fbpx

Andaluces, levantaos…

Parafraseando el viejo tango, que treinta y un años no es nada… En efecto, los que ya empezamos a descubrirnos algunas canas y a contemplar como la frente canalla quiere invadir el espacio otrora dominio del flequillo, vemos el 28 de Febrero del 80 no tan lejano ni tan perdido. No hace falta recurrir a hemerotecas ni a viejos videos. Sólo hace falta hurgarse en los oscuros recovecos de la memoria y descongelar algunas emociones que por ahí sueltas quedan; las que entonces daba la política y ya no da. Que entonces todo eran ilusiones y ahora es todo fiasco y purita pesturria. Que treinta y un años no es nada, dije al empezar y me repito, que no me importa. ¿Qué quedó de la verdiblanca y de la gente casi llorando con sus pancartas por la avenida que fue de José Antonio, felizmente renombrada de la Carta Magna? ¿Qué ha supuesto en esta tierra el desarrollo – si es que lo hemos hecho, que ésa es otra – del “Ideal Andaluz”?
Decía un famosísimo líder del partido en el poder aquí desde entonces que “esto no lo iba a conocer ni la madre que lo parió”. Casticismo no le faltaba al hombre, desde luego. Y con treinta años, hay tiempo para ver si la criatura es guapa o fea. Que aquí no cabe culpar a los americanos, como hacen siempre los enamoraos de Fidel. Y que tampoco es culpa ya de los cuarenta años de oprobio y postración – que dieron bastante coartada -, ni de que el bigotes los tenía cortos de perras – sólo estuvo ocho años de los treinta y uno -. No, mire usted, de los treinta y un años de autonomía, la mayor parte del tiempo ha coincidido el mismo partido aquí y en el gobierno central. Así que a ver qué historia me cuentan para explicármelo.
Para explicarme que sí, que la sigo reconociendo. Que pese a las autovías parcheadas y al dineral en polideportivos, carriles bicis, universidades abiertas por doquier y otros logros esgrimidos y aireados por los medios afines para apuntalar eso de la imparabilidad de la California europea, que pese a AVEs, Cartujas, Maestranzas, transplantes, planes, observatorios y agencias, pese a todo los peses que ustedes quieran, escarba un poco con la uñilla y ahí la tienes. La misma. La tierra de María Santísima reconvertida, por mor de los tiempos que corren, en tierra de Dolores la Solidaria, a pique de sacar a Bibiana Aído a lomos de la cuadrilla costalera en la madrugada del jueves santo sevillano – siempre hemos sido tierra de deidades femeninas -, pero inmutables en lo esencial.
Y es que en sustancia, somos lo mismo. En el setenta aportábamos un 13% al PIB español y eso damos hoy, chispa más o menos. En aquella época poblaba nuestra tierra una legión de analfabetos y hoy la habita una cohorte de analfabetos funcionales, paseados unos años por las aulas, pero incapaces en su mayoría de leer un texto simple y enterarse del contenido. Véanse el informe PISA y la situación del alumnado de Andalucía. Yo he hecho mi propio test: cuando llegan mis nuevas residentas (lo mejorcito de la comunidad universitaria), les hago un test de historia elemental. Resultado: ninguna sabe quién es Azaña, ni Godoy, ni ubican bien a Carlos IV. Bravo por la LOGSE. Pero aquí no se equivoca nadie. Aquí nadie enmienda nada. Y el que critica es un facha.
¿Cuáles eran las expectativas vitales de un niño andaluz en el setenta? ¿Son en algo diferentes las de un niño – o niña – de ahora? ¿Dónde está el mundo de oportunidades que le aguarda? ¿Dónde está ese tejido industrial o empresarial que le espera con los brazos abiertos, dispuesto a acoger el talento y la inversión educativa de toda una comunidad?
Al final del 2011 tendremos un 30% de paro. Venga, vale, que es mentira, que no hay tantos. Que hay muchos en la sumergida. Venga, le ponemos… ¿Cuánto? ¿Un veinte? ¿Un veinticinco? ¿De gentes que no cotizan, que están en negro, que están fuera del sistema para ganarse el derecho de una pensión más difícil que nunca? Que ahorita la cifra no vale, que estamos en medio de la crisis. De acuerdo, nos vamos al 2007 finales. Recibiendo dinero a espuertas, en plenas vacas gordas, nunca bajamos de un desempleo estructural récord, casi doble del resto de España y muy superior al de la Unión Europea. Ésa y no otra es la realidad de la California. Me retrotraigo al 82. “Vota PSOE por el cambio”.  Y recuerdo aún a los chuflas de los ochenta: “¡El cambio ha sido para ellos!”.
Y, como somos lo mismo, saldrán con lo de siempre… Que a quién vamos a votar si no… Que qué proyecto tienen los otros. Lo de siempre. O yo, o el caos. “¡Ellos son los de siempre!”. Aunque llega un momento en que no, mire usted. Que treinta y un años dan para mucho. Dije antes que no es nada, pero ahora me arrepiento. Sí es mucho. Una eternidad. Ya no son los otros los de siempre. Ya los de siempre son ustedes. Llevan ahí arriba casi tanto tiempo como estuvo Franco. El mismo tiempo que el Hosni Mubarak ése que los egipcios están a punto de largar. Y por motivos parecidos a los que aquí tenemos: porque está todo el mundo en el paro, porque tó es pá ellos y nada cambia. Aunque aquí votemos cada cuatro años al tipo que alguien decide que tiene que mandar. Pero a este pueblo libre y orgulloso debe gustarle mucho todo esto, me imagino. Porque helos ahí, papeleta en mano, convocatoria tras convocatoria, sin plantearse por qué su tierra tiene que asumir el destino de infierno de paro, pobreza, analfabetismo funcional y falta de soluciones. Y si es verdad de la buena que sus gobernantes nacieron con la divina baraka de hacerlo todo bien, o con la iluminación o el persistente estado de gracia, y por qué no se les cae nunca esa cara que tienen no haber roto un maldito plato en su vida sin que haya una voz que se alce de ahí  al fondo para gritarles que ya basta, que no es cuestión de izquierdas ni de derechas, que es sólo cuestión del pan de sus hijos, que ya el camelo y el progresismo ése no se lo cree nadie, que aquí nada más que vemos chavales mano sobre mano y mayores de casa al bar y del bar a casa.
Y que a este paso cambiamos el himno de nuestra tierra y cantamos todos algo así como: “¡Andaluces, levantaos, haced las maletas y emigrad!” O quizás, ser sinceros por una puñetera vez y cambiar también el lema del escudo. Dejamos ya lo de: “Andalucía, de por si, para España y la Humanidad” y ponemos algo más acorde a la realidad. Yo sugeriría: “Andalucía, gracias a los alemanes, a la España rica y a los tontos que curran, para la casta gobernante y sus allegados.”

