Enhorabuena, María Jesús. A este lado de Despeñaperros, nos has dejado a todos pasmados. Y cuando digo a todos, me atrevería a incluir a tu exjefa. Claro que, de su Susanísima, nunca se sabe.

A ver, señora ministra – el trato obliga -, la jugada es de tal calibre que me tiene usted a punto de cambiar la Susanología por la Monterología. Y mira que mi susanismo raya el frikismo. Pero, vayamos por partes.

Señora ministra, nos acabas de demostrar a todos los médicos que el mejor método de ascender como un cohete, en este país, es justamente la carrera de la no-Medicina, la no-Investigación y la no-Docencia. El No-MIR y la no-empollada. Eso de la puerta de Urgencias a las cuatro de la mañana un sábado después de estudiarse las guías telefónicas rusa y marroquí es para pringás. “Lo que sois, chicas – casi todas las médicas jóvenes son mujeres -”, según la novel ministra. En sus propias palabras: “las listas lo hacemos mejor. Se llama Universidad de la calle, ¿no lo sabíais?”. Pero mejor que os lo cuente ella misma:

“Os explicaré en qué consiste.

Va de explicar a la gente que lo vuestro lo hace cualquiera. Que se trata de un protocolo al uso, una chorradilla, un manual de instrucciones, más o menos. Tanto os lo he repetido, que os lo habéis terminado creyendo. Solo así puedo hacer una Atención Primaria con actos médicos de cuatro minutos, y seguir llamándole “Joya de la Corona”. ¿Para qué queréis más tiempo? ¿Para comeros el coco con idioteces? ¡No, mujer! Si lo que tenéis que hacer es seguir a pìes juntillas lo que os dictan los jefes y jefas que os pongo…

Va de teneros asustadas, a ver si os saco la plaza u os dejo en el paro. O si os hago levantar la casa de la noche a la mañana, y tenéis que trasladar domicilio a doscientos trece kilómetros. La mejor política de personal: ninguna, y que no hay más médicos por los recortes de Rajoy, que en la paz del paro descanse.

Va de cargarme el Servicio Andaluz de Salud, pero sin que se note demasiado. O, cuando se nota mucho, va de sacar a mi Susa con el tema de la infrafinanciación de la Comunidad Autónoma. Pero una quedaba siempre de la eficiencia personificada, que se vendía tela de bien: el facha de Madrid nos da dos reales, pero yo les taco tela de partido exprimiendo a los médicos que, además, suelen ser de derechas. No, si además mola. 

Menudos avales: cartel personal, eficiencia gestora y sonrisa cañí. Llevando, una solita, la parte del león del presupuesto de lo que podría perfectamente ser un país de Europa. Da incluso, para ingenierías sanitarias: fusiones hospitalarias y otros inventos. Me dejan allá un año más, y compongo la portada de la revista “Life”. Pero fui más astuta. Seguidme.vuelo mister

Verano-otoño 2016. Revientan las calles de Granada. Es historia; mirad la hemeroteca. Mis inventos eran humo sanitario, y terminé por darle a la sociedad civil granadina y andaluza una voz y una bandera. Ya habéis oído hablar de Jesús Candel, alias “Spiriman” que viene a liársela a mi Susa este domingo, en Sevilla.

Pero yo ya no estaba en ese lío. Mi brillante trayectoria me había llevado a la Hacienda andaluza, a saquearos las Herencias – con la bendición de la progresía –. El marrón de las fusiones se lo comió Aquilino y compañeros mártires. Y ahora, cuando Spiriman viene de visita a Sevilla, tampoco estoy en este lío andaluz. Acabo de emprender el vuelo a los madriles, no sea que la vaina esta termine por salpicarme. ¿No es guay?

Pero cosas mucho más graves estáis viendo. Lo dice ya la prensa de mi Susa y el ABC de Sevilla. Lo dice todo el espectro porque son verdades como puños. Y os lo digo yo también porque, desde aquí, en Madrid, ya nada puede alcanzarme. Un poné: médicos de urgencias del Hospital de Osuna amenazan con dejar su trabajo. Como lo leéis. Es el Correo de Andalucía. Y, en el mismo diario,“En huelga de hambre por la Sanidad de la Sierra Sur”. Es la eficiencia que os dejo: el hundimiento de todo un modelo sanitario mientras me cargaba de medallas por mi buena gestión.

Pero yo ya estoy lejos para verlo. Lejos, para que se me atribuya el marrón o se me relacione con él. Mi gestión fue larga, y duró años, muchos años. Hablé de cirugía robótica y de nuevas tecnologías. De innovación y de gestión por objetivos. Un nuevo lenguaje para un nuevo ejército de cargos intermedios, ansiosos de ascenso y de huir del enfermo. Gente ambiciosa, a mi imagen y semejanza. Pero en la cumbre del éxito solo había lugar para una persona. Para mí, ya lo estáis viendo.vuelo mister

Ahora el marrón del hundimiento de la Sanidad Andaluza es de mi Susa y solo de mi Susa. De aventarlo, ya se encarga Spiriman y su ejército granadino, cada vez más agrandado. Aunque me intente meter un puro por prevaricación y nombramientos irregulares. Ya sabéis como es la Justicia en este país y sus varas de medir. Y no se empura a un miembro de un ejecutivo femenino y progresista. ¡Ni pá Dios!

Algún día os contaré cómo volé a tiempo del berenjenal de la Junta. Porque todavía queda mucha tela que cortar y hay vida tras la Susa. Pero no avancemos acontecimientos.

A los que les guste el fútbol, sirva el símil del míster que gana reconocimientos ahogando el equipo y colaborando en la venta de los buenos fichajes. Labor de maestros, ¿no os parece? Y viendo lo inexorable del declinar, se larga en el mercado de invierno, dejando expedito el descenso del equipo. Mientras tanto, el tipo celebra su llegada a la champions.

Para mi vejez, tal vez un manual de ética aplicada a la política y la gestión. Me voy a hartar de ganar pasta.”

Federico RelimpioDe  K.O.L. Líder de Opinión:

ANTONIO LEMUS

frelimpio

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