En el festín de los honores, siempre hubo invisibles. Gentes a las que se les hizo justicia después de muertos, o tal vez nunca. Siempre fue así, y así parece continuar, para nuestra vergüenza. Así que tengo que presentar un nuevo caso de nuestra ciudad, Sevilla, que, según refiere, parece indiferente a que se le dé el lugar que merece. Pero, recapitulemos un poco. Asistimos a un verdadero aluvión de buenas noticias en el Sistema…