis colores? Analiza el texto. Sólo defiendo el voto de castigo a la seudorenovación de una maquinaria de poder corrupta. Y en eso está de acuerdo – según lo que estoy leyendo – un arco amplio de personas de las tendencias más variopintas -. No puede haber moderación en la exigencia de honradez y limpieza. Porque son valores absolutos. Esos son mis colores.

  4. Anónimo says:

    Fede, cada vez se te ven mas los colores. Procura moderarte

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