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Atropellados por el Vértigo de la Historia

En mi última entrada transmitía en tiempo real acerca del varapalo sufrido por el establishment español en las recientes elecciones europeas. Lo que ha seguido es un terremoto con sordina: se va (?) Rubalcaba, pero controlando el proceso, abdica el Rey así, de sopetón, diciendo ahora que lo tenía todo pensado, pero coincidiendo extrañamente con la reunión anual del Club de Bilderberg, a donde tuvo que ir Margallo a dar explicaciones de qué demonios estaba pasando. 

De repente, encaja el aviso a navegantes de Felipe: la conveniencia de una gran coalición de los partidos del turno. Ignoraremos siempre si fue el alivio en público de un bocazas o fue un pildorazo calculado, no sabemos con qué intenciones. Quedará siempre en la oscuridad o revelado oportunamente cuando la información no haga daño no sabemos a qué mano que mece una democracia que no termina de salir de la cuna. 

No tengo ni idea de lo que viene y me pregunto si ellos mismos la tienen. Hay momentos de la Historia en que la intuición y lo salvaje cuentan más que la frialdad del cálculo. Puede que estemos en uno de ésos. Queda claro que en la madrugada del 25 al 26 de mayo mucha gente con poder de verdad en este país – no los que vemos, ojo – se sobresaltó. Habrá muchas conversaciones telefónicas de las que sólo sabremos dentro de bastante tiempo. El problema radicaba es que, paralelamente, el sobresalto se había transmitido a mucha gente con poder de verdad fuera de este país. Los que mandan sobre los nuestros y sobre los de ahí fuera. Aquí todo había estado siempre atado y bien atado. Y tenía que seguir estándolo.

Se puso en marcha, pues, la operación 2-J. La abdicación. Da miedo leer algunos pormenores – los que nos permiten saber -. Huelen a la frialdad del autogolpe. Respetando escrupulosamente los mecanismos constitucionales, eso sí. 

Se vogliamo che tutto rimanga come è, bisogna che tutto cambi” Il Gattopardo. Lampedusa.

Hasta ahí, desarrollos paranoides de un bataflautas. Me quedan los flecos. Sigamos con la farsa. O la responsabilidad, según se vea.

El PP sigue fiel a lo suyo, a su herencia y su tradición. A sus raíces. Es lo esperable y no cabe otra. Vamos a la otra orilla, retomando a Julio Anguita. Antes IU sólo y ahora, más cosas. Mucho más. Antes, los herederos de los perdedores de la guerra, la clandestinidad y el exilio. El republicanismo de siempre. La ruptura en el 76, antes de Carrillo y el posibilismo. Ahora, el fenómeno Podemos. Lo dejo ahí, porque merece varios posts. Sólo digo que me di cuenta en tiempo real, con uno de mis posts más memorables, fechado el 17 de mayo del 2011, en caliente. Se añade a todo esto varios elementos más, pero no quiero cansar, como es habitual en mí. 

Voy a lo de en medio, al PSOE. De su derrota nos quedan las lágrimas contenidas de Elena Valenciano y la impasibilidad de viejo apparatchik de Rubalcaba. Viejo Fouché de la política, se sabe buen perdedor pero eterno superviviente. Se alumbra ya otro Fouché, pero en femenino: Susana Díaz. Curioso partido. Hace más de un siglo era fundado por Pablo Iglesias, ironías del destino. Perroflautas cuando Maura, fue el Podemos de 1910 y la columna vertebral de la Segunda República y la guerra. Pero dejemos la historia a los historiadores.

Hoy una parte muy importante de los votantes del PP no se incomodarán ante el la actitud de los diputados de esta formación bendiciendo la coronación de Felipe VI. Pero no me atrevo a predecir cuál podría ser la actitud del votante (antiguo, reciente, futuro…) del PSOE. Creo que no me equivoco si digo que la raíz del PSOE es profundamente republicana y que su acomodo en el régimen del 78 – como el PCE – fue simple: era el mal menor. Y a fin de cuentas, al PSOE al menos, no le ha ido tan mal. Sobre todo en Andalucía. Pero insisto: me gustaría ver si algún diputado del PSOE se abstiene, se ausenta o vota “no” a la coronación de Felipe VI. Por ver si alguien escapa a la disciplina ovejil apelando a algo tan antiguo llamado ideales. Y también me gustaría ver si es preciso que los dirigentes del partido den, antes o después, algún tipo de explicación a militantes, simpatizantes o votantes (antiguos o potenciales). Algo así como “…en momentos de crisis no conviene hacer mudanzas…” (creo que se atribuye a San Agustín).

Y voy terminando de lo general a lo particular. Los partidos de la casta (yo les he llamado la neo-aristocracia de la jeta de hormigón armao o simplemente la oligarquía) ya han coronado a Felipe VI, como es del todo predecible, con las manifestaciones en contra de todas las tricolores habidas y por haber en todas las plazas de España.

¿Qué pasará en Andalucía? ¿Se seguirá sosteniendo la coalición de gobierno? Porque no será ya simplemente un “gobierno de izquierdas”. No podrá negarse al día siguiente que Andalucía viene a ser gobernada por una coalición de republicanos de izquierda y de monárquicos de vaga tradición izquierdista. Del 2009 al 2014, el PSOE ha perdido unos 330000 votos en las europeas en Andalucía. Algo similar a lo sucedido en el campo de la gaviota. Ello matiza mucho el calado del milagro-Susana. La adscripción del PSOE a la monarquía en estos momentos podría acentuar la fuga ( o no, Susana puede nacer con un pan bajo el brazo). Para los de IU, sería difícil explicar el mantenimiento de esta alianza fuera de su amor al sillón, a la cuota de poder o azuzando el miedo a la derecha clásica – algo que siempre funciona, para qué vamos a decir otra cosa -. Pero, si no se anticipan a los vientos, sus votantes son un magnífico caladero para las redes de Podemos, que podía dar una verdadera sorpresa en las municipales en Andalucía el año que viene.

@frelimpio


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