3 thoughts on “Andaluces, levantaos…

  1. Anónimo says:

    Para alguien que le preocupa Andalucìa es fàcil enumerar todo lo que està mal en nuestra sociedad. Hay tantos aspectos que habrìa que fomentar desde el gobierno. Necesitamos crear una sociedad civil que se defienda ante poder político y lo controle y le exija hacer lo que en 30 años se ha hecho mal o simplemente no se ha hecho. Cuando uno viaja fuera de Andalucìa da la sensaciòn que nuestra tierra no ha avanzado mucho y que siempre llevamos 30 años de retraso.

  2. Anónimo says:

    Se te olvida un pese, Federico…la idiosincrasia.

  3. Anónimo says:

    Reflejo el de tus palabras, del presente de nuestra realidad. A mis 30 años, y tras horas eternas de estudio y trabajo, estoy orgulloso de que por donde pasé los que medían mis méritos, me dijeran que era brillante. Ahora, en paro, y a la espera de enfundarme de nuevo los guantes, el gorro y la mascarilla, diría algo que hace años tengo claro y que me hiere enormemente que los que me rodean no practiquen: señores, no soy rojo ni azul. Nunca lo seré. Porque esto no va de ser de un equipo de futbol, de una hermandad, ni de un club social. Esto va de ser del mejor gestor. Y el día que mi gestor no esté a la altura, cambio la papeleta y a la calle. ¿Quién le dijo que mi apoyo fuese a ser vitalicio?¿Tengo cara de tonto?
    Andalucía, voto cautivo. Soy feliz de que esta crisis me lleve por delante si al menos llegamos al momento de "señores, se acabó la sopaboba. La leche de la teta se acabó".

Comments are closed.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
error

¿Te gusta esta web? Suscríbete y difunde