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La Joya de la Corona… O eso dicen.

Hace unas semanas me sorprendió un tweet de mi consejera de Salud, María Jesús Montero (@mjmonteroc):

Tenemos la sanidad mas eficiente porque llevamos trabajando muchos años en su mejora, el principal aval la atención primaria


No entro en otros tweets de naturaleza más política. No toca hoy. Pero sí quiero analizar éste. Me duele especialmente. 


Entré en la carrera de Medicina en el 82, digamos que casi de la mano del PSOE. Y a aquellas aulas degradadas – masificadas, sin medios, casi sin profesorado y éste, muy desmotivado, con el telón de fondo de veinte mil licenciados en paro (http://tontosantajusta.blogspot.com/2011/12/cronica-de-una-gran-mentira.html) – llegaron los ecos de un partido con ideas nuevas respecto a lo sanitario, de una reforma de calado que empezaba fundamentalmente por el papel de Atención Primaria (en adelante AP), que se elevaba al nivel de verdadera especialidad (Medicina Familiar y Comunitaria, en adelante MFyC) y miraba con orgullo la importancia socio sanitaria de su labor, perdiendo por fin todo complejo frente a los compañeros hospitalarios, particularmente los más condecorados. El ímpetu y la ilusión del movimiento que pobló los primeros Centros de Salud contrastaba abiertamente con el aire desangelado que había vivido en aulas y salas hospitalarias. De modo que, cuando tuve ocasión de hacer un cortísimo rotatorio por el Centro de Salud de Bellavista en el 88, como alumno de sexto, rondó por mi cabeza escoger MFyC en el MIR. Así, sí.


¿Qué fue de todo ello?

En la vida he aprendido que, como en 1984, ellos tienen la verdad, porque tienen los datos. Y con una buena tabla que no te esperas, te asestan un inesperado revés que te deja en el sitio, en ridículo, demostrando que no eres nada, que no sabes nada, que te calles y que te pierdas, coño. Será, qué le vamos a hacer. Y como uno ya hace tiempo que se acostumbró a no ser nada, a no saber nada, a callarse y a perderse, analiza las cosas – y las escribe – por vivencias directas o indirectas. Que poco me valen estadísticas para decirme que es de noche o que dentro de poco se pone el sol, si lo veo alto en el cielo… ¿No?

La reorganización sanitaria andaluza en torno a los no-sé-cuántos procesos asistenciales integrados (en adelante PAIs) supuso un loable esfuerzo de poner en relación a distintos niveles asistenciales y grupos profesionales acerca de la articulación racional de recursos para la organización de la asistencia de problemas comunes. De nuevo, una Revolución Cultural. De fondo, el envejecimiento poblacional y el pesado incremento de patología crónica – y de la pluripatología crónica – sobre nuestro Sistema. La consecuencia inmediata: la necesidad de transmitir peso – ¿más? – y de inmediato sobre AP en relación a dicha pluripatología crónica aumentando sus competencias. En veinte años, los compañeros de AP han visto que sus consultorios se desbordaban con enfermos crónicos, complejos, pluripatológicos y politratados.

Segundo elemento de estos últimos diez años: la informatización y digitalización. En estos últimos seis años, un nuevo protagonista llegó para quedarse en el baqueteado consultorio de AP: el ordenador. Historias digitales, agendas, prescripciones y demás utilidades que tendrían como fin – según se venden – facilitar la vida al sufrido obrero de la Sanidad Pública. La realidad es algo diferente. No sé de mano de qué genio maligno o hacker informático al servicio de qué maléfica potencia, pero no es infrecuente que los programas se cuelguen o se enlentezcan hasta la desesperación, incrementando hasta lo insoportable su cuota de tiempo en un acto médico en AP cuya duración es de todos conocida. Que dicen algunos compañeros de AP que el ordenador es sólo un ojo que todo lo observa, que se implantó para que te controlaran bien, cada receta, cada derivación, cada cosa… Como el Gran Hermano. Y verán que vuelvo a 1984. Lo reconozco: tengo fijación.

Y termino, que estoy plasta. Que me fastidia. Que me duele. Me irrita y me desasosiega. Me desconsuela el lenguaje grandilocuente. Que se hablen maravillas de «los profesionales», cuando los hechos no sugieren mucha preocupación por los RRHH por ahí arriba. Que se subraye eso de la joya de la corona (creo haberlo sacado de otro tweet de @mjmonteroc, hablando en relación a AP) cuando la realidad de la joya es cuatro minutos por paciente de media, de los cuales uno y medio viene a ser usurpado y mal empleado por un desesperante sistema informático cuyas virtudes pudo comprobar en vivo y en directo un ex alto cargo del PSOE de Andalucía en mi consulta muy recientemente. Y cuando el final del aliño es la necesidad de meter ahí con calzador la salud de una población envejecida y pluripatológica, de difícil manejo, empobrecida y cuyas características socio-económico-sanitarias la alejan de la media española. El resultado es como para coger maleta, CV y pasaporte o, por contra, como para aceptar un oscuro exilio profesional interior – vivir dentro del armario profesional -. Si esta es la joya… ¿Qué será el trapo? Vuelvo a lo mío, al doublespeak – el doble lenguaje – de 1984.

