Hoy vuelvo a los del botón del M.I.R., dentro de unos días. Y, también, a sus padres, a cuya edad me voy acercando. Vuelvo también a aquel diciembre del 88, tan lejano ya, en que me tocó a mí darle al botón, con el que optas por un camino, en una encrucijada. Un camino sin marcha atrás. Y me explico. En otros posts, ya dije cómo cambia tu vida de una especialidad a otra. En…