Disculpe el foro por ser tan negativo, pero estoy harto de los optimistas a la fuerza. En este contexto, hablar de 2.0, lo dije en su momento y perdóneseme el salto mental, me parece un poco como tocar la lira mientras  arde Roma – dicho sea con todo el perdón -… ¿Comprenden ahora mi escepticismo? (http://tontosantajusta.blogspot.com/2011/10/hier-encore-que-tiene-que-ver-salud-20.html)

Si después de todo esto, aún quedan ganas de saber qué me ha llevado a pensar así, tienen la posibilidad de descargar mi versión novelada de vida hospitalaria en los últimos veinte años. Gratis y a toque de simple clik:
http://www.bubok.es/libro/detalles/197444/KOL-Lider-de-Opinion

Mis cosas, en twitter: https://twitter.com/#!/frelimpio

7 thoughts on “La Joya de la Corona… O eso dicen.

  1. Angel Lopez says:

    Algún día deberemos también hacer autocrítica, si, vemos infinidad de pacientes, nuestros programas informáticos son lentos, nuestros "jefecillos" incordiantes, nuestros jefes políticos nos alaban de boquilla pero en la práctica nos ignoran, ¿y nosotros los médicos de primaria, que hacemos? y los de los hospitales ¿cómo lo hacen?, ¿estamos mejor o peor que hace 15 años?. Quizás algún día haga un comentario en mi blog, ya que yo no soy eventual y vengo de vuelta. Un saludo.

  2. C_Criado says:

    Pues por seguir con Roma, estimados compañeros: Divide et vinces, o, también, Divide et impera "divide y vencerás" de Cayo Julio Cesar. Esa es la política ejercida por los "gestores" porque, al fin y al cabo, toda la responsabilidad médico-legal es del colegiado que firma el acto.

    El profesional tiene al paciente y a sus circunstancias delante y tiene que decidir. Puedes protestar de forma oficial, perder energías y tiempo. Puedes incluso perder tu puesto de trabajo porque eres un trabajador "eventual" y no debes incordiar al "jefecillo" de turno.

    Como colectivo somos un desastre y tengo la suerte de conocer a muchos y muy buenos compañeros, siempre desde la singularidad… estoy con Gilbertman (no faltan Brutos en el oficio – «Καἱ σύ, τέκνον», Kaì sý, téknon? (¿Incluso tú, hijo mío?))

    Un saludo.

  3. Federico says:

    Roma arde y Nerón toca la lira… Habla de ciudadanos y ciudadanas, de profesionales y profesionalas, de planes y planas, de escuelas de pacientes y pacientas, de dos punto cero y dos punto cera, de lo divino y de lo humano, y de la divina y de la humana, de calidad y de calidada, de todo lo que sea una cortina de huma para disimular que cuatro minutos por paciente, incluyendo el minuto y medio del DIRHAYA es mucha tomadura de pelo… Es tocar la lira mientras arde Roma, señora consejera!
    Gracias a todos por el interés!!

  4. Gilbertman says:

    Genial entrada!
    Hasta las narices que me digan lo importante que somos los MFyC, y nadie haga nada al respecto para que trabajemos en unas condiciones simplemente correctas.
    ¿Qué por qué no arde Roma, Salvador?
    Pues porque, el colectivo médico, al contrario que se piensa es el menos corporativista que existe.
    Vemos a compañeros con contratos "basura", y no solo no movemos ni un dedo, si no que si se descuida le metemos la guardia del festivo de fin de año que no quiere hacer nadie.
    Mientras no haya unidad, y líderes que nos muevan, Roma no arderá.
    Eso sí los romanos se seguirán quemando.
    Un abrazo.

  5. Salvador Casado says:

    Roma arde y la guardia pretoriana calla.

    ¿porqué los médicos generales de este país no alzan su voz y hacen algo más que quejarse en los pasillos?

    Roma arde.

  6. Pity Saint Jamens says:

    Federico te voy a enviar mi relato "¿para qué trabajo?". Es más estoy por colgarlo en el face pero no quiero que deje de ser propiedad mia. Seguro que estarás de acuerdo conmigo. kss

  7. Nekane @Nkn63 says:

    El problema de "algun@s", es que de tanto oir a sus asesores, auto premiarse con ISOS-EFQM-Best in class… y repetir las cosas en campaña, ….se las creen.